María Simma, alma víctima, a quien se aparecen las Benditas Almas del Purgatorio.
Un informe sobre la Sagrada Comunión dice lo siguiente:
El Papa da la Comunión de rodillas y en la boca y dijo que es la forma universal de Comulgar en la Iglesia Católica.
Preguntas a María Simma, alma víctima, a quien se aparecen las Benditas Almas del Purgatorio:
María ¿se le ha aparecido algún obispo?
Sí, varios ... El alemán y el italiano deben permanecer en el Purgatorio hasta el día en que la Comunión en la mano se prohíba en sus diócesis, y el norteamericano deberá permanecer en el purgatorio hasta el día en que la Comunión en la mano se prohíba en todos los EE. UU. y se reinstaure la comunión en la lengua... Con respecto al cardenal alemán, me contó el padre Matt que en el lecho de muerte expresó que había cometido un gran error al promover la Comunión en la mano.
Como siempre ocurre, nunca se publica esta clase de hechos, y por lo tanto se produjo el daño. Podemos aliviar a las almas de él, pero no podemos aún liberarlas de él...
"...¿Se encuentran en el infierno algunos cardenales y obispos que usted dice que promovieron la Comunión en la mano sin el consentimiento del Papa?
-Sí, algunos están en el Infierno, pero no puedo asegurar que se perdieron únicamente debido a eso. Sé que también se debió a otras cosas que se combinaron con esta..." .
"... ¿Hay sacerdotes en el Purgatorio?¿Qué es lo que los lleva con más frecuencia?
Sí, hay muchos sacerdotes en el Purgatorio. No sabría decirle el porcentaje exacto o el orden de frecuencia de ciertos pecados, pero lo que más rápido se me viene a la mente son faltas de obediencia al Santo Padre, faltas de amor hacia la santa misa, faltas de amor a la oración y el ayuno, no haber leído el breviario, y repito, la Comunión en la mano..." .
Las almas del Purgatorio me han dicho que ningún Papa hasta hoy ha apoyado personalmente este tema, pero que fue fomentado por un grupo de cardenales y obispos. Los sacerdotes y obispos más antiguos saben de esto, y la gran mayoría prácticamente no lo ha informado al público; y por lo tanto son ellos quienes cargan con la mayor responsabilidad. Todos los Papas, a su vez, sabían muy bien que la Comunión en la mano estaba en contra de la veneración del más Sagrado de los Sagrados, y nuestro Santo Padre actual no distribuye la Comunión en las manos de las personas.
"... Algunas personas dicen que puesto que Jesús repartió el pan de las manos de sus discípulos en la Última Cena, entonces es correcto que el sacerdote actúe igual hoy en día. ¿Qué podría decir usted al respecto?
-¡No es verdad! A Katharina Emmerich [Nota: Catarina Emmerich es beata] y a Teresa Neumann, probablemente las dos más grandes místicas alemanas que hayan existido, se les permitió a ambas ver la Última Cena; y en ambos casos Jesús repartió el pan consagrado en las bocas de sus apóstoles. Y por favor, comprenda ahora y confíe. ¡No soy la única que dice esto! Precisamente este tema, entre otros relacionados, se conversa hoy en día en los niveles más altos de la Iglesia, y sé que aquí también prevalecerá Jesús sin importar que tan caóticas deban volverse las cosas todavía..."
Otros fragmentos:
"... Conozco personalmente a una mujer muy buena y piadosa que también tenía problemas con este tema, y simplemente rezó y le pidió al mismo Jesús que le enviara una señal clara para poder aclarar finalmente el asunto. ¡Jesús así lo hizo! La próxima vez que fue a recibir la Comunión del sacerdote, como lo había hecho hasta ese entonces puso la Eucaristía en la palma de su mano. Tan pronto como la puso allí, la Hostia se elevó de su mano, subió y desapareció en el aire. Este pequeño milagro también fue presenciado por varios testigos..."
EXHORTACIONES Y ADVERTENCIAS dictadas a María Simma
por las almas del Purgatorio
¡Sí, recibir la Sagrada Comunión de pie y en las manos es obra de Satanás, y para esto existen muchas pruebas! Quien no pueda entenderlo ha sido tocado por la ceguera.
Lea esto, es para meditar,
Más allá de la Muerte
Autor: P. Ángel Peña O.A.R.
Capítulo 5: María Simma y las almas del purgatorio
MARÍA SIMMA Y LAS ALMAS DEL PURGATORIO
María Simma es una mujer extraordinaria, nacida en Sonntag (Vorarlberg), Austria, el 5 de febrero de 1915. Es un alma mística, favorecida de grandes carismas, especialmente el de recibir mensajes de las almas del purgatorio, que se le aparecen y a quienes ha consagrado su vida desde joven. Su obispo está de acuerdo con su apostolado en favor de esta almas y lo mismo lo estaba su director espiritual, el P. Alfonso Matt, quien la dirigió en los primeros años de sus experiencias místicas. En 1968 escribió un libro titulado “Meine Erlebnisse mit Armen Seelen” (Mi relación con las pobres almas) traducido a varias lenguas y que tiene ya más de 20 ediciones. Otros más se han escrito, basados en entrevistas con ella.
También, de vez en cuando, da conferencias en diferentes lugares de Europa, especialmente de Austria y Alemania, pues sólo habla alemán.
Todo lo que ella ha sabido por medio de las almas del purgatorio, sobre sus necesidades, ha sido exacto y ha estado siempre conforme con las enseñanzas de la Iglesia. Su director, el P. Alfonso Matt, enviaba los mensajes que ella recibía a los familiares de los difuntos y ellos quedaban asombrados de cosas que nadie podía saber. Por eso, desde el principio, fue apoyada por su párroco.
Por otra parte, el hecho de que los muertos puedan aparecerse a los vivos no debe parecer imposible, porque el mismo Evangelio nos habla de que el Viernes santo “muchos sepulcros se abrieron y muchos cuerpos de santos que dormían, resucitaron y saliendo de sus sepulcros, después de la resurrección de Él, vinieron a la ciudad y se aparecieron a muchos” (Mt 27,52-53).
a) Informe del P. Alfonso Matt
El P. Alfonso Matt, según el vicario general de su diócesis era “un sacerdote íntegro y ejemplar que no tenía nada de exaltado. Era un venerado sacerdote” El día de su entierro (26- 12-1978), su obispo, Bruno Wechner, en presencia de 1.000 fieles y 40 sacerdotes dijo: “Lo más hermoso que se puede decir de un sacerdote es que es un sacerdote según el corazón de Dios. Así era el P. Alfonso Matt”. Pues bien, él escribió un informe sobre la vida de María Simma. Veamos un resumen de este informe:
“María Simma nació en Sonntag. Quiso hacerse religiosa, pero las tres veces que lo intentó, tuvo que salir por falta de salud. Su vida espiritual se caracteriza por un gran amor a la Virgen María y un gran deseo de socorrer a las almas del purgatorio, devoción que le inculcó su madre desde niña. Ella ha consagrado su virginidad a la Virgen y ha hecho voto de ánimas, como alma víctima en favor de las almas del purgatorio. En la parroquia se dedica a dar catecismo a los niños y prepararlos para la primera comunión.
A partir de 1940, se le aparecieron algunas almas para pedirle ayuda. El día de “Todos los santos” de 1953, comenzó también a ofrecer sufrimientos expiatorios por ellas. Tuvo, por ejemplo, que sufrir mucho por un oficial muerto en Kürnten en 1660. Un sacerdote de Colonia, muerto el año 555, le pidió también sufrimientos expiatorios, pues de otro modo, debía sufrir hasta el fin del mundo por sus misas sacrílegas, adulterios, falta de fe y haber participado en martirizar a las compañeras de Santa Úrsula.
También tuvo que sufrir mucho por las prácticas anticoncepcionistas y la impureza de las almas que se le aparecían. Algunas almas le pedían que libremente aceptara sus sufrimientos para su liberación y purificación. Por ejemplo, una tal Berta, francesa, muerta en 1740, dos señoritas de Innsbruck, muertas en un bombardeo; un sacerdote italiano, etc. María siempre ha aceptado generosamente estos sufrimientos que le pedían y nunca los ha rechazado.
En 1954 comenzó un modo nuevo de ayudar a las almas. Un cierto Paul Gisinger de Koblach le pidió que les dijera a sus 7 hijos que dieran en su nombre 100 chelines para las misiones e hicieran celebrar dos misas, porque sólo así podía ser liberado. Después siguieron otras demandas análogas en favor de las misiones y de celebrar misas.
En octubre y noviembre hasta el 8 de diciembre (fiesta de la Inmaculada) de ese año 1954, venían cada noche a pedir oraciones o sufrimientos. Ella, poco a poco, pidió la ayuda de otras personas para poder atender sus peticiones. Cuando se trataba de sacerdotes, las oraciones debían ser hechas por sacerdotes.
Las almas del purgatorio se le aparecen de diversas formas y en diversas maneras. Algunas tocan la puerta, otras aparecen de improviso. Unas se muestran con apariencia humana, como eran cuando vivían su vida mortal, normalmente vestidas como en días de trabajo, no de fiesta. Otras se aparecen bajo formas de animales que dan miedo o en formas difusas. A veces, están envueltas entre llamas, dando un aspecto terrible. Cuanto más purificadas están, más luminosas y afables se presentan. Con frecuencia, cuentan cómo han pecado y cómo se han librado del infierno gracias a la misericordia de Dios. Durante la Cuaresma, se presentan día y noche para pedirle que sufra y ore por ellas. Las que son extranjeras hablan en alemán con acento extranjero. Las almas le dicen que ella es de los nuestros. Cuando ella preguntó qué significaba ser de los “nuestros “, le dijeron que con su voto de ánimas se había entregado a la Madre de la misericordia en favor de ellas. Ella te ha dado a nosotras, le dijeron.
Las noticias, que las almas le dan sobre sus familiares vivos, son siempre exactas. En la avalancha que, en 1954, sepultó mucha gente aquí cerca, las almas le dijeron que había algunos vivos bajo la nieve. Por eso, intensificaron la búsqueda y pudieron encontrar algunos vivos más.
El demonio también se le ha presentado en ocasiones, para desanimarla de su misión. Una vez se le presentó como un ángel de luz; otra, como el sacerdote de la parroquia, Algunas personas se han escandalizado, porque pide a algunos de los familiares limosnas para las misiones o que se hagan celebrar misas por las almas. Pero ella nunca ha aceptado dinero, el dinero debe ser entregado directamente en la parroquia o en la curia episcopal.
Dice que las almas de los católicos sufren más que las de los protestantes, porque tuvieron más gracias, pero la fe católica es la mejor para ganar el cielo. Además, los católicos tienen la posibilidad de recibir más ayuda de otros y ser liberados más rápidamente, ya que los protestantes no creen en el purgatorio y no rezan por sus difuntos.
A ella se le ha revelado la maravillosa armonía que existe entre el amor y la justicia divina. Cada alma es purificada de acuerdo a la naturaleza de sus culpas. La duración es muy variada. El tiempo medio es de 40 años, pero hay quienes deben sufrir hasta el juicio final. Otros sólo sufren media hora, como si atravesaran el purgatorio en un vuelo. Lo que sí es cierto es que las almas sufren con una paciencia admirable y alaban la misericordia divina y suplican a María, madre de misericordia, agradeciéndole por haberse salvado.
La Virgen María va al purgatorio, con frecuencia, a consolar a las almas. También va San Miguel arcángel. Y allí están también los ángeles custodios de las almas, acompañándolas hasta su liberación final. La ayuda que necesitan es, sobre todo, misas, rosarios y sufrimientos por ellas. También es bueno el víacrucis y dar limosnas para las misiones. Las indulgencias tienen un valor inmenso. Es una crueldad no aprovechar este tesoro, que la Iglesia nos propone para las almas. Supongamos que estuviésemos delante de una montaña llena de monedas de oro y tuviésemos la posibilidad de cogerlas ¿no sería cruel rechazarlas y no poder ayudar a tantos necesitados?.
