EVANGELIO Mateo 15, 21-28
"Jesús partió de Genesaret y se retiró al país de Tiro y de Sidón. Entonces una mujer cananea, que procedía de esa región, comenzó a gritar: “Señor, Hijo de David, ten piedad de mí! Mi hija está terriblemente atormentada por un demonio”. Pero Él no le respondió nada. Sus discípulos se acercaron y le pidieron: “Señor, atiéndela, porque nos persigue con sus gritos”. Jesús respondió: “Yo he sido enviado solamente a las ovejas perdidas del pueblo de Israel”. Pero la mujer fue a postrarse ante Él y le dijo: “Señor, socórreme!”. Jesús le dijo: “No está bien tomar el pan de los hijos, para tirárselo a los cachorros”. Ella respondió: “Y, sin embargo, Señor, los cachorros comen las migas que caen de la mesa de sus dueños!”. Entonces Jesús le dijo: “Mujer, ¡qué grande es tu fe! ¡Que se cumpla tu deseo!”. Y en ese momento su hija quedó sana." Palabra del Señor
El nacionalismo judío les hacía tratar a los extranjeros de una forma despectiva, les decían "perros". Jesús demostró a lo largo de su vida pública su disponibilidad para con ellos. Una forma distinta de actuar se manifiesta en este caso. Ante la petición de la mujer, Jesús, quien es reconocido por ella como el mesías "Hijo de David", guarda silencio. Ante la insistencia de los apóstoles, Jesús aclara que los destinatarios principales de su misión no son los extranjeros. Ante una segunda súplica de la mujer, Jesús utiliza el calificativo que se les daba a los extranjeros aunque en diminutivo: "perritos" (cachorros en esta benévola traducción), para otra vez excusarse ante la petición. La respuesta de la mujer termina por hacer que Jesucristo acceda a su petición y alabe su fe. Pienso que Jesús, conocedor profundo de la psicología humana sabía con quien se encontraba, sabía que esta mujer no se largaría con tanta facilidad y perseveraría en su intento, al mismo tiempo que dejó una enseñanza sobre la fe de los extranjeros a sus seguidores. Pasemos ahora de las explicaciones del texto a nuestra propia vida:
¿POR QUÉ DIOS NO RESPONDE A NUESTRAS PETICIONES?
Con mucha facilidad la gente le reclama a Dios por qué no accede a sus deseos. Muchos se imagina a Dios como el genio de la lámpara de Aladino, como si Dios estuviera obligado a darles porque sí lo que desean, sin ningún tipo de compromiso con él ni con los demás. Parto del hecho de que Dios nos ama y si no accede a nuestras peticiones es por alguna de estas 7 razones.
1. NOSOTROS SABEMOS LO QUE QUEREMOS PERO DOS SABE LO QUE NOS CONVIENE
Y a veces es un golpe de suerte que Dios no nos de lo que le pedimos.
2. TENEMOS QUE APRENDER ALGO DE LO QUE NOS PASA.
La vida es una gran maestra, si no aprendemos una lección, nos la repite. A veces Dios espera que crezcamos en algún aspecto de nuestra vida y por eso mantiene ciertas situaciones en nuestro entorno que se convierten en verdaderas cátedras. "De la cuna a la tumba una escuela, por eso lo que nosotros muchas veces llamamos problemas, en realidad son lecciones" Facundo Cabral. En el caso del evangelio de hoy la mujer aprendió el valor de la perseverancia, los discípulos, que la fe era posible también entre los extranjeros.
3. DIOS PIENSA QUE NO SON LAS CIRCUNSTANCIAS LAS QUE TIENEN QUE CAMBIAR SINO NOSOTROS
Con facilidad pensamos que son los otros los que tienen que cambiar. Queremos pedirle a Dios que haga nuestra voluntad y pocas veces le decimos "Habla Señor que tu siervo te escucha" 1 Samuel 3,9 o "Aquí estoy Señor para hacer tu voluntad" Salmo 39. A veces se nos olvida que aquellos con quienes estamos obligados a convivir, ellos están también obligados a convivir con nosotros.
4. NO ES EL MOMENTO:
A veces Dios nos responde que sí, otras veces que no, otras veces "espera". Dios considera por alguna razón que no es el momento.
5. NO HAS HECHO LO QUE TE CORRESPONDE:
Hay una parte del milagro que nos corresponde. Dios no va a hacer por nosotros lo que nosotros tenemos que hacer por nosotros mismos. Los sirvientes pusieron el agua, Jesús la transformó en vino; los discípulos pusieron los panes, Jesús los multiplicó, los apóstoles tiraron las redes, Jesús multiplicó los peces.
6. NO CREES QUE MERECES RECIBIR
Parte de la fe consiste en creer que si lo que estoy pidiendo es bueno, merezco recibirlo. La mujer del evangelio creía que merecía recibir la atención de Jesús, por eso insistió. Eso se llama autoestima.
7. DIOS TIENE ALGO MEJOR PARA TI
"Mis caminos no son sus caminos ni mis planes son los suyos. Mis caminos son más grandes que sus caminos y mis planes que sus planes". Isaías 55,8-9 A veces nos quedamos tan pendientes de la puerta que se cerró que no descubrimos todas las que se han abierto. Si tus caminos parece que van de mal en peor, pídele a Dios que te muestre los suyos que siempre serán mejores. Otros planes, otros sitos, otras personas.
http://padrechulalo.blogspot.com/2014/08/cuando-parece-que-dios-no-te-escucha.html
Cuando parece que Dios no te escucha
Conozca la conmovedora historia de Cleider y Melitón
La Asociación de Pintores de boca y pie tiene su origen en Alemania en 1956 y reúne en muchos países a artistas que carecen de brazos. El objetivo de la asociación es que los miembros puedan vivir exclusivamente de su esfuerzo y su trabajo, promocionando su obra en distintos medios impresos (libros, tarjetas, calendarios). En Barquisimeto se encuentra la sede de esta asociación que reúne artistas a nivel nacional. Una de sus miembros pertenece a nuestra Iglesia activamente, Otmary Garcia. Oigamos su relato:
Cleider tiene 8 años, es de Naranjales, estado Táchira, fue abandonado por su madre y su padre es alcohólico. Es aspirante a ser becado por la institución. En la foto aparece con el señor Melitón, uno de los artistas de la asociación. Melitón es profesor de pintura, está casado y tiene hijos y nietos. El decidió ayudar a Cleider y le va a enseñar a pintar para que no dependa de nadie económicamente. Cuando Cleider conoció a Melitón fue de inmediato refugiarse en sus piernas. Tal vez encontró en Melitón un padre con buen corazón, que lo va a entender mejor que nadie porque se parece a él.
http://padrechulalo.blogspot.com/2014/12/conozca-la-conmovedora-historia-de.html
El bien siempre triunfará sobre el mal
La Luz brilla en las tinieblas y las tinieblas no pudieron vencer la Luz. (juan 1,5)
Si alguna vez pierdes la fuerza del planeta tierra y te deprime pensar en lo que los seres humanos hemos hecho con él, mira esta foto.
"Esta ciudad albergaba a cerca de 50.000 personas, pero tuvo que ser totalmente abandonada luego del desastre nuclear de Chernobyl, en 1986. Debido a la exagerada cantidad de radiación, la ciudad podrá ser habitable después de miles de años."
Sin embargo, los árboles y las plantas en general, que no saben de razonamientos científicos y dotados por Dios con una fuerza impredecible, rompieron el asfalto, treparon sobre el concreto armado, invadieron oficinas, casas y edificios, ocuparon espacios que un día les pertenecieron, y donde el hombre sembró la muerte, renació la vida y se abrió paso la fecundidad. Así es todo lo que viene de Dios, que siempre es bueno.
Tarde o temprano, y tal vez más temprano de lo que imaginamos nuestros ojos contemplarán de nuevo, que el bien siempre triunfará sobre el mal, la verdad sobre la mentira, la justicia sobre la injusticia. la luz sobre la oscuridad, la bondad sobre la maldad, la vida sobre la muerte. Ningún imperio nefasto que se ufanaba de ser eterno ha sobrevivido para contarlo. Ni el Imperio Romano, ni el Imperio Nazi, ni ninguna dictadura militar o civil, de derechas o izquierdas. Al final, terminaron tragándose el mismo estiércol que lanzaron contra sus adversarios. Tanto más humillados cuanto más enaltecidos, tanto más derrotados y hundidos en su propia vergüenza cuanto más prepotentes se mostraban ante el mundo, se reían, humillaban y encarcelaban a sus detractores.