En resumen, María Simma tiene una vocación especial. Se trata de un apostolado y de una ayuda en favor de las almas del purgatorio”. Firmado, P. Alfonso Matt, parroquia de Sonntag, 20 de febrero de 1955.
b) Mi relación con las almas del purgatorio
En este escrito personal, María Simma, entre otras cosas, dice: “Desde mi infancia tuve gran amor por las almas del purgatorio. Mi madre me lo enseñó y me repetía muchas veces: Cuando tengas alguna cosa importante que hacer, dirígete a las almas del purgatorio, porque son de gran ayuda.
En 1940 se me presentó, por primera vez, una alma del purgatorio. Sintiendo que alguien estaba en habitación me desperté y vi un extranjero que iba y venía por mi habitación. Le dije: ¿Cómo has entrado? ¿Qué has perdido? Él continuaba, yendo y viniendo, como si no me oyera. Entonces, salté de la cama para agarrarlo, pero no agarraba nada. No había nada. Lo intenté de nuevo y ocurrió lo mismo. Podía verlo y no podía tocarlo. Al poco tiempo, desapareció. Al día siguiente, después de la misa, fui a mi director espiritual y le conté lo ocurrido. Él me dijo: Si sucede otra vez, no le preguntes ¿quién eres? Dile. ¿Qué quieres de mí? A la noche siguiente, retornó la misma persona. Le dije: ¿Qué quieres de mí? Él respondió: Haz celebrar tres misas por mí y seré liberado. Entonces, pensé que debía ser un alma del purgatorio. Mi confesor me lo confirmó. Desde 1940 hasta 1953, cada año vinieron sólo dos o tres almas, normalmente en noviembre (mes de los difuntos). Mi director el P Alfonso Matt, me aconsejó que nunca rechazara ninguna petición de ayuda de esas almas.
Cuando un alma viene, me despierta tocando la puerta o llamándome o sacudiéndome o de otras maneras. Le digo de inmediato: ¿Qué quieres? ¿qué debo hacer por ti? Y normalmente me lo dicen. Un alma me dijo un día: Una de las cosas que más eficacia tiene para nosotras es el sufrimiento soportado con paciencia, sobre todo, cuando se ofrece por manos de la Madre de Dios, para que ella lo utilice para quien quiera. Y me pidió que sufriera por ella. Me pareció bastante extraño, porque hasta ese día ninguna me había pedido sufrir por ella. Le dije. ¿Qué debo hacer? Me respondió: Durante tres horas tendrás grandes dolores en todo el cuerpo. Después de las tres horas, podrás levantarte y continuar tus trabajos, como si no hubiera sucedido nada. Así me quitarás veinte años de purgatorio. Acepté y me vinieron tales dolores, que apenas me daba cuenta de dónde estaba, y parecía que pasaban días y semanas. Cuando todo terminó, me di cuenta de que habían pasado exactamente tres horas. A veces, me pedían sufrir sólo cinco minutos, pero ¡qué largos me parecen esos minutos! .
En 1954 (año mariano) cada noche empezaron a venir. En ocasiones me decían quiénes eran y me encargaban algunas misiones para sus parientes. De esta manera, mi caso fue conocido públicamente. Esto era para mí muy desagradable; porque, por mi cuenta, sólo le habría hablado a mi padre espiritual. Algunas veces, se trataba de que devolvieran bienes mal adquiridos; en algunos casos, ni siquiera los parientes conocían ciertos detalles que yo les daba, por medio de mi párroco y director espiritual, que era quien transmitía los mensajes a gente de otros pueblos, cercanos o lejanos. También en ese año 1954 venían a visitarme las almas durante el día. Al terminar este año mariano, venían dos o tres veces por semana. Normalmente, aparecen el primer viernes de mes o en un día de fiesta de la Virgen o durante la Cuaresma. Durante Semana Santa vienen muchas y también en Adviento y en el mes de noviembre.
Aquellas almas, que yo he conocido bien en vida, las reconozco de inmediato. Otras son desconocidas, a no ser que me digan quiénes son. Normalmente se presentan en vestido de trabajo. Si eran personas inválidas o con graves deficiencias físicas o mentales, aparecen sanos. Los que estaban en silla de ruedas, caminan perfectamente, los mudos hablan, los sordos oyen, los ciegos ven. En el más allá quedan atrás todas las deficiencias humanas. Ellas saben de nosotros más de lo que suponemos. Ellas saben, por ejemplo, quiénes han asistido a su velorio y sepultura, quiénes han ido solamente por hacer acto de presencia y quiénes han ido a rezar por amor Ellas saben también lo que se dice sobre ellas en el velorio, porque están mucho más vecinas a nosotros de lo que suponemos y se dan cuenta de quiénes asisten a las misas ofrecidas por ellas. Ellas están presentes a sus funerales y a las misas ofrecidas por ellas. No les gustan los pomposos funerales, prefieren que sean sencillos, pero fervorosos. No quieren que su cuerpo sea cremado; porque, al no tener lugar de referencia, se pueden olvidar más fácilmente de ellas. La cremación está permitida por la Iglesia, con tal que no se niegue la resurrección, pero ellas quieren todo lo que lleve a su familia a rezar y, el no tener una tumba que visitar, les hace olvidarse de ellas.
También quieren que se respete su cuerpo y que se evite cualquier profanación. Les gusta que en la tumba echen agua bendita y tengan un cirio bendito. Las visitas de amor al cementerio les agradan y ayudan más de lo que imaginamos. Incluso, les ayuda el simple hecho de limpiar su tumba, por el amor que ponemos en ello.
Personalmente, cuando voy al cementerio, que está junto a mi casa, enciendo una vela por las almas y les echo agua bendita, y ellas me lo agradecen. Un día vino a verme una niña de unos seis años y me dijo que había apagado una vela en el cementerio para coger la cera y jugar Por eso, se encontraba en el purgatorio, aunque por poco tiempo. Me pidió que encendiera por ella dos velas benditas.
Otro día vino un niño de 11 años, de Kaiser para pedirme que rezara por él. Me dijo que estaba en el purgatorio, porque el día de los difuntos había apagado, por divertirse, varias velas, que estaban encendidas en el cementerio en favor de los difuntos.
Como vemos, también hay niños en el purgatorio; porque, antes de lo que pensamos, se dan cuenta del bien y del mal. Un día vino una niña de unos cuatro o cinco años y me dijo que estaba en el purgatorio, porque había recibido de su madre, junto con su hermana gemela, una muñeca. Ella lo había roto y, teniendo ser descubierta, la cambió por la de su hermana, sabiendo que esta haciendo algo malo y que iba a hacer sufrir a su hermana.
También hay sacerdotes. En una oportunidad, se me presentó un sacerdote para pedirme ayuda y vi que su mano derecha estaba negra y sucia. Me dijo: “Diles a todos los sacerdotes que bendigan sin cesar a las personas, casas y objetos sagrados. Yo me descuidé de hacerlo, porque no le daba importancia y, por eso, sufro en esta mano”. Los sacerdotes pueden dar numerosas bendiciones y conjurar las fuerzas del mal. Sobretodo, los sacerdotes pueden celebrar misas por las almas, que es lo que más les ayuda. ¡Si se supiese cuál es el precio de una sola misa para la eternidad, las iglesias estarían llenas, incluso entre semana! En la hora de la muerte, las misas a las que hemos asistido con devoción serán nuestro mayor tesoro. Tienen más valor que las misas encargadas para nosotros después de muertos. También son importantes las indulgencias. Un alma me habló de su importancia y que para ganar una indulgencia plenaria era necesario una limpieza total del alma, despegada de todo lo terreno.
Cuando un alma se me aparece y, después de haber hecho sus peticiones, permanece más tiempo, sé que puedo hablar con ella y hacerle preguntas. Normalmente es otra alma la que viene, después de un tiempo, a darme la respuesta con el permiso de Dios. En mi cuaderno tengo anotadas las respuestas sobre si otras almas se han salvado o están todavía en el purgatorio. Puede suceder que pasen dos o tres semanas o años antes de recibir la respuesta. Nunca me han hablado de alguien que esté en el infierno.
Uno de los pecados más severamente castigados es el pecado contra la caridad: maledicencia, calumnia, rencor. peleas por envidia, codicia... ¡ Cuántas veces se peca contra la caridad, diciendo palabras o haciendo juicios desprovistos de caridad! Y una palabra puede “matar” un alma o sanarla. Por eso, es muy importante perdonar y no guardar rencor, ni siquiera a los difuntos. Recuerdo el caso ocurrido en Innsbruck. Una mujer no podía perdonar a su padre. Cuando estaba vivo, no le había dado cariño de padre y ni siquiera le dio la oportunidad de estudiar para ser profesional. Por eso, no podía perdonarlo.
Después de muerto, el padre se apareció a su hija; no una, sino tres veces, suplicándole que lo perdonara, pero ella no quería. Después de un tiempo, esta mujer se enfermó y, entonces, entendió que debía perdonarlo, porque no podría vivir en paz. Tomada esta resolución, lo perdonó de todo corazón y la enfermedad comenzó a desaparecer. El odio envenena el alma y hasta produce enfermedades físicas y mentales. En cambio, el amor siempre da salud, paz y alegría.
Un campesino vino a visitarme y me dijo:
- Estoy construyendo un establo y, cada vez que el muro llega a cierta altura, se cae. Hay algo de extraño y sobrenatural en esto. ¿Qué puedo hacer?
- ¿Hay algún difunto que tiene algo contra ti, a quien guardas rencor?
- Oh sí, pensaba que no podía ser sino él. Me hizo mucho daño y no lo puedo perdonar.
- Él quiere que lo perdones, nada más.
- ¿Perdonarle yo? ¿A él que tanto daño me ha hecho de vivo? ¿Para que vaya al cielo? NO, NO.
- Pues no te dará reposo hasta que no lo hayas perdonado de corazón. ¿Cómo puedes decir en el Padrenuestro:
Perdónanos como nosotros perdonamos a los que nos ofenden? Es como si dijeras a Dios: No me perdones, como yo tampoco perdono.
El hombre se quedó pensativo y dijo: Tienes razón. En nombre de Dios lo perdono para que Dios me perdone también a mí. Desde ese día, no tuvo más problemas con el establo y pudo tener paz y amor en su corazón.
Un día vino a visitarme un hombre, cuya mujer había muerto hacía un año y, desde entonces, todas las noches sentía tocar a la puerta de su dormitorio. Fui a su casa y, por la noche se me apareció un animal grande que parecía un hipopótamo. Después vino el demonio bajo la forma de una serpiente gigantesca que quería estrangular al hipopótamo... Y desaparecieron.
Al poco tiempo, vino un alma con apariencia humana y me dijo: No ternas, ella no está condenada, pero está en el purgatorio más terrible que exista. Me dijo que había vivido diez años en enemistad con otra mujer y ella era la causa de todo. La otra mujer había querido reconciliarse, pero ella siempre se había negado. Incluso, durante su última enfermedad, se había negado a hacer las paces.
Un día vino a visitarme un hombre que quería informarse sobre la suerte eterna de dos difuntos del mismo pueblo. Era el año mariano de 1954 y la respuesta llegó pronto. Un mes más tarde yo le comuniqué: La Sra. X está en el cielo y el Sr. X está en lo más profundo del purgatorio. Él me dijo: Es imposible. La Sra. X murió en el hospital por una práctica abortiva, mientras que el Sr. X estaba siempre el primero en la Iglesia y era el último en salir.
Pero, pocos días después, vino a verme una señora que los conocía bien a los dos y me dijo: La Sra. X era como mi hermana. Ella era débil desde el punto de vista moral, pero ha sufrido mucho, porque este defecto era debido en gran parte a taras hereditarias. Murió como consecuencia de una práctica abortiva, pero murió con sentimientos de arrepentimiento hasta el punto que el sacerdote que la asistió en los últimos momentos pudo decir: Quisiera que todos murieran con los sentimientos de arrepentimiento de esta mujer. Ella murió con los últimos sacramentos y fue enterrada religiosamente.