"Después vi un cielo nuevo y una tierra nueva, pues el primer cielo y la primera tierra habían desaparecido, y el mar no existe ya. Y vi a la Ciudad Santa, la nueva Jerusalén, que bajaba del cielo, de junto a Dios, engalanada como una novia que se adorna para recibir a su esposo.Y oí una voz que clamaba desde el trono: «Esta es la morada de Dios con los hombres; él habitará en medio de ellos; ellos serán su pueblo y él será Dios-con-ellos; Él enjugará las lágrimas de sus ojos. Ya no habrá muerte ni lamento, ni llanto ni pena, pues todo lo anterior ha pasado.»Y el que está sentado en el trono dijo: «Ahora todo lo hago nuevo». Luego me dijo: «Escribe que estas palabras son ciertas y verdaderas.» Apocalipsis 21,1-5
http://padrechulalo.blogspot.com/2015/01/el-bien-siempre-triunfara-sobre-el-mal.html
Decálogo de amor para cambiar el mundo
El abecedario de la cruzada del amor
Hay un "decálogo del amor" que lo rezan todos los días miles de personas en todo el mundo, principalmente en Polonia, que fue redactado por el cardenal Stefan Wyszynski y lleva cómo título original: El abecedario de la cruzada del amor.
En él se concentran las actitudes del hombre en amar a Dios sobre todas las cosas y a los demás como a uno mismo.
El abecedario de la cruzada del amor
1.- Respeta a todas las personas porque Cristo vive en ellas. Sé sensible al otro, tu hermano.
2.- Piensa bien de todo el mundo, no pienses mal de nadie. Hasta en la persona más mala, intenta encontrar algo bueno.
3.- Habla bien de los demás, no hables mal del prójimo. Repara el daño que hayas hecho con la palabra. No siembres discordia entre la gente.
4.- Habla con todo el mundo en el lenguaje del amor. No levantes la voz. No digas palabras vulgares. No hagas daño. No hagas llorar. Tranquiliza a los demás y demuéstrales bondad.
5.- Perdónalo todo a todos. No guardes rencor. Siempre sé el primero en tender la mano para la reconciliación.
6.- Actúa siempre a favor del prójimo. Obra bien, Tal y como te gustaría que hicieran contigo. No pienses en lo que te deben a ti, sino en lo que tú debes a los demás.
7.- Compadécete activamente en el sufrimiento. Apresúrate con mucho gusto a ofrecer consuelo, consejo, ayuda y corazón.
8.- Trabaja honestamente, porque de los frutos de tu trabajo sacan provecho los demás, como tú te aprovechas del trabajo de otros.
9.- Participa en la ayuda social al prójimo. Ábrete a los pobres y a los enfermos. Comparte lo tuyo. Esfuérzate por fijarte en los necesitados a tu Alrededor.
10.- Reza por todos, incluso los enemigos.
Cardenal Stefan Wyszynski
http://www.aleteia.org/es/religion/contenido-agregado/quieres-cambiar-el-mundo-este-decalogo-del-amor-te-ayudara-a-transformar-tu-corazon-y-lo-cercano-5829707123654656
No olvidemos a los hijos del divorcio
El cardenal Schönborn recuerda como el momento más difícil de su vida la noche en que se enteró de que sus padres se iban a divorciar
¡Ya era hora! Cuando desde hace meses la atención se focaliza en el sufrimiento de los divorciados vueltos a casar que no pueden comulgar, entró en la sala del sínodo el de los “hijos del divorcio”, que parecía haber sido borrado del debate.
Repetidamente, destacó el portavoz vaticano Federico Lombardi en el briefing a la prensa el miércoles 10 de octubre, los padres ponentes han hablado de los numerosos “niños ping pong”: sus padres se los reenvían el uno al otro como una pelota y hablan con amargura del “novio de mi madre” o de “la amiguita de mi padre”.
Presente con su marido en el briefing con los periodistas –ambos son auditores en el sínodo-, Alice Heinzen (Estados Unidos, planificación familiar natural) habló de los comentarios de un joven con el que ella se encontró: “Mi padre tiene una amiga, mi madre un amigo, paso una semana con uno, una semana con el otro, es triste”.
Los hijos del divorcio, todavía mas pobres que sus padres
Al margen de los trabajos del sínodo, el cardenal Christoph Schönborn, que forma padre de los padres sinodales, habló de este tema a la cadena televisiva Sel et Lumière.
A título personal, dijo sin rodeos: “Me escandaliza que en el discurso eclesial se hable siempre de la cuestión de la misericordia para los divorciados que se han vuelto a casar… ¡pero primero la misericordia para los niños!”.