El Sr. X era el primero y el último en salir de la Iglesia, pero siempre estaba criticando a todo el mundo. Lo que más me indignó fue que, durante el sepelio de la Sra. X, él la estaba criticando y diciendo a algunas personas que la Sra. X no debía ser enterrada en un cementerio católico. Entonces, le dije: Ahora está claro para mí que el Señor no quiere que juzguemos a los demás. El Sr. X criticaba a la Sra. X, aún en el cementerio, pero el Señor tuvo compasión de ella. No podemos juzgar a los demás, dejemos el juicio a Dios. Ahora el Sr. X está en lo profundo del purgatorio.
En una ocasión, vino un alma y me dijo: Cometí un crimen contra Dios. Un día, por soberbia, tomé una cruz y la destrocé, pensando que, si Dios existía no me lo permitiría hacer. Casi al instante, me vino una parálisis que fue mi salvación. Después me pidió decirle a su mujer que hiciera algunas cosas para ayudarlo y liberarlo del purgatorio. Ella se había salido de la Iglesia católica y se había hecho protestante. Cuando le conté el mensaje de su esposo, me dijo:
Creo en lo que me dice, porque el hecho de que destrozó la cruz, solamente lo sabíamos él y yo. Y entró de nuevo en la Iglesia católica.
Un médico vino un día, lamentándose de que debía sufrir mucho por haber acortado la vida de sus pacientes con inyecciones, para que no sufrieran más (eutanasia). Y nadie tiene derecho a quitar la vida, porque mientras están vivos, aunque estén en coma, pueden recibir las bendiciones de Dios a través de nuestras oraciones y buenas obras.
Una mujer me dijo: He debido estar 30 años de purgatorio por no haber dejado ir al convento a mi hija. Por eso, debemos pensar en la grave responsabilidad de los padres que no consienten la vocación sacerdotal o religiosa de sus hijos. Nadie tiene derecho a rectificar los planes que Dios ha trazado para cada uno desde toda la eternidad.
Otro día se me presentó un alma y me dijo: ¿Me conoces?. Yo le dije que no. Él respondió: Pero tú me has visto. En 1932 hiciste un viaje en tren y yo era tu compañero de viaje.
Entonces, me acordé muy bien de ese hombre, orgulloso, que había criticado en voz alta a la Iglesia y a la religión. Yo tenía 17 años y le respondí como pude. Él me dijo: Tú eres demasiado joven para darme lecciones. Cuando bajé del tren, le dije al Señor: Señor, no permitas que este hombre se pierda. Y esta oración lo había salvado. ¡Cuánto puede hacer la oración, aunque sea pequeña, pero hecha con fe! ¡Cuánto valen las obras de caridad para los demás!
Un día, un alma se me apareció con un balde vacío. Le pregunté por qué lo llevaba y me dijo. Es mi llave del paraíso. No he rezado mucho durante la vida, iba raramente a la Iglesia, pero una vez por Navidad limpié gratuitamente la casa de una pobre anciana y eso fue mi salvación.
El año 1954 ocurrió una avalancha, que sepultó varias personas en un pequeño pueblo de la montaña. Un joven de 20 años oyó que pedían auxilio y salió en su ayuda, pero su madre se lo quiso impedir, porque había mucho peligro para él. El joven, sin embargo, salió a rescatar a los que pedían auxilio, pero una avalancha lo sepultó también a él. La segunda noche después de su muerte, vino a pedirme que hiciera celebrar tres misas por él. Sus familiares se maravillaron de que tan pronto pudiera ser liberado, cuando no había sido muy fervoroso, sino todo lo contrario. Pero el joven me confió que Dios había sido muy misericordioso con él por haber querido ayudar a su prójimo y hacer una acción tan bella. Si hubiera vivido más tiempo, no habría podido conseguir una muerte tan bella a los ojos de Dios. ¡Una muerte en acto de caridad con el prójimo!
Ese mismo año, 1954, en otro pueblo hubo otra avalancha, que ocasionó muchos destrozos. Se contaba que hacía 100 años otra avalancha había destruido el pueblo y ésta había sido mucho peor pero sin mayores consecuencias. ¿Por qué? Las almas me dijeron que una mujer de nombre Stark, había ofrecido sus oraciones y sufrimientos por su pueblo. De otro modo, medio pueblo habría sido destruido.
¡Cuánto valen los sufrimientos soportados con paciencia! ¡Salvan más almas que la oración! Por eso, no hay que ver el sufrimiento como un castigo, pues puede ser un tesoro, si lo ofrecemos con amor por la salvación de los demás. Solamente en el cielo, podremos saber todo lo que hemos obtenido con nuestros sufrimientos, soportados con paciencia en unión con los sufrimientos de Cristo. El sufrimiento es un gran don que nos acerca a Dios y a los demás.
Un día de 1954, hacia las 2,30 de la tarde, paseando por el bosque, me encontré con una mujer muy anciana que parecía centenaria. Yo la saludé amablemente y ella me dijo: ¿Por qué me saludas? Nadie me saluda. Nadie me da de comer y debo dormir por la calle. Yo la invité a comer y a dormir en mi casa. Ella me dijo: Pero yo no puedo pagar. No importa, le insistí. No tengo una bella casa, pero será mejor que dormir en la calle. Ella entonces me lo agradeció y me dijo: Dios te lo pague. Ahora soy liberada. Y desapareció.
Hasta aquel momento no había entendido que se trataba de un alma del purgatorio. Seguramente, durante su vida, no quiso ayudar a alguien que tenía necesidad de comida y alojamiento, y debía esperar que alguien le ofreciese lo que ella había rechazado a otros.
Otro día se me apareció el alma de un joven y me dijo:
Por no haber observado las leyes de tráfico, tuve un accidente de motocicleta y morí en Viena. Yo le pregunté: ¿Estabas listo para entrar en la eternidad? No estaba listo, respondió, pero Dios da dos o tres minutos para poder arrepentirse y sólo el que lo rechaza se condena. Cuando uno muere en un accidente, las personas dicen que era su hora. Eso es cierto, cuando uno no tiene la culpa. Pero yo tuve la culpa; porque, según los designios de Dios, yo debería haber vivido todavía treinta años. Por eso, el hombre no tiene derecho a exponer su vida a un peligro de muerte sin necesidad.
También es muy importante, a la hora de la muerte, abandonarse y aceptar la voluntad de Dios. Una madre de cuatro hijos iba a morir y le dijo a Dios: Señor, si es tu voluntad, acepto mi muerte, pero te confió a mi esposo y a mis cuatro hijos. Por este acto de confianza y abandono total, fue directamente al cielo. Vale la pena abandonarse sin condiciones en las manos de nuestro Padre Dios y confiar en Él hasta el fin.
c) Hacednos salir de aquí
Éste es el título del libro escrito por Nicky Eltz de sus entrevistas con María Simma. Veamos un resumen de lo que dice María Simma:
“Hay mucha diferencia entre evocar a los muertos, como hacen los espiritistas, e invocar a los muertos para pedirles ayuda y orar por ellos. El espiritismo es pecado y en él es Satanás quien contesta a las preguntas. Nosotros pedimos ayuda a los difuntos y oramos por ellos. En mi caso, yo nunca los llamo para que vengan. Ellos vienen, porque Dios se lo permite.
El purgatorio es un tiempo de espera en que las almas tienen el gran sufrimiento de la nostalgia de Dios y el enorme deseo de amarlo con todo su corazón. En el purgatorio existen muchos niveles, que son tan diferentes como las enfermedades de la tierra. Cada alma es “castigada” o sufre en aquello o por aquello que la ha hecho pecar o alejarse de Dios. Sucede esto también, en cierta medida, en la tierra. Si uno come en exceso, sufre las consecuencias de mal de estómago. Si uno fuma demasiado, se intoxica y tiene problemas en los pulmones, etc. Podemos decir que hay tantos niveles cuantas almas distintas, porque no existen dos personas ni dos almas iguales. Cada alma lleva el purgatorio consigo.
Cuando un alma viene a visitarme, no viene “fuera” del purgatorio, sino “con” el purgatorio. Las almas que vienen a visitarme son las que están más cerca de ser liberadas. En los niveles más bajos, Satanás puede hacer sufrir a las almas, pero no puede vencerlas. Estas almas de los niveles más bajos, a veces, se presentan bajo la forma de animales horribles. Pero el alma puede pasar del nivel más bajo e ir directamente al cielo sin pasar por niveles intermedios, si le ayudan con una indulgencia plenaria o con muchos sufrimientos, misas y oraciones. Lo que sí es cierto es que ninguna de ellas quiere volver a las tinieblas de la tierra, ahora que han conocido el amor de Dios.
Debemos tener bien claro que no es Dios quien las coloca en tal o cual nivel, son ellas mismas, pues quieren purificarse totalmente antes de presentarse ante Dios. Ellas quieren purificarse como el oro en el crisol. ¿Imaginamos una chica que quiere ir a su primer baile en público toda sucia y despeinada? Pues bien, las almas tienen una idea de Dios tan grande, son tan conscientes de su pureza maravillosa y resplandeciente que ni todas las fuerzas del universo serían suficientes para hacerles presentarse delante de Él, mientras subsistan esas manchas que afean su alma. Sólo un alma pura y luminosa puede atreverse a acercarse a la belleza y santidad divina para poder contemplar a Dios sin temor y amarlo en plenitud por toda la eternidad.
El purgatorio es un estado de cada alma; pero, en cierto sentido, también es un lugar ya que algunas almas se reúnen para estar juntas en determinado lugar por ejemplo, junto a los altares de las iglesias o en el lugar donde han muerto. Pero no es un solo lugar sino muchos lugares diferentes y muchas condiciones diferentes de cada alma. El fuego sólo existe propiamente en los niveles más bajos, aunque sólo afecte al alma, pues no es un fuego físico como el que nosotros conocemos. Por eso, algunas almas vienen rodeadas de fuego.
Yo nunca las he visto reír tienen más bien un aspecto sufrido y paciente. Normalmente, se me aparece una alma sola; pero, en algunas ocasiones, se me han aparecido varias, porque tenían necesidad de la misma cosa para ser liberadas. He sido visitada por almas de todos los continentes, que me hablaban en un alemán con acento extranjero.
En algunas oportunidades he sido visitada por suicidas, que no necesariamente se condenan. La mayor parte de ellos son llevados al suicidio por circunstancias que limitan mucho su libertad o por enfermedades síquicas. Pero todos lamentan mucho el haber acortado su vida y todo lo que pudieron haber hecho y no hicieron. Todos ven que no fue una solución y que cometieron un gravísimo error .
Por supuesto, me han visitado personas de todas las religiones, pues también ellas van al cielo, aunque la fe católica sea la mejor para ganar el cielo. También me han visitado homosexuales. No necesariamente están condenados, pero tiene que sufrir mucho para ser purificados; porque, aunque la inclinación homosexual no es pecado, toda actividad homosexual sí es pecado, como dice la Iglesia. Ellos deben orar mucho y pedir fortaleza para vivir su castidad y rezar a San Miguel arcángel, que es un gran defensor contra el maligno.
Algo muy importante es aceptar antes de morir todos los sufrimientos que Dios nos envíe. Conocí a una mujer y a un sacerdote, que estaban en el mismo hospital con tuberculosis. La mujer le dijo al sacerdote: Yo le he pedido al Señor que me dé la oportunidad de pasar aquí mi purgatorio. El sacerdote le dijo: Yo no me atrevo a tanto. Una religiosa escuchó esta conversación. Cuando murieron los dos, el sacerdote se le apareció a la religiosa y le dijo que la mujer había ido directamente al cielo y él debía pasar todavía mucho tiempo en el purgatorio por no haber aceptado sus sufrimientos. De ahí lo importante que son nuestros sufrimientos, ofrecidos con amor. Los sufrimientos de la tierra valen muchísimo más como reparación de nuestros pecados que los del purgatorio. Por eso, una larga enfermedad, antes de morir puede ser una gran bendición y gracia de Dios“.