“No olvidemos a los que son todavía más pobres que los divorciados que se han vuelto a casar: sus hijos, que han sufrido el divorcio de sus padres”, insistió.
Como prueba de este sufrimiento, no dudó en ofrecer su testimonio personal: “Un día en un colegio, un joven me preguntó: ¿cuál ha sido el momento más difícil de su vida? Espontáneamente –se me escapó-, le respondí: La noche en que me enteré que mis padres se iban a divorciar”.
Y prosiguió: “Siempre les digo a los padres: ¿Acaso no habéis hecho cargar sobre las espaldas de vuestros hijos el peso de vuestro conflicto? ¿No les habéis tomado como rehenes?”.
El sufrimiento de toda una red familiar
El arzobispo de Viena también mencionó el sufrimiento de esos “viudos y viudas del divorcio” que son las parejas abandonadas que se han quedado solas porque no han podido -o querido, por convicción- rehacer su vida. “El Instrumentum laboris sólo les dedica una pequeña nota…”, lamentó.
Por otra parte recordó que cuando hay un divorcio en una familia, sufre toda la red familiar: padres, hermanos y hermanas, tíos,… y a menudo de manera dramática.
Hay que tener en cuenta este sufrimiento en la pastoral, parecen haber destacado los ponentes: debe haber una pastoral de niños de padres divorciados.
http://www.aleteia.org/es/sociedad/noticias/un-llamado-a-los-padres-sinodales-no-faciliteis-el-divorcio-5271461707120640
Sean pequeños y humildes, así serán grandes para Dios
El Pontífice recibe en audiencia a la Orden de los Frailes Menores
El Papa Francisco recibió este martes 26 de mayo en la Sala Clementina del Palacio Apostólico a los franciscanos reunidos en Roma para debatir dos temas representativos de su orden e identidad: la minoridad (sentirse pequeños ante Dios) y la fraternidad (abrirse a los demás).
En sus palabras de atención por la virtud de seguir a Dios sin dobles fines, el Pontífice recordó sus tiempos en Buenos Aíres diciendo que los “franciscanos” son amados por el pueblo de Dios y menos asociados por la gente común al "clericalismo".
Al respecto, contó una anécdota con el cardenal Quarracino que le confió en una oportunidad: ''En nuestras ciudades hay personas algo ''comecuras'' y cuando pasa un sacerdote le dicen alguna que otra cosa” y recordó que en Argentina a veces los sacerdotes vestidos de negro les llaman “cuervos”.
“Pero nunca, nunca, me contaba Quarracino, dicen algo cuando ven a un franciscano con el hábito ¿Por qué? -prosiguió-. Porque ustedes han heredado una autoridad en el pueblo de Dios con la minoridad, con la fraternidad, con la humildad, con la pobreza. Por favor ¡consérvenla! ¡No la pierdan! El pueblo les ama''.
Pequeños y humildes, grandes para Dios
Respecto a la minoridad, el Papa sostuvo que esta ''nos llama a ser y a sentirnos pequeños ante Dios, confiándonos totalmente a su infinita misericordia”.
El Obispo de Roma señaló que “la perspectiva de la misericordia es incomprensible para aquellos que no se ven como "menores", es decir, pequeños, necesitados y pecadores ante Dios”.
Mientras la Iglesia se prepara para abrir un Año Santo en diciembre sobre el tema de la Misericordia, evocó en su mensaje a los frailes: cuanto más conscientes somos de que “somos pecadores, más estamos dispuestos a ser salvados...".
Sentirnos pecadores y pequeños también nos lleva a “salir de nosotros mismos, de nuestros esquemas y puntos de vista personales; significa ir más allá de las estructuras -que también son útiles si se usan sabiamente–, más allá de los hábitos y las certezas”, destacó en su discurso a los franciscanos.
El Papa, que eligió llamarse Francisco por el santo de Asís, confirmó que la demostración certera de este testimonio está en la cercanía a los pobres, los necesitados, los marginados, “en una actitud auténtica de compartición y de servicio''.
La fraternidad, servicio y confianza en los demás
Por otro lado, recalcó la fraternidad como un aspecto vital del testimonio del Evangelio. Así, constató que los cristianos de la Iglesia primitiva vivían en comunión fraterna, hasta llegar al resultado de que las personas se “sorprendían al verlos tan unidos en el amor, tan disponibles para el don y el perdón mutuo”.