“El sufrimiento con amor, es la perla más preciosa que puedes ofrecer a Dios”.
http://www.virgendegarabandal.org/vdg/maria_simma.htm
Las Apariciones de la Santísima Virgen María en Garabandal
Las promesas de la Virgen María a los que recen el rosario
No llamen Padre al que no respetan como Padre
El camino más seguro hacia Dios: La humildad
El Infierno existe, si lo pudieran ver quedarían horrorizados
Hijos míos, cuando os hablo y os quiero explicar a cada uno de vosotros lo que como Madre siente mi corazón, muchos no podéis comprender y otros es como si no quisierais oír mis palabras, como que no podéis comprender porqué muchas veces os convoco y os ruego la unidad entre todos vosotros y que no os miréis como extraños, sino que os tratéis como verdaderos hermanos que sois con profundo respeto, con amor y que caminéis juntos pero llevados de la mano. Dejaos guiar por la luz, por el amor de vuestro Padre y a través de mi amado Hijo, seguid tras sus pasos, seguid caminando por el sendero de la luz y estad presentes en nombre de mi amada Iglesia junto a todos los pueblos y naciones de vuestro mundo llevando la armonía y la paz que hoy no existe en muchos de vuestros corazones, pero no existe esa paz porque viven tan alejados de la verdad y viven sin detenerse, primero a vivir una vida en total armonía tanto con la naturaleza como con todos aquellos que os rodean. Viven en una continua agresión tanto verbal como de llegar a la bajeza de levantar vuestras manos para golpear despiadadamente y demencialmente a vuestros hermanos y hermanas, vais por un sendero que os conduce por una inmensa oscuridad, y en esa oscuridad os muestra un mundo de bajezas, de obtener todo aquello que es totalmente malo para vuestras almas y para vuestras vidas: 1.- Viven en un mundo de lujuria, 2.- Un mundo donde os creéis que todo está permitido. 3.- No aceptáis ni un sólo mandamiento y no los cumplen porque pensáis, equivocadamente, que no existe un infierno. El Infierno existe y si pudierais verlo quedaríais horrorizados. Y os puedo asegurar, amados hijitos, que sí existe y si cada uno de vosotros pudierais verlo quedaríais horrorizados y os aseguro que cambiarías vuestras posturas y vuestras formas de actuar en vuestro mundo, pero no lo veis y no creéis porque con inmensa astucia el ángel desterrado os fue tratando de llevar rumbo al gran desencuentro entre vosotros y al más grande de los desencuentros que lo tengáis con mi amado Hijo y con vuestro Padre. Por eso cada día tenéis una gran parte de vosotros menos interés: 1.- De venir a mi morada. 2.- De confesar vuestros pecados, de arrepentirse de todo el mal que cometéis en nombre de una libertad, de un amor, que no es como os hicieron pensar. El amor verdadero no lo encontraréis en donde hay: 1.- Odios. 2.- Rencores. 3.- Envidias. 4.- Mentiras. 5.- Injusticias. Donde nada os importa del sufrimiento de vuestros prójimos, en aquellos que no os arrepienten de hacer sufrir a sus hermanos, de ver el dolor en el rostro de mis pequeños y seguir caminando con una indiferencia total, sin que nada os perturbe, en ese mundo nadie que siente en su corazón la Llama de nuestro amor puede vivir, puede habitar, sólo puede encontrarse allí aquél que viene de las profundidades más oscuras para confundirlos y llevarlos a cada uno de vosotros a la total oscuridad y a perderse entre las lenguas de fuego que consumirán vuestras almas por toda una eternidad perdiendo la armonía, el amor y la paz que os quiere entregar vuestro amado Padre. La Santa Comunión debe ser recibida en la boca y por manos consagradas, solamente de un sacerdote. Hijitos míos, os ruego y os pido como Madre de todos vosotros, volved a mi morada, reflexionad y comenzad a oír no sólo mi voz sino la voz de mi amado Hijo, volved tras sus pasos, volved a mi amada Iglesia y arrodillaos y levantando sus ojos a mi amado Hijo confesad vuestros pecados y arrepiéntanse desde lo más profundo de vuestras almas y recibidlo en un corazón lleno de luz, recibid de vuestros Pastores el Cuerpo y la Sangre de mi Hijo, recibidlo en vuestras bocas, que ellos sean quienes os lo entreguen, no lo toméis en vuestras manos, sólo las manos consagradas pueden tocar el Cuerpo de mi Hijo. Amados míos, seguid y comprended mis palabras, escuchad la voz de VUESTRO PAPA, EL SUCESOR DE PEDRO EN LA TIERRA, CUANDO PIDE QUE DE ESA FORMA RECIBÁIS EL CUERPO Y LA SANGRE DE MI HIJO, O ACASO ALGUNA VEZ LO HABÉIS VISTO QUE OS ENTREGA EN LA MANO EL CUERPO DE MI HIJO. También os quiero pedir que recéis todos los días el Santo Rosario, la Coronilla (de la Misericordia), que estéis junto a vuestros hermanos, aquellos que os encuentran enfermos, aquellos que están solos o que están sufriendo, los que no poseen alimentos y no tienen un lugar dónde vivir, allí, amados hijos, como verdaderos misioneros de mi amada Iglesia, tenéis que estar presentes, tenéis que estar con cada uno, os ruego. Os pido no os sigáis perdiendo entre las tinieblas, no podéis comprender que os estamos esperando en mi morada, venid amados hijos míos, venid al encuentro, volved a la unidad y entre todos vosotros volved a hacer brillar LA LUZ DEL AMOR SOBRE TODA LA TIERRA. Os amamos (Jesús y María) y vosotros lo sabéis, sólo tenéis que volver al gran encuentro, sólo tenéis que alimentar la fe y que vuelva la esperanza a cada uno de vuestros corazones. Amén. SANTA MARÍA MADRE DE LA IGLESIA.
Tomen mi mano; no les abandono
MENSAJE DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA A SU AMADA HIJA LUZ DE MARÍA 8 DE AGOSTO DEL 2012 Amadísimos hijos de Mi Corazón Inmaculado: EN LA UNIDAD DEL PADRE, DEL HIJO Y DEL ESPÍRITU SANTO ADÉNTRENSE EN EL AMOR INFINITO, EN EL MISTERIO INSONDABLE DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD. Han recibido la Nueva Alianza, la Alianza Eterna que Mi Hijo les legó con Amor Infinito: La Eucaristía. Fueron dotados con el Don de la Libertad humana para que esta generación actuara consciente de este legado que Mi Hijo ha dado para cada criatura humana. ÉL SE DA A CADA UNO PARA MORAR EN CADA UNO. Las leyes han sido dadas para ser cumplidas y la Palabra del Padre Dios debe ser acatada en todos los tiempos. En este instante, esta generación no es la excepción, se ha alejado de la verdadera Palabra, del verdadero Amor y de la obediencia a la Santísima Trinidad. Esta generación en especial, permaneciendo con tanto adelanto en todos los campos, se hunde continuamente en un asfixiante progreso negativo que le ha sumido en la total indiferencia y desacato a la Palabra Divina. La disposición y la conciencia del Don de la Vida han sido relegadas al último lugar. ¡Cuánta ofensa, cuánto dolor, cuánto desacato a la Trinidad! Permanecen hundidos en el pecado. Se mantienen en esta Tierra para acatar los deseos del Padre, para agradecer la entrega de Mi Hijo, para abrirse conscientemente al Espíritu Santo y no para limitar el poder creante del Padre Eterno. Al contrario, deben expandir la mente y el pensamiento hacia todo ese Poder Divino que no tiene límite. Les invito a orar: “Oh Padre, oh Hijo, oh Espíritu Santo dador de Vida, de Misericordia, de Perdón y de Justicia: mantenme atado a Tu Amor Infinito para que cuanto deslumbre mi vida, sea opacado por Ti. Consagro mis pensamientos, mis sentidos, todo mi ser a Tu Poder, a Tu Misericordia Infinita y a Tu Justicia Divina. Consciente soy de que constantemente me alejo de Tu Amor y permito que la vanidad y los sueños falseen esa fe de la que no doy testimonio. Ven Espíritu Divino, ven con Tu Poder, renueva todo mi ser y haz que como criatura nueva en Ti, mi mente y mi pensamiento sean renovados y mi corazón lata constantemente por mantenerme siendo uno solo Contigo, Oh Santísima Trinidad. Perdona las continuas ofensas y apelando a tu Divina Misericordia, me entrego a la vez a Tu Divina Justicia. Renuévame por dentro y para que así sea fiel testimonio de Tu Amor, de Tu Bondad, de Tu Omnipotencia y te ame por sobre todo”. Amén. Hijos, permanecen en esta Tierra para adorar, reverenciar y alabar al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Al no cumplir este deber y este agradecimiento continuo, se han forjado un futuro doloroso entregándose en manos del hijo de la perdición. Mis Legiones Angélicas no les desamparan, Mi Amor ha colocado Mi Manto bendito sobre Mis hijos para protegerles, la bóveda del Cielo permanece con Mi Manto para bendecirles. No puedo penetrar en la voluntad humana si Mis hijos no Me lo permiten. Hijos, permítanme conducirles por el buen camino para que así acorten el dolor y logren alimentar la fe. Invito a todos a orar por México Invito a orar por Estados Unidos, oren fuertemente. Les invito a orar por aquellos hijos Míos que, invadidos por el mal, van a acarrear dolor a la humanidad. COMO MADRE LES AMO A TODOS CON AMOR MATERNO. No cesaré Mis llamados en este instante en que Mis hijos se enfrentarán a un fuerte padecer. TOMEN MI MANO, NO LES ABANDONO, CONFÍEN EN MI PROTECCIÓN Y NO DESPRECIEN A MI HIJO. Él vino a rescatar y a salvar a Su Pueblo. Tomen el rumbo correcto, luchen contra su voluntad humana y entréguense a Mi Hijo que les conducirá a gozar de la Vida Eterna. LES ENTREGO MI CORAZÓN EN ESTOS INSTANTES EN QUE MI HIJO ES OLVIDADO DE SU PUEBLO, es olvidado de sus consagrados y es olvidado de aquellos por quienes se entregó. DESPUÉS DE LA PURIFICACIÓN VIENE LA GLORIA, RENACERÁ Y RESPLANDECERÁ EL SOL SOBRE TODO LO CREADO Y REINARÁ MI HIJO SOBRE TODA CRIATURA, EN EL CIELO, EN LA TIERRA Y EN TODO LUGAR. Les bendigo, les entrego Mi Amor. Mamá María AVE MARIA PURÍSIMA, SIN PECADO CONCEBIDA. AVE MARIA PURÍSIMA, SIN PECADO CONCEBIDA. AVE MARIA PURÍSIMA, SIN PECADO CONCEBIDA http://oracionesydevocionescatolicas.com/tomen_mi_mano.htm
Pureza de corazón

Vivimos inmersos en un mundo que busca resultados fáciles e inmediatos en todo aquello que emprende. Que no quiere perderse en demasiados romanticismos, porque los objetivos que se marca los quiere conseguir rápidamente.
Quiere ser dueño de su libertad, aunque no pocas veces de forma paradójica, somete esta libertad a dependencias o esclavitudes que, por más sutiles que se le presenten, no dejan de tener un resultado mordaz y hasta cruel en la mayoría de los casos.
Todo ello representa una realidad que se empeña en esconder los valores más nobles que lleva el corazón humano y de los que la Virgen María dejó buen testimonio a lo largo de su vida terrenal.
Detenernos ahora en exponer todas las virtudes que vivió María, sería una larga tarea que no admite la extensión de esta reflexión, pero sí podemos detenernos en alguna más significativa que emana de su Concepción Inmaculada y que para nosotros puede resultar significativa y de un gran valor.
La rectitud de intención y la pureza de su corazón, emergen en María inmediatamente que el Arcángel San Gabriel comienza a hablarle en la Anunciación.
El Arcángel empieza saludándola en Nombre de Dios y Ella lejos de sentirse halagada y perdida en su propia complacencia, dice el evangelio que “se conturbó por estas palabras y se preguntaba que significaría aquel saludo”.
No entra en cavilaciones sobre un hecho realmente extraordinario que a cualquiera le envolvería poniéndole en una situación especial, precisamente por el ambiente extraordinario que se había creado por la presencia, nada menos, que de un Arcángel, de un enviado de Dios.
En su silencio meditativo espera más explicaciones y el Arcángel le detalla la pretensión de Dios sobre Ella, manifestándose inmediatamente su rectitud de intención y pureza de corazón que apuntábamos más arriba, pues lejos de aceptar a ciegas y asegurar para sí tan altísimo privilegio, expone los argumentos que le parecen hacen imposible lo que le ha dicho el Arcángel.
“¿Cómo será esto, puesto que no conozco varón?”, le dice María a Gabriel. Y solo cuando él le explica cómo va actuar el Altísimo, Ella acepta con toda sencillez, transparencia y rotundidad: “He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra”.
Sin duda que este episodio, decisivo en la historia de la humanidad, es la consecuencia del privilegio divino por el que María ha sido concebida sin pecado original, pero que en ningún momento menoscabó su libertad como criatura humana y, por tanto, con la capacidad suficiente para aceptar o rechazar al igual que cualquier criatura humana.
Estas dos virtudes de María, la rectitud de intención y la pureza de corazón, son tan significativas en el entorno que vivimos, como importantes y necesarias.
En las relaciones humanas y a todos los niveles posibles, se observa que el hombre cae fácilmente en la tentación de acomodarse a lo que sea, con tal de ir logrando todo aquello que se tiene marcado como objetivo o que se le va presentando para un mayor interés personal. En una palabra, no presenta todas las cartas, no las pone, como se dice habitualmente, “boca arriba”.
Ello supone abandonar la rectitud de intención que debería acompañar siempre a la persona en cualquier acto o relación humana, aunque a veces pudiera verse perjudicado por haber actuado con transparencia y honradez.
De igual forma podemos decir de la pureza de corazón, aunque en esta virtud de María el hombre encuentra una inagotable fuente de luz para una vida como la actual en la que precisamente la pureza está tan atacada, tan abandonada, tan mal vista y tan vilipendiada.
Curiosamente en las Bienaventurazas el Señor Jesucristo marcó muy alto esta cuestión de la pureza cuando dijo: “Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios”.
Es imposible alcanzar la pureza en cualquiera de sus manifestaciones en la vida humana sin cuidar y cultivar la pureza de corazón, con todas las exigencias que ello conlleva.
Es verdad que los atractivos que tantas cosas de este mundo presentan en el orden de las comodidades y de los placeres, no hacen fácil vivir la pureza a imitación de María, pero si se quieren alcanzar los frutos del Espíritu Santo, se ha de trabajar por lograr que la propia vida tenga en activo la gran virtud de la PUREZA.
Los frutos del Espíritu son perfecciones que forma en nosotros el Espíritu Santo como primicias de la gloria eterna. Por tanto, son la garantía de una vida a imitación de María, nuestra Madre y nuestra Guía.
http://www.materchristi.es/REFLEXIONES/Reflexion15.htm
María, estrella de la esperanza (Benedicto XVI)
Con un himno del siglo VIII/IX, por tanto de hace más de mil años, la Iglesia saluda a María, la Madre de Dios, como « estrella del mar »: Ave maris stella. La vida humana es un camino. ¿Hacia qué meta? ¿Cómo encontramos el rumbo? La vida es como un viaje por el mar de la historia, a menudo oscuro y borrascoso, un viaje en el que escudriñamos los astros que nos indican la ruta.
Las verdaderas estrellas de nuestra vida son las personas que han sabido vivir rectamente. Ellas son luces de esperanza.
Jesucristo es ciertamente la luz por antonomasia, el sol que brilla sobre todas las tinieblas de la historia. Pero para llegar hasta Él necesitamos también luces cercanas, personas que dan luz reflejando la luz de Cristo, ofreciendo así orientación para nuestra travesía.
Y ¿quién mejor que María podría ser para nosotros estrella de esperanza, Ella que con su « sí » abrió la puerta de nuestro mundo a Dios mismo; Ella que se convirtió en el Arca viviente de la Alianza, en la que Dios se hizo carne, se hizo uno de nosotros, plantó su tienda entre nosotros (cf. Jn 1,14)?
Así, pues, la invocamos:
Santa María, tú fuiste una de aquellas almas humildes y grandes en Israel que, como Simeón, esperó « el consuelo de Israel » (Lc 2,25) y esperaron, como Ana, « la redención de Jerusalén » (Lc 2,38). Tú viviste en contacto íntimo con las Sagradas Escrituras de Israel, que hablaban de la esperanza, de la promesa hecha a Abrahán y a su descendencia (cf. Lc 1,55).
Así comprendemos el santo temor que te sobrevino cuando el ángel de Dios entró en tu aposento y te dijo que darías a luz a Aquel que era la esperanza de Israel y la esperanza del mundo.
Por ti, por tu « sí », la esperanza de milenios debía hacerse realidad, entrar en este mundo y su historia.
Tú te has inclinado ante la grandeza de esta misión y has dicho « sí »: « Aquí está la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra » (Lc 1,38).
Cuando llena de santa alegría fuiste aprisa por los montes de Judea para visitar a tu pariente Isabel, te convertiste en la imagen de la futura Iglesia que, en su seno, lleva la esperanza del mundo por los montes de la historia.
Pero junto con la alegría que, en tu Magnificat, con las palabras y el canto, has difundido en los siglos, conocías también las afirmaciones oscuras de los profetas sobre el sufrimiento del siervo de Dios en este mundo. Sobre su nacimiento en el establo de Belén brilló el resplandor de los ángeles que llevaron la buena nueva a los pastores, pero al mismo tiempo se hizo de sobra palpable la pobreza de Dios en este mundo. El anciano Simeón te habló de la espada que traspasaría tu corazón (cf. Lc 2,35), del signo de contradicción que tu Hijo sería en este mundo. Cuando comenzó después la actividad pública de Jesús, debiste quedarte a un lado para que pudiera crecer la nueva familia que Él había venido a instituir y que se desarrollaría con la aportación de los que hubieran escuchado y cumplido su palabra (cf. Lc 11,27s). No obstante toda la grandeza y la alegría de los primeros pasos de la actividad de Jesús, ya en la sinagoga de Nazaret experimentaste la verdad de aquella palabra sobre el « signo de contradicción » (cf. Lc 4,28ss).
Así has visto el poder creciente de la hostilidad y el rechazo que progresivamente fue creándose en torno a Jesús hasta la hora de la cruz, en la que viste morir como un fracasado, expuesto al escarnio, entre los delincuentes, al Salvador del mundo, el heredero de David, el Hijo de Dios. Recibiste entonces la palabra: « Mujer, ahí tienes a tu hijo » (Jn 19,26). Desde la cruz recibiste una nueva misión. A partir de la cruz te convertiste en madre de una manera nueva: madre de todos los que quieren creer en tu Hijo Jesús y seguirlo.
La espada del dolor traspasó tu corazón. ¿Había muerto la esperanza?
¿Se había quedado el mundo definitivamente sin luz, la vida sin meta? Probablemente habrás escuchado de nuevo en tu interior en aquella hora la palabra del ángel, con la cual respondió a tu temor en el momento de la anunciación: « No temas, María » (Lc 1,30). ¡Cuántas veces el Señor, tu Hijo, dijo lo mismo a sus discípulos: no temáis! En la noche del Gólgota, oíste una vez más estas palabras en tu corazón. A sus discípulos, antes de la hora de la traición, Él les dijo: « Tened valor: Yo he vencido al mundo » (Jn 16,33). « No tiemble vuestro corazón ni se acobarde » (Jn 14,27). « No temas, María ».
En la hora de Nazaret el ángel también te dijo: « Su reino no tendrá fin » (Lc 1,33).
¿Acaso había terminado antes de empezar?
No, junto a la cruz, según las palabras de Jesús mismo, te convertiste en madre de los creyentes. Con esta fe, que en la oscuridad del Sábado Santo fue también certeza de la esperanza, te has ido a encontrar con la mañana de Pascua.
La alegría de la resurrección ha conmovido tu corazón y te ha unido de modo nuevo a los discípulos, destinados a convertirse en familia de Jesús mediante la fe. Así, estuviste en la comunidad de los creyentes que en los días después de la Ascensión oraban unánimes en espera del don del Espíritu Santo (cf. Hch 1,14), que recibieron el día de Pentecostés.
El « reino » de Jesús era distinto de como lo habían podido imaginar los hombres. Este « reino » comenzó en aquella hora y ya nunca tendría fin. Por eso tú permaneces con los discípulos como madre suya, como Madre de la esperanza.
Santa María, Madre de Dios, Madre nuestra, enséñanos a creer, esperar y amar contigo. Indícanos el camino hacia su reino. Estrella del mar, brilla sobre nosotros y guíanos en nuestro camino.
Benedicto XVI,
María y la espiritualidad

Es sorprendente constatar, en relación con la Virgen María, conocida universalmente como la Madre de Jesús, que su ternura maternal, su belleza espiritual, su pureza y su mansedumbre, únicas, atraen hacia ella una inmensa multitud de niños y hombres, de todos los orígenes culturales! Por ejemplo, con frecuencia encontramos musulmanes, e incluso budistas que la veneran y no dudan en rezarle.
En cuanto a los cristianos, dentro de las comunidades protestantes, raros son los que aceptan rezarle a Cristo a través de su Madre, en cambio, no sucede lo mismo en la Iglesia católica o en la Ortodoxa: la Santa Virgen en la espiritualidad comunitaria y personal de los bautizados como en la vida litúrgica, ocupa un lugar insustituible: el de Madre. “Madre del Redentor”, “Madre de Dios”, “Madre de la Iglesia”, “Madre de los hombres”….
¡Cuántas instituciones cristianas, órdenes y otras congregaciones religiosas masculinas y femeninas, a lo largo de los años y en todos los continentes, han escogido a la Virgen María como modelo y santa patrona! Existen miles…
Con María, el rostro maternal de la Iglesia
Y cómo no comprenderlo si la dimensión mariana recorre, en realidad, toda la vida del cristiano:
* primero como madre del Salvador y Madre de los hombres, la Virgen de Nazaret acompaña maternalmente nuestro encuentro con su Hijo y su oración de intercesión está considerada, desde los tiempos del inicio del cristianismo, como la más poderosa ante el Corazón de Dios ;
* María es también, lo reconocen los grandes místicos y los Doctores de la Iglesia, “el camino más dulce y amable para llegar a Jesús” ;
* En los grandes misterios de la Fe, la Encarnación y la Redención del mundo a través de Cristo nuestro único Redentor, la Virgen María participa en ellos a título excepcional, de manera que la Iglesia no puede disociarla tanto en su magisterio como en la oración.
Esto llevó a decir al Papa Juan Pablo II, cuya profunda espiritualidad mariana todos conocemos, que “El pueblo de Dios, bajo la dirección de sus pastores, está llamado a discernir en este hecho la acción del Espíritu Santo, quien conduce a la fe cristiana por los caminos del descubrimiento del rostro de María”
María de Nazaret
http://denazaret.wordpress.com/2011/03/07/maria-y-la-espiritualidad/
El Ángel de Portugal
Antes de las apariciones de Nuestra Señora, Lucía, Francisco y Jacinta (Lucía de Jesús dos Santos, y sus primos Francisco y Jacinta Marto, todos residentes en la aldea de Aljustrel, parroquia de Fátima) tuvieron tres visiones del Ángel de Portugal, o de la Paz.