De esta manera, invitó a las familias religiosas a manifestar una “fraternidad concreta”. Se trata de recuperar “recíprocamente la confianza en las relaciones interpersonales, para que el mundo vea y crea, reconociendo que el amor de Cristo cura las heridas y hace de todos una cosa sola''.
El claustro del los franciscanos es el mundo entero
En este sentido, el Santo Padre aseguró que los franciscanos pueden ser testimonios de misericordia, reconciliación y paz. Y les señaló como una comunidad "en salida" ya desde sus orígenes.
El Papa reconoció en ellos el carisma abierto de san Francisco de Asís, que no quería los muros de un claustro para limitar el amor a Dios: “Se narra que cuando pidieron a los primeros hermanos que mostrasen su claustro, subieron a una colina y señalando toda la tierra hasta donde llegaba la mirada dijeron: 'Este es nuestro claustro'”.
El Papa recordó el mensaje actual de san Francisco: “¡Qué importante es vivir una existencia cristiana y religiosa sin perderse en disputas y chismes, cultivando un diálogo sereno con todos... con medios pobres, anunciando la paz y viviendo sobriamente, contentos con lo que nos ofrecen!”.
Seguidamente, les señaló que para vivir en paz y armonía se requiere un fuerte compromiso por la transparencia, en el empleo ético y solidario de los bienes, con un estilo de sobriedad y despojamiento.
Por el contrario, el Papa dijo que si los religiosos están apegados a los “bienes y riquezas del mundo”, y ponen allí la seguridad de sus vidas, “el Señor mismo les despojará de este espíritu de mundanidad para preservar el valioso patrimonio de minoridad y pobreza al que les llamó por medio de san Francisco”.
sources: ALETEIA
http://www.aleteia.org/es/religion/noticias/papa-francisco-a-franciscanos-el-pueblo-los-ama-por-la-humildad-5809742370832384
La misericordia no es contraria a la justicia
La misericordia no es contraria a la justicia, explica el Papa Francisco

VATICANO, 11 Abr. 15 / 02:45 pm (ACI).- En su Bula “Misericordiae vultus”, con la que convocó hoy oficialmente el Jubileo Extraordinario de la Misericordia, el Papa Francisco rechazó que haya una oposición entre esta y la justicia.
Además, el Santo Padre destacó que “la justicia por sí misma no basta, y la experiencia enseña que apelando solamente a ella se corre el riesgo de destruirla”.
El Jubileo de la Misericordia comenzará el 8 de diciembre de este año y concluirá el 20 de noviembre de 2016.
A continuación, las palabras del Papa Francisco sobre la relación entre justicia y misericordia:
La misericordia no es contraria a la justicia sino que expresa el comportamiento de Dios hacia el pecador, ofreciéndole una ulterior posibilidad para examinarse, convertirse y creer. La experiencia del profeta Oseas viene en nuestra ayuda para mostrarnos la superación de la justicia en dirección hacia la misericordia.
La época de este profeta se cuenta entre las más dramáticas de la historia del pueblo hebreo. El Reino está cercano de la destrucción; el pueblo no ha permanecido fiel a la alianza, se ha alejado de Dios y ha perdido la fe de los Padres. Según una lógica humana, es justo que Dios piense en rechazar el pueblo infiel: no ha observado el pacto establecido y por tanto merece la pena correspondiente, el exilio.
Las palabras del profeta lo atestiguan: “Volverá al país de Egipto, y Asur será su rey, porque se han negado a convertirse” (Os 11,5). Y sin embargo, después de esta reacción que apela a la justicia, el profeta modifica radicalmente su lenguaje y revela el verdadero rostro de Dios: “Mi corazón se convulsiona dentro de mí, y al mismo tiempo se estremecen mis entrañas. No daré curso al furor de mi cólera, no volveré a destruir a Efraín, porque soy Dios, no un hombre; el Santo en medio de ti y no es mi deseo aniquilar” (11,8-9).
San Agustín, como comentando las palabras del profeta dice: “Es más fácil que Dios contenga la ira que la misericordia”.
Si Dios se detuviera en la justicia dejaría de ser Dios, sería como todos los hombres que invocan respeto por la ley. La justicia por sí misma no basta, y la experiencia enseña que apelando solamente a ella se corre el riesgo de destruirla. Por esto Dios va más allá de la justicia con la misericordia y el perdón.