Primera Aparición del Ángel
La primera aparición del Ángel tuvo lugar en la primavera o en el verano de 1916, en una gruta del “outeiro do Cabeço”, cerca de Aljustrel, y se desarrolló de la siguiente manera, conforme narra la Hna. Lucía:
Sólo habíamos jugado unos momentos cuando un viento fuerte sacude los árboles y nos hace levantar la vista para ver qué pasaba, pues el día estaba sereno. Comenzamos a ver, a cierta distancia, sobre los árboles que se extendían en dirección al este, una luz más blanca que la nieve, con la forma de un joven transparente más brillante que un cristal atravesado por los rayos del sol.
A medida que se aproximaba fuimos distinguiendo sus facciones: era un joven de unos catorce o quince años, de una gran belleza. Estábamos sorprendidos y absortos; no decíamos ni una palabra.
Al llegar junto a nosotros nos dijo:
– “No temáis, soy el Ángel de la Paz. Rezad conmigo”.
Y arrodillándose, inclinó su frente hasta el suelo. Llevados por un movimiento sobrenatural, le imitamos y repetimos las palabras que le oímos pronunciar:
– “Dios mío, yo creo, adoro, espero y te amo. Te pido perdón por los que no creen, no adoran, no esperan y no te aman”.
Después de repetir esto tres veces se irguió y dijo:
– “Rezad así. Los Corazones de Jesús y de María están atentos a la voz de vuestras súplicas”.
Y desapareció.
El ambiente sobrenatural que nos rodeaba era tan intenso, que casi no nos dimos cuenta de nuestra propia existencia durante mucho tiempo y permanecimos en esta posición en que nos había dejado repitiendo siempre la misma oración. La presencia de Dios se sentía tan intensa y tan íntima que ni entre nosotros nos atrevíamos a hablar. Al día siguiente todavía sentíamos nuestro espíritu envuelto por esa atmósfera, que sólo muy lentamente desapareció.
Ninguno pensó en hablar de esta aparición ni en recomendar secreto. Se imponía por sí solo. Era tan íntima, que no era fácil decir sobre ella la menor palabra. Quizá nos h
izo tan fuerte impresión por ser la primera en que así se manifestaba.
Segunda Aparición del Ángel
La segunda aparición ocurrió en el verano de 1916, sobre el pozo de la casa de los padres de Lucía, junto al cual jugaban los niños. Así narra la Hna. Lucía lo que entonces les dijo el Ángel a ella y a sus primos:
– ¿Qué hacéis? Rezad, rezad mucho. Los Corazones de Jesús y de María tienen sobre vosotros designios de misericordia. Ofreced constantemente al Altísimo oraciones y sacrificios.
Pozo de la casa de Lucía, en donde apareció el Ángel a los pastorcitos por segunda vez
– ¿Cómo nos tenemos que sacrificar?, pregunté.
– De todo lo que podáis, ofreced a Dios un sacrificio de reparación por los pecados con que Él es ofendido y de súplica por la conversión de los pecadores. Atraed así la paz sobre vuestra patria. Yo soy su ángel de la guarda, el Ángel de Portugal. Sobre todo, aceptad y soportad con resignación el sufrimiento que Nuestro Señor os envíe.
Y desapareció. Estas palabras del Ángel se grabaron en nuestro espíritu como una luz que nos hacía comprender quién era Dios, cómo nos amaba y quería ser amado; el valor del sacrificio y cómo le era agradable; y cómo en atención a él, convertía a los pecadores.
Tercera Aparición del Ángel
La tercera aparición ocurrió al final del verano o principio del otoño de 1916, nuevamente en la Gruta del Cabeço y, siempre de acuerdo con la descripción de la Hna. Lucía, transcurrió de la siguiente forma:
En cuanto llegamos allí, de rodillas, con los rostros en tierra, comenzamos a repetir la oración del Ángel: “Dios mío, yo creo, adoro, espero y te amo...” No sé cuantas veces habíamos repetido esta oración cuando advertimos que sobre nosotros brillaba una luz desconocida. Nos incorporamos para ver lo que pasaba y vemos al Ángel trayendo en la mano izquierda un cáliz sobre el cual está suspendida una hostia de la que caían, dentro del cáliz, algunas gotas de sangre. Dejando el cáliz y la hostia suspendidos en el aire, se postró en tierra y repitió tres veces la oración:
– Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo: yo te adoro profundamente y te ofrezco el preciosísimo Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de Jesucristo, presente en todos los sagrarios de la tierra, en reparación por los ultrajes, sacrilegios e indiferencias con que Él mismo es ofendido. Y por los infinitos méritos de su Santísimo Corazón y del Inmaculado Corazón de María, te pido la conversión de los pobres pecadores.
Después se levantó, tomó de nuevo en la mano el cáliz y la hostia, y me dio la hostia a mí. Lo que contenía el cáliz se lo dio a beber a Jacinta y a Francisco, diciendo al mismo tiempo:
– Tomad y bebed el Cuerpo y la Sangre de Jesucristo, horriblemente ultrajado por los hombres ingratos. Reparad sus crímenes y consolad a vuestro Dios.
De nuevo se postró en tierra y repitió con nosotros otras tres veces la misma oración: – “Santísima Trinidad...” Y desapareció.
Llevados por la fuerza de lo sobrenatural que nos envolvía, imitábamos al Ángel en todo, es decir, nos postrábamos como él y repetíamos las oraciones que él decía. La fuerza de la presencia de Dios era tan intensa, que nos absorbía y aniquilaba casi por completo. Parecía como si nos hubiera quitado por un largo espacio de tiempo el uso de nuestros sentidos
corporales. En esos días, hasta las acciones más materiales las hacíamos como llevados por esa misma fuerza sobrenatural que nos empujaba. La paz y felicidad que sentíamos era grande, pero sólo interior; el alma estaba completamente concentrada en Dios. Y al mismo tiempo el abatimiento físico que sentíamos era también fuerte.
No sé por qué las apariciones de Nuestra Señora producían en nosotros efectos muy diferentes. La misma alegría íntima y la misma paz y felicidad, pero en vez del abatimiento físico, sentíamos una cierta agilidad expansiva; en vez del aniquilamiento ante la divina presencia, era un exultar de alegría; en vez de esa dificultad para hablar, un cierto entusiasmo comunicativo. No obstante, a pesar de todos estos sentimientos, yo sentía la inspiración de callar, sobre todo algunas cosas. En los interrogatorios, esta inspiración interior me indicaba las respuestas que, sin faltar a la verdad, no descubriesen lo que debía por entonces ocultar.
Las apariciones del Ángel, en 1916, fueron precedidas por otras tres visiones, de abril a octubre de 1915, en las cuales Lucía y otras tres pastorcitas (María Rosa Matías, Teresa Matías y María Justino) vieron, también en el outeiro do Cabeço y suspendida en el aire sobre la arboleda del valle, como una “nube más blanca que la nieve, algo transparente y con forma humana”. Era “una figura como si fuese una estatua de nieve a quien los rayos del sol hacían algo transparente”. La descripción es de la propia Hna. Lucía.
Virgen del Carmen
Nuestra Señora de Monte Carmelo, referida comúnmente como Virgen del Carmen, es una de las diversas advocaciones de la Virgen María. Su denominación procede del llamado Monte Carmelo, en Israel, un nombre que deriva de la palabra Karmel o Al-Karem y que se podría traducir como 'jardín'. Existen hoy en activo órdenes carmelitas repartidas por todo el mundo, masculinas y femeninas, las cuales giran en torno a esta figura mariana.
Es patrona del Ejército de los Andes, que liderado por el general Jose de San Martin; gestó la independencia de Argentina, Chile y Perú. Tambien es considerada Reina y Patrona de Chile, de sus Fuerzas Armadas y de Carabineros de Chile; en España es patrona del mar y de la Armada Española, en Colombia es considerada patrona de los transportadores y en el Perú es “Patrona del Criollismo”. En Bolivia es la patrona de la Nación y de sus Fuerzas Armadas.
Esta advocación da nombre a todas aquellas personas que se llaman Carmen, Carmela o Carmelo, celebrando su onomástica el día de la fiesta de esta Virgen, el 16 de julio.
Según la tradición, durante la celebración de Pentecostés, algunos fieles que investigaban la vida de los profetas Elías y Eliseo en el Monte Carmelo, actual Israel, fueron convertidos al catolicismo tras la aparición de una nube en la que iba una imagen de María. En ese monte, fundaron un templo en honor a la Virgen y la congregación de los Hermanos de Santa María del Monte Carmelo, la que pasó a Europa en el siglo XIII luego de su persecución en Tierra Santa.
El 16 de julio de 1251, la imagen de la Virgen del Carmen se habría aparecido a San Simón Stock, superior general de la Orden, al que le entregó sus hábitos y el escapulario, principal signo del culto mariano carmelita. Según es tradición la Virgen prometió liberar del Purgatorio a todas las almas que hayan vestido el escapulario durante su vida, el sábado siguiente a la muerte de la persona y llevarlos al cielo, creencia que ha sido respaldada por los Pontífices. La iconografía principal de la Virgen la muestra portando dicho escapulario.
La devoción mariana hacia la Virgen del Carmen se extendió a muchos países de Europa y América, destacando entre ellos España, Guatemala, Panamá, Perú, Colombia, Chile y Argentina.
ESCAPULARIO DEL CARMEN
ORIGEN DE LOS ESCAPULARIOS:
En la Edad Media era común que los príncipes y señores feudales vistieran a sus familiares y siervos con una especia de uniforme- librea-, que tenía sus colores y su emblema. Los señores se enorgullecían de tener muchas gentes vistiendo su librea y los siervos se enorgullecían de vestir la librea de un importante señor.
Los miembros de las Ordenes Religiosas iniciaron la costumbre de llevar sobre su túnica un escapulario. Este era una prenda de ropa sin mangas, abierto por los lados, que se introducía por la cabeza, descansando sobre los hombros y cayendo una parte suelta por delante y otra por atrás.
Empezaron usándolo para proteger su vestido mientras realizaban sus trabajos. Es de allí que le viene el doble nombre de "escudo protector" y " misión de servicio".
Después fue siendo una parte importante y distintiva del "hábito", de varias órdenes religiosas, con diferentes diseños y colores para distinguir unas de otras. Es por lo tanto el Escapulario un distintivo religioso, signo de la personal entrega y consagración al Señor nuestro Dios, vivida en una determinada espiritualidad.
LA PROMESA:
La tradición nos dice que el 16 de julio de 1251 el superior de la orden religiosa de los Carmelitas se encontraba en su celda orando, cuando se le apareció la Santísima Virgen y entregándole el Escapulario café de la orden, le dijo: " El que muera vestido con este escapulario, no sufrirá el fuego eterno".
Las gracias y los frutos de ese privilegio se difundieron rápidamente extendiéndose su uso a todos los fieles en general al instituirse la Cofradía del Escapulario.
PEQUEÑO ESCAPULARIO DEL CARMEN: 
El Escapulario se redujo por este motivo a dos pedacitos de lana color café, unidos por dos cintas, que hay que llevar alrededor del cuello día y noche y que es, para quienes lo visten señal de su consagración a Jesús por medio de María, reconociéndola como Señora, Madre y Reina.
EL PRIVILEGIO SABATINO:
Es una indulgencia concedida por la Iglesia para obtener pronta liberación del Purgatorio, gracias a la intercesión de Nuestra Señora principalmente los sábados. La Virgen apareció al Papa Juan XXII, en el año 1314, e hizo una segunda promesa a los que llevaren el Escapulario del Carmen, diciéndole:
"Los que, además de vestir el Escapulario, guarden castidad según su estado, ( en la viudez; en el matrimonio, fidelidad y en el celibato, castidad virginal) recen diariamente una devoción en mi honor, (el Santo Rosario, Liturgia de las horas o el Oficio Parvo), o guarden abstinencia los miércoles y sábados, yo les prometo liberar del Purgatorio cada sábado, a los que ahí hallare." Actualmente para México el requisito mínimo es el rezo de 5 Avemarías diarias, una en honor de cada letra del nombre Santísimo de María.