Esto no significa restarle valor a la justicia o hacerla superflua, al contrario. Quien se equivoca deberá expiar la pena. Solo que este no es el fin, sino el inicio de la conversión, porque se experimenta la ternura del perdón. Dios no rechaza la justicia. Él la engloba y la supera en un evento superior donde se experimenta el amor que está a la base de una verdadera justicia.
Debemos prestar mucha atención a cuanto escribe Pablo para no caer en el mismo error que el Apóstol reprochaba a sus contemporáneos judíos: “Desconociendo la justicia de Dios y empeñándose en establecer la suya propia, no se sometieron a la justicia de Dios. Porque el fin de la ley es Cristo, para justificación de todo el que cree” (Rm 10,3-4).
Esta justicia de Dios es la misericordia concedida a todos como gracia en razón de la muerte y resurrección de Jesucristo. La Cruz de Cristo, entonces, es el juicio de Dios sobre todos nosotros y sobre el mundo, porque nos ofrece la certeza del amor y de la vida nueva.
Para leer el texto completo de la Bula de Convocación “Misericordiae vultus”, puede ingresar a: https://www.aciprensa.com/noticias/texto-completo-bula-del-papa-francisco-para-convocar-jubileo-de-la-misericordia-24882/
https://www.aciprensa.com/noticias/la-misericordia-no-es-contraria-a-la-justicia-explica-el-papa-francisco-51024/
Vivir la ternura y ayudar a los “cansados de vivir la fe”
Vivir la ternura y ayudar a los “cansados de vivir la fe”, pide Papa Francisco

VATICANO, 01 May. 15 / 03:22 am (ACI).- El Aula Pablo VI del Vaticano estuvo este jueves a pleno rendimiento. Si por la mañana albergó a miles de miembros de la Comunidad de Vida Cristiana de Italia, por la tarde recibió a otros tantos del Movimiento Cursillos de Cristiandad de Europa, muchos de los cuales llegaron desde España.
Durante su intervención el Papa Francisco, como es habitual al recibir a realidades eclesiales, les sugirió una serie de recomendaciones “para su crecimiento espiritual y su misión en la Iglesia y en el mundo”.
“Están llamados a que fructifiquen el carisma que el Señor les ha confiado y que es el origen de Cursillos de Cristiandad, en cuyo grupo de iniciadores destacaron Eduardo Bonnín Aguiló y el entonces Obispo de Mallorca, Juan Hervas y Benet, que supieron acompañar el crecimiento del Movimiento con paternal solicitud”.
Afirmó que ellos fueron “auténticos misioneros” porque “no dudaron en tomar la iniciativa y con valentía se acercaron a la gente, involucrándolos con simpatía y acompañándolos en el camino de fe con respeto y amor”.
En ese sentido, invitó a los miembros de los Cursillos a mostrar el Evangelio, “haciéndose cercanos a los amigos, a los conocidos, a los compañeros de estudio y de trabajo para que también ellos puedan vivir una experiencia personal del amor infinito de Cristo que libera y transforma la vida”. “¡Qué necesario es salir, sin cansarse nunca, para encontrar a los alejados!”, exclamó.
Pero también “para ayudar a los otros a crecer en la fe, cumpliendo un recorrido de cercanía al Señor, se debe experimentar primero en primera persona la bondad y la ternura de Dios”.
El Papa aseguró que “el Señor quiere encontrarnos, quedarse con nosotros, ser nuestro amigo y hermano, nuestro maestro, que nos revela el camino que hay que recorrer para alcanzar la felicidad. Él no nos pide nada a cambio, pide sólo que lo acojamos, porque el amor de Dios es gratuito, un puro don”.
Además, explicó que “el encuentro con Cristo y con la misericordia del Padre que Él nos dona, es posible ante todo en los Sacramentos, en particular en la Eucaristía y en la Reconciliación”.
“En la Santa Misa celebramos el memorial de su sacrificio: todavía hoy Él realmente dona su Cuerpo por nosotros y derrama su Sangre para redimir a la humanidad”. Asimismo, “en la Penitencia Jesús nos acoge con todos nuestros límites y pecados, para donarnos un corazón nuevo capaz de amar como Él, que amó a los suyos hasta el final”.
“Otra vía es la meditación de la Palabra de Dios, especialmente la lectio divina, mediante la cual podemos escuchar al Señor que nos indica el camino a recorrer y nos anima frente a las incertidumbres y dificultades que la vida presenta”.