REQUISITOS:
El Escapulario de lana café, debe ser debidamente impuesto por un Sacerdote. Después si se gasta, rompe o pierde, uno mismo puede ponerse otro, sin necesidad de una nueva imposición o bendición, ya que lo importante es la consagración de la persona hecha la primera vez que se recibe.
* La tela, de lana café, puede ser lisa o bien tener algún dibujo o símbolo de la Santísima Virgen o de la Orden del Carmen, siempre que predomine el color café. Puede ser cuadrado o ligeramente rectangular. Las cintas pueden ser de cualquier color o material. Puede protegerse con plástico o de cualquier manera. Pero debe traerse colgado del cuello con una parte sobre el pecho y otra sobre la espalda. No debe traerse en la bolsa o prendido.
* Morir con el Escapulario puesto.
* En 1910 San Pío X concedió que todos los escapularios podían ser sustituidos por una "Medalla Escapulario", que debe tener grabada la imagen del Sagrado Corazón de Jesús por uno de sus lados y la de la Santísima Virgen en el otro, en cualquiera de sus advocaciones.
SENTIDO DEL ESCAPULARIO
El Escapulario es un signo de la confianza que tenemos en la mediación maternal de la Santísima Virgen. El Escapulario por ser hábito de María, es señal y prenda de la protección de la Madre de Dios. Esto no significa que quienes lo usen con hipocresía, negligencia y sin el debido respeto y fervor, hayan de alcanzar la vida eterna.
Cuando se nos impone el Escapulario café del Carmen, nos agregamos a "Los Hermanos de la Orden de la Bienaventurada Virgen María del Monte Carmelo" y siendo así tenemos el deber de vivir la espiritualidad de María y extender su culto. Principalmente debemos esforzarnos por: Conocerla, amarla, imitarla e irradiarla.
Usar el Escapulario, es un compromiso de entrega y consagración a Nuestra Señora y confianza en su protección. Morir con él, significa el cumplir y vivir ese compromiso.
OTROS BENEFICIOS:
Los favores concedidos por la Madre de Dios y Madre de toda la Iglesia, han sido reconocidos por la Iglesia.
El escapulario es un sacramental. "Es un signo sagrado, según el modelo de los sacramentos por medio del cual se obtienen efectos sobre todo espirituales, por la intercesión de la Iglesia.
INDULGENCIAS
Indulgencia plenaria. Se puede ganar (cumpliendo con las condiciones acostumbradas de Confesión, Comunión y Oración por las intenciones del Papa): el día que les es impuesto y en las principales fiestas del Carmen.
Indulgencia parcial. Se gana cada vez que se haga un acto de devoción relativo al Escapulario. Ejemplo: el besarlo.
Apariciones de la Virgen María
" Esa María que nosotros conocemos como Católicos", es la madre de Dios, porque Ella es la madre de Jesús el Hijo de Dios Quien es Uno con el Padre, y Quien también es hombre y Dios.Nosotros nos sentimos muy atraídos por Nuestra Señora la Virgen María, porque Ella es nuestro refugio y ayuda, Ella nos fue dada al pie de la cruz para que fuera nuestra madre, cuando nuestro Señor le dijo a Juan : "Ahí esta tu madre".Esta mujer humilde que marco la transición entre el Antiguo y el Nuevo Testamento, cuando Ella dijo su fíat al Señor, es Nuestra Madre. "Hágase en mi de acuerdo a tu palabra" le dijo Ella al arcángel Gabriel, enseñándonos a hacer la voluntad de Dios.
Nosotros llamamos a María "Nuestra Señora", un titulo que en seguida del Señor significa mucho respeto, y Ella merece todos los honores que se puedan dar, porque Ella es la Madre de Nuestro Salvador, la causa de nuestra alegría y porque Ella es nuestra Madre
Celestial.De acuerdo al proto - evangelio de Santiago, un manuscrito que describe los eventos iniciales de la vida de Jesús de Nazaret, María fue entregada al servicio del templo Judío en Jerusalén en cumplimiento de una promesa hecha a Dios por sus padres a un ángel que los visito antes de su concepción. Ella entro al servicio del templo a la edad de tres años y sirvió allí por diez años, allí hizo un voto de castidad perpetua. A la edad de trece años Ella fue enviada a la casa por los sacerdotes del templo para que se esposara con José, un carpintero de Nazaret.La relación de este matrimonio fue totalmente casta, la Bendita Virgen María concibió a Jesús por el poder del Espíritu Santo (Lucas 1:26-35.) María permaneció virgen después del nacimiento de Jesús, porque esta es la dignidad única de María por ser la Madre de Dios. La Virgen María tuvo mucho que ver en la vida de Jesús a través de Su ministerio. María le cuido como niño (Mateo 1:18 - 2:23), le buscó y encontró en el templo cuando el niño se extravío (Lucas 2:41-49), también lo cuidó a través de su adolescencia (Lucas 2:51-52), luego
intercedió ante El en las bodas de Caná (Juan 2:2-5), estuvo preocupada por El cuando el comenzó su ministerio (Mateo 13:46); María estuvo a sus pies frente a la cruz durante su crucifixión, agonía y muerte (Juan 19:25-26); y Ella rezó con los apóstoles y discípulos del Señor después de su ascensión y el día de Pentecostés (Hechos 1:14).El papel de María durante las bodas de Caná nos muestra su capacidad de intercesión ante su hijo, Ella le señaló al Señor que Ellos no tenían vino, a lo cual el Señor le respondió sin mucho deseo de obrar, pues esto significaba que allí empezaría su ministerio de tres años, seguido por su muerte en la cruz.El la llamó "mujer " tanto en esta ocasión como cuando estaba en la cruz, "Mujer ahí esta tu hijo", no por falta de afecto sino para señalarnos que este termino "mujer" es el mismo de aquella mujer prometida en el proto - evangelio de Génesis 3:15, pondré enemistad entre tu (Satanás en forma de serpiente) y la mujer (la virgen María). Ella te aplastará la cabeza.Cuando el Señor le entregó su madre a Juan su amado discípulo, María se volvió la madre de toda la humanidad redimida, puesto que Ella es la madre del Hijo de Dios, su primogénito, y también es madre de todos sus otros hijos (Apocalipsis 12:17).La Virgen María ha hecho muchas apariciones a través de los siglos, especialmente en el siglo veinte, para cuidar de su hija la Santa Madre Iglesia, para protegerla en contra de las herejías y de los ataques del demonio. Ella siempre viene a exhortarnos a la oración y a una vida de acuerdo al evangelio. En sus apariciones siempre recomienda que recemos el Santo Rosario.
Su mensaje de siempre para todos es "Hagan lo que El les dice"
Mensajes de la Virgen María a la Humanidad
Ntra. Sra. de la Medalla Milagrosa, 1830
“Dios quiere confiarte una misión; te costara trabajo, pero lo vencerás pensando que lo haces para la gloria de Dios. Tu conocerás cuan bueno es Dios. Tendrás que sufrir hasta que los digas a tu director. No te faltaran contradicciones; mas te asistirá la gracia; no temas. Háblale a tu director con confianza y sencillez; ten confianza no temas. Veras ciertas cosas; díselas. Recibirás inspiraciones en la oración.”
“·Hija mía, será despreciada la cruz, y el Corazón de mi Hijo será otra vez traspasado; correrá la sangra por las calles ( la Virgen no podía hablar del dolor, las palabras se anudaban en su garganta; semblante pálido). El mundo entero se entristecerá . Ella piensa: ¿cuando ocurrirá esto? y una voz interior asegura: cuarenta años y diez y después la paz.”
27 de noviembre del 1830
“Este globo que ves (a los pies de la Virgen) representa al mundo entero, especialmente Francia y a cada alma en particular. Estos rayos simbolizan las gracias que yo derramo sobre los que las piden. Las perlas que no emiten rayos son las gracias de las almas que no piden.”
La Medalla Milagrosa
En este momento se apareció una forma ovalada en torno a la Virgen y en el borde interior apareció escrita la siguiente invocación: "María sin pecado concebida, ruega por nosotros, que acudimos a ti"
Estas palabras formaban un semicírculo que comenzaba a la altura de la mano derecha, pasaba por encima de la cabeza de la Santísima Virgen, terminando a la altura de la mano izquierda .
Oyó de nuevo la voz en su interior: "Haz que se acuñe una medalla según este modelo. Todos cuantos la lleven puesta recibirán grandes gracias. Las gracias serán mas abundantes para los que la lleven con confianza".
En la primera y segunda aparición la Virgen no habló sólo rezó el Santo Rosario con ella. La Virgen le dijo: "Lo que tengo que comunicarte no es necesario escribirlo, hazme únicamente el regalo de venir aquí durante quince días seguidos". Bernardita se lo prometió y la Virgen le respondió: "Yo también te prometo hacerte dichosa, no ciertamente en este mundo, sino en el otro".
21 de febrero
"Rogad por los pecadores".
23 de febrero
La Virgen le dijo: "Y ahora, hija mía, ve a decir a los sacerdotes que aquí, en este lugar, debe levantarse un Santuario, y que a el debe venirse en procesión".
24 de febrero
"¡Penitencia, Penitencia, Penitencia!"
La Virgen le había dicho: "Rogaras por los pecadores...Besarás la tierra por la conversión de los pecadores".
25 de febrero:
"Hija mía", le dijo en la Visión, "quiero confiarte solamente para ti el ultimo secreto; igualmente que los otros dos, no los revelaras a ninguna persona de este mundo".
"Y ahora" -le dijo la Virgen después de un momento de silencio- "ve a beber y lavarte los pies a la fuente, y come de la hierba que hay allí".
25 de Marzo
"YO SOY LA INMACULADA CONCEPCIÓN."
Ocurrió una sola vez: El 21 de agosto de 1879, Nuestra Señora, San José, el Cordero y San Juan Evangelista aparecieron envueltos en una brillante luz celestial, en el aguilón sur de la iglesia parroquial de Knock. Quince personas fuero
n testigos oculares, entre ellos jóvenes y ancianos, hombres, mujeres y niños.La aparición comenzó a eso de las 8 de la noche del jueves. Nuestra Señora tenía un largo vestido blanco, abrochado en el cuello. Sus manos y ojos se elevaban hacia el cielo en postura de oración. Sobre su cabeza tenía una brillante corona y donde la corona se ajusta a la frente, había una preciosa rosa. A la derecha de la Virgen estaba San José, con la cabeza inclinada y virada ligeramente hacia ella como si dando un respetuoso saludo. Vestía una túnica blanca. A la izquierda de la Virgen estaba San Juan Evangelista, vestido como obispo, con un libro en su mano izquierda y con la mano derecha levantada como si predicando. Sus vestidos también eran blancos.
Junto a las figuras y un poco a la derecha, en el centro del aguilón, había un altar grande y sencillo. Sobre el altar se paraba el Cordero mirando hacia el oeste y tras el Cordero se erguía una gran cruz. Los ángeles revolaban en torno al cordero durante toda la aparición.
La aparición tiene un profundo simbolismo del libro del Apocalipsis. El Cordero es Jesús. La Cruz es donde se ofrece el Cordero al Padre como sacrificio. El altar de la misa es donde el sacrificio se hace presente. Junto a la Cruz estaban María y San Juan. San José no pudo estar junto a la cruz pero ahora en el cielo ya la muerte no lo puede separar de la sagrada familia y los beneficios del sacrificio de Jesús.

MENSAJES DE NUESTRA SEÑORA DE FÁTIMA, 1917
13 de mayo de 1917
-"No tengáis miedo. No os hago daño." -Yo le pregunte: ¿De dónde es usted?-"Soy del Cielo."-¿Qué es lo que usted me quiere?-"He venido para pediros que vengáis aquí seis meses seguidos el día 13 a esta misma hora. Después diré quien soy y lo que quiero. Volveré una séptima vez."-Pregunté entonces: ¿Yo iré al cielo?-"Si iras"-¿Y Jacinta?-"ira también"-¿Y Francisco?-"También ira, pero tiene que rezar antes muchos rosarios"
Entonces me acordé de dos amigas de mi hermana que habían muerto hacia poco. -¿Está María de las Nieves en el cielo?-"Sí, está"-¿y Amelia? de 18 ó 20 años-"estará en el purgatorio hasta el fin del mundo".