En resumen, “encontramos el amor de Cristo en la Iglesia, que testimonia en las diversas actividades la caridad de Dios” y “todo en la comunidad eclesial tiene como fin hacer tocar con la mano a las personas la infinita misericordia divina”.
Volviendo al propio carisma de Cursillos, el Santo Padre expresó que “desde el inicio se entendió que solamente en el interior de las relaciones de amistad auténtica era posible preparar y acompañar a las personas en su camino, un camino que parte de la conversión, pasa a través del descubrimiento de la belleza de una vida vivida en la gracia de Dios, y llega hasta la alegría de convertirse en apóstoles cada día”.
Y desde entonces, “miles de personas en todo el mundo han sido ayudadas a crecer en la vida de fe”.
El Papa reflexionó sobre el anonimato y el aislamiento típico de las ciudades y remarcó la importancia de “la dimensión de acogida, familiar, a la medida del hombre, que ustedes ofrecen en los encuentros de grupo”.
“Pueden siempre mantener el clima de amistad y fraternidad en el que orar y compartir cada semana las experiencias, acontecimientos y fracasos apostólicos”.
Y a este respecto, el Pontífice les pidió que cuando celebren una de sus reuniones en pequeños grupos favorezcan la apertura “a una dimensión social y eclesial más grande, involucrando también a quien está en contacto con su carisma pero no participa habitualmente de algún grupo”.
“La Iglesia, en efecto es una 'madre de corazón abierto' que nos invita a veces a 'retardar el paso', a 'dejar a un lado la ansiedad para mirar a los ojos y escuchar', a 'renunciar a las urgencias para acompañar a quien permanece al borde del camino', dijo el Pontífice recordando una idea de la Exhortación Apostólica Evangelii Gaudium.
Antes de concluir, aseguró que “es bonito ayudar a todos, también a quien está más cansado en su vivir la fe, a permanecer siempre en contacto con esta madre, siempre cercanos a esta gran familia que acoge y que es la Iglesia”.
Francisco selló el encuentro con una nueva invitación a “mantener vivo el celo, el fuego del Espíritu que siempre empuja a los discípulos de Cristo a llegar a los alejados, a 'salir de la propia comodidad y a tener la valentía de alcanzar todas las periferias que tienen necesidad de la luz del Evangelio”.
Qué bello es “¡ayudar a los hombres y mujeres de hoy a descubrir la belleza de la fe y de la vida de gracia que es posible vivir en la Iglesia, nuestra madre!”, exclamó. “Y lo harán si son dóciles, en actitud de humildad y confianza, a la guía de esta Santa Madre, que siempre busca el bien de todos sus hijos; si están en sintonía con sus pastores y unidos con ellos en la misión de llevar a todos la alegría del Evangelio”.
https://www.aciprensa.com/noticias/vivir-la-ternura-y-ayudar-a-los-cansados-de-vivir-la-fe-pide-papa-francisco-63102/
Soportar las pruebas con coraje...
Soportar las pruebas con coraje no es “sadomasoquismo”, dice el Papa Francisco

VATICANO, 05 May. 15 / 11:59 am (ACI).- Tribulaciones, entrega y paz. Son las tres palabras en las que meditó el Papa Francisco en la homilía de la Misa este martes en la capilla de la Casa de Santa Marta. El Santo Padre explicó que el cristiano no tiene una “actitud sadomasoquista” frente a las dificultades sino que se encomienda al Señor con confianza y esperanza.
Recordando la historia de San Pablo que es perseguido a causa de la fe y que vive “momentos oscuros, momentos difíciles”, el Papa dijo que sufrir las tribulaciones con coraje “no es una actitud sadomasoquista”, sino que es “la lucha cristiana” contra el demonio que busca separar a los creyentes “de la Palabra de Jesús, de la fe, de la esperanza”.
Radio Vaticano refiere luego la reflexión del Pontífice sobre la palabra “soportar” que es más que “tener paciencia, es llevar sobre los hombros, llevar el peso de las tribulaciones. Y también la vida del cristiano tiene momentos así. Pero Jesús nos dice: ‘Tengan coraje en aquel momento. Yo he vencido, también ustedes serán vencedores’. Esta primera palabra nos ilumina para ir adelante en los momentos más difíciles de la vida, aquellos momentos que también nos hacen sufrir”.
La segunda palabra: “entregarse”. “Un cristiano –dijo Francisco– puede llevar adelante las tribulaciones y también las persecuciones encomendándose al Señor”. Sólo Él “es capaz de darnos la fuerza, darnos la perseverancia en la fe, darnos la esperanza”.