Y entonces dijo:-"Queréis ofreceros a Dios para soportar todos los sufrimientos que El quisiera enviaros como reparación de los pecados con que El es ofendido y de suplica por la conversión de los pecadores?"-Si queremos.-"Tendréis, pues, mucho que sufrir, pero la gracia de Dios os fortalecerá".
13 de junio de 1917
-¿Qué es lo que quiere? -pregunté-"Quiero que vengáis aquí el día 13 del mes que viene, que recéis el rosario todos los días y que aprendáis a leer. Después diré lo que quiero además"-Le pedí la curación de una enferma. Nuestra Señora respondió: -"Si se convierte se curara durante el ano"-Quisiera pedirle que nos llevase al cielo.-"Si, a Jacinta y a Francisco los llevaré en breve, pero tu te quedarás algún tiempo mas. Jesús quiere servirse de ti para darme a conocer y amar. Quiere establecer en el mundo la devoción a mi Inmaculado Corazón. A quien le abrazare prometo la salvación y serán queridas sus almas por Dios como flores puestas por mi para adornar su Trono."-¿Me quedo aquí solita?- pregunte con dolor.-"No hija. ¿Y tu sufres mucho por eso? !No te desanimes! Nunca te dejaré. Mi Inmaculado Corazón será tu refugio y el camino que te conducirá a Dios."
13 de julio de 1917
-¿Qué es lo que quiere de mi? -pregunté. -"Quiero que vengáis aquí el día 13 del mes que viene, y continuéis rezando el rosario todos los días en honra a Nuestra Señora del Rosario con el fin de obtener la paz del mundo y el fin
-"Habéis visto el infierno, donde van las almas de los pobres pecadores. Para salvarlas Dios quiere establecer en el mundo la devoción a mi Inmaculado Corazón. Si hacen lo que yo os digo se salvarán muchas almas y tendrán paz. La guerra terminará pero si no dejan de ofender a Dios en el reinado de Pío XI comenzara otra peor".
"Cuando viereis una noche alumbrada por una luz desconocida sabed que es la gran señal que Dios os da de que va a castigar al mundo sus crímenes por medio de la guerra, del hambre, de la persecución de la Iglesia y del Santo Padre. Para impedir eso, vendré a pedir la consagración de Rusia a mi Inmaculado Corazón y la comunión reparadora de los primeros sábados. Si atienden mis deseos, Rusia se convertirá y habrá paz; si no, esparcirá sus errores por el mundo, promoviendo guerras y persecuciones de la Iglesia: los buenos serán martirizados; el Santo Padre tendrá que sufrir mucho; varias naciones serán aniquiladas. Por fin, MI INMACULADO CORAZÓN TRIUNFARA. El Santo Padre me consagrará a Rusia, que se convertirá, y será concedido al mundo algún tiempo de paz. En Portugal el dogma de la fe se conservará siempre......(Aquí comienza la tercer parte del secreto, escrita por Lucía entre el 22 de Dic. 1943 y el 9 de Enero 1944). Esto no lo digas a nadie. A Francisco si podéis decírselo".
-"Cuando recéis el rosario, decid después de cada misterio: "Jesús mío, perdónanos, líbranos del fuego del infierno, lleva todas las almas al cielo, especialmente las mas necesitadas"
19 de agosto de 1917
Y tomando un aspecto muy triste, la Virgen añadió: "Rezad, rezad mucho y haced sacrificios por los pecadores, porque muchas almas van al infierno por no tener quien se sacrifique y rece por ellas". Y la Virgen empezó a subir hacia Oriente, como de costumbre.
13 de septiembre de 1917
-"Curaré a algunos enfermos, pero no a todos. En Octubre haré el milagro para que todos crean."
13 de octubre de 1917
-¿Qué es lo que usted quiere?-"Quiero decirte que hagan aquí una capilla en honor mío, que soy la Señora del Rosario, que continúen rezando el Rosario todos los días. La guerra esta acabándose y los soldados pronto volverán a sus casas."-¿Curará a los enfermos?-
"Unos si y otros no; es preciso que se enmienden; que pidan perdón de sus pecados. Y tomando aspecto mas triste dijo: -"Que no se ofenda mas a Dios Nuestro Señor, que ya es muy ofendido."10 de diciembre de 1925.
El niño le dijo: "Ten compasión del Corazón de tu Santísima Madre. Esta cercado de las espinas que los hombres ingratos le clavan a cada momento, y no hay nadie que haga un acto de reparación para sacárselas."
Inmediatamente dijo Nuestra Señora a Lucía: "Mira, hija mía, mi Corazón cercado de espinas que los hombres ingratos me clavan sin cesar con blasfemias e ingratitudes. Tu, al menos, procura consolarme y di que a todos los que, durante cinco meses, en el primer sábado, se confiesen, reciban la Sagrada Comunión, recen el Rosario y me hagan compañía durante 15 minutos meditando en los misterios del rosario con el fin de desagraviarme les prometo asistir en la hora de la muerte con las gracias necesarias para su salvación".
Un sábado de 1531 a principios de diciembre, un indio llamado Juan Diego, iba muy de madrugada del pueblo en que residía a la ciudad de México a clase de catecismo y a la Santa Misa. Al llegar junto al cerro llamado Tepeyac amanecía y escuchó que le llamaban de arriba del cerro diciendo: "Juanito, Juan Dieguito".
Él subió a la cumbre y vio a una Señora de sobrehumana belleza, cuyo vestido era brillante como el sol, la cual con palabras muy amables y atentas le dijo:
"Juanito: el más pequeño de mis hijos, yo soy la siempre Virgen María, Madre del verdadero Dios, por quien se vive. Deseo vivamente que se me construya aquí un templo, para en él mostrar y prodigar todo mi amor, compasión, auxilio y defensa a todos los moradores de esta tierra y a todos los demás amad
ores míos que me invoquen y en Mí confíen. Ve donde el Señor Obispo y manifiéstale que deseo un templo en este llano. Anda y pon en ello todo tu esfuerzo.Ten seguro que te agradeceré bien y te lo pagaré. Vas a merecer que yo te recompense el trabajo y fatiga con que procuras hacer lo que te encomiendo"."Ten entendido hijo mío, el más pequeño, que no es tan importante lo que te asusta y aflige. No se entristezca tu corazón ni te llenes de angustia. ¿Acaso no estoy yo aquí, que soy tu Madre? ¿Acaso no soy tu ayuda y protección? No te aflijas por la enfermedad de tu tío, que en este momento ha quedado sano. Sube ahora a la cumbre del cerro y hallarás distintas flores. Córtalas y tráelas".
Ella le dijo: "Hijo mío, esta es la prueba que llevarás de parte mía al Obispo. Te considero mi embajador, muy digno de confianza. Ahora te ordeno que sólo delante del Obispo despliegues tu manta y descubras lo que llevas. Contarás todo lo que viste y admiraste para que logres que el prelado construya el templo que he pedido".

25 de marzo de 1976 - Primera Aparición
"Hijita: aquí me tenéis con Mis manos enriquecidas de Gracias y envueltas con los resplandores de Luz, para llamar a todos Mis hijos a la conversión; esta es la Semilla de Gloria que les ofrezco como MARIA RECONCILIADORA DE LOS PUEBLOS, porque vengo a reconciliarles. ¡Reconciliación es la herencia de la Fraternidad Divina de mi Divino Hijo! Hijita, lleva Mi Mensaje a todos, ¡os guardaré aquí en Mi Corazón desde hoy y para siempre!¡María Reconciliadora de los Pueblos!"
22 de agosto de 1976 - Segunda Aparición: "Hijita: cuando todos los hombres de la Tierra tomen su cruz amorosamente, ya no habrá más dolor ni llanto, porque vivirán resucitando cada día con mi amadísimo Hijo en un constante y vivido ¡aleluya... aleluya... aleluya!""Hijita mía, Yo deseo que vos les hagas sentir el valor de la oración y la importancia de Mi Nueva Aparición como Reconciliadora de los Pueblos, ya que bajo esta Advocación encontrarán las condiciones esenciales y determinantes en preparar sus almas para recibir la Gracia del Espíritu Santo... con las comunicaciones y visitas del Señor por la Fe... ya que la Fe es la base del Cristianismo y el aumento de esa misma F
e hará que busquen con sincero amor al Padre nuestro y al Corazón de mi Divino Hijo junto al mío."¡María Reconciliadora de los Pueblos!La Paz: "¡Reconcíliense entre ustedes! Si el mundo va a ser salvado tiene que buscar el camino de la paz; ahora va por el camino de la perdición" (Junio 81). En agosto de 1981 apareció en el cielo la palabra "MIR" (paz).
La Conversión: "Digan a todos mis hijos y a todas mis hijas, digan a todo el mundo, y lo mas pronto posible, que yo deseo su conversión" "Yo rogaré para que Dios no los castigue. ¡Ustedes no saben, no pueden ni imaginar lo que Dios va a enviar al mundo! ¡Conviértanse, y estén listos para hacer todo lo que yo les diga"!; "Hoy en día la grandísima mayoría de la gente va al purgatorio; un cierto número va el infierno; sólo una minoría va directamente al cielo. Esto último sucede porque la gente muere sin prepararse, sin tener en cuenta a Dios... Renuncien a todo y serán llevados directamente al paraíso".
Los Sacramentos:-Confesión: "Si los cristianos aprendieran a reconciliarse con Dios y con los hombres una vez al mes mediante la confesión, pronto regiones enteras se curarían espiritualmente".-La Eucaristía: "La Misa es la forma de oración mas sublime." "Muchas personas van a Misa sin prepararse y si acercase a la comunión; así, la Misa les vale muy poco."; "Les recomiendo vivamente asistir a Misa, si es posible, todos los días."; "Les pido una vez por semana la adoración al SS. Sacramento."
La Oración:"Ustedes han olvidado que con la oración y el ayuno pueden también alejar las guerras, y si éstas han empezado, hacer que cesen; pueden hasta suspender las leyes naturales (es decir, obtener milagros). Hay muchos cristianos que ya no creen o su fe es muy débil, porque no hacen oración. Empiecen a rezar todos los días 7 Padre Nuestro, Ave María y Gloria, y un Credo." ¿Por qué 7? -Cinco en honor de las cinco llagas del Señor Jesús, uno por las intenciones del Santo Padre y uno para pedir el don del Espíritu Santo. (Las devociones pueden hacerse de muchas maneras. Sirven de modelos concretos para que recemos.)-"La gente no sabe orar. Muchos van a la Iglesia y a los santuarios para pedir gracias particulares; poquísimos piden el don del Espíritu Santo. Lo más importante es pedir el Espíritu Santo; si tienen este don no les faltará nada; todo lo demás
se les concederá por añadidura". Lucas 11:13 "Si, pues, vosotros, siendo malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¡cuánto más el Padre del cielo dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan!"-La Virgen habla de la oración en familia, en grupos de oración y la oración personal.-De manera especial invita a orar con el corazón y rezar diariamente el Santo Rosario.La Cruz: La cruz preside en la Iglesia y desde las montañas en torno a Medjugorje (Krievac y Podbrdo) que los peregrinos suben meditando el Vía Crucis. Abrazar la cruz es esencial para la espiritualidad que la Virgen enseñaEl Ayuno: La Virgen recomienda el ayuno una vez por semana, si es posible los viernes (como también lo recomienda la Iglesia por ser el día de la Pasión). El ayuno está vinculado con la oración y fortalece nuestra vida espiritual. El ayuno se aplica no solo a la comida sino a muchas cosas como la Televisión que necesitan ponerse bajo el dominio del Espíritu.