“Encomendar al Señor algo, entregar al Señor este momento difícil, encomendarme yo mismo al Señor encomendar al Señor a nuestros fieles, nosotros los sacerdotes, los obispos; encomendar nuestras familias, nuestros amigos al Señor y decirle: ‘Cuida de estos, son los tuyos’. Es una oración que no siempre hacemos, la oración de encomendar: ‘Señor te encomiendo esto, llévalo Tú adelante’, es una bella oración cristiana. Es la actitud de la confianza en el poder del Señor, también en la ternura del Señor que es Padre”.
Cuando una persona “hace esta oración”, desde el corazón entonces siente que está encomendada al Señor, se siente segura: “Él no defrauda jamás”. La tribulación hace sufrir, pero “el hecho de encomendarnos al Señor te da esperanza y de aquí surge la tercera palabra: la paz”.
Francisco recordó luego lo que Jesús dice, como “despedida”, a sus discípulos: “les dejo la paz, les doy mi paz”. Y puso de manifiesto que “no se trata de una sencilla tranquilidad”, sino de una paz que “va adentro, una paz que te da la fuerza, que refuerza lo que hoy hemos pedido al Señor: nuestra fe y nuestra esperanza”:
“Tres palabras: tribulaciones, entrega y paz. En la vida debemos ir por caminos de tribulación pero es la ley de la vida. Y en aquellos mementos encomendarse al Señor y Él nos responde con la paz. Este Señor que es Padre nos ama tanto y jamás decepciona”.
Antes de concluir su homilía, el Santo Padre alentó a rezar al Señor para “que refuerce nuestra fe y nuestra esperanza, pidiendo que nos dé confianza para vencer las tribulaciones porque Él ha vencido al mundo, y que nos dé a todos su paz”.
https://www.aciprensa.com/noticias/soportar-las-pruebas-con-coraje-no-es-sadomasoquismo-dice-el-papa-francisco-96537/
Realicemos pequeños gestos cotidianos de amor al prójimo
Realicemos pequeños gestos cotidianos de amor al prójimo, alienta el Papa Francisco

VATICANO, 10 May. 15 / 10:57 am (ACI/EWTN Noticias).- El calor de Roma no impidió que miles de peregrinos asistieran a la Plaza de San Pedro al rezo del Regina Coeli presidido por el Papa Francisco.
El Pontífice habló de pequeños gestos hacia el prójimo, hacia el enfermo, el anciano o el necesitado. Gestos que son frutos del amor que Dios ha puesto en el corazón del hombre y que permiten dejar los egoísmos a un lado.
Es este amor, indicó el Papa, el que “el Espíritu Santo vierte en nuestros corazones, para que se cumplan cada día prodigios en la Iglesia y en el mundo”.
“Son tantos pequeños y grandes gestos que obedecen al mandamiento del Señor: ‘Amaos los unos a los otros como yo os he amado’. Gestos pequeños, de todos los días, gestos de cercanía a un anciano, a un niño, a un enfermo, a una persona sola y en dificultad, sin casa, sin trabajo, inmigrante, refugiado. Gracias a la fuerza de esta palabra de Cristo cada uno de nosotros puede hacerse próximo hacia el hermano y la hermana que encuentra. Gestos de cercanía, de proximidad” donde “se manifiesta el amor que Cristo nos ha enseñado”.
Comentando el Evangelio del día, el Papa indicó que “Jesús ha dado la vida por sus amigos. Amigos que no lo habían entendido, que en el momento crucial lo abandonaron, traicionado y renegado”.
Así, “Jesús nos muestra el camino para seguirlo, el camino del amor. Su mandamiento no es un simple precepto, que tiene algo de abstracto o de exterior respecto a la vida. El mandamiento de Cristo es nuevo porque Él lo ha realizado primero, le ha dado carne, y así la ley del amor fue escrita de una vez para siempre en el corazón del hombre”.
El mandamiento de Cristo, dijo, está escrito “con el fuego del Espíritu Santo. Y con este mismo Espíritu, que Jesús nos dona, podemos caminar también nosotros en este camino”.
Pero se trata de “un camino concreto, un camino que nos lleva a salir de nosotros mismos para ir hacia los demás. Jesús nos ha mostrado que el amor de Dios se realiza en el amor al prójimo. Los dos van juntos. Las páginas del Evangelio están llenas de este amor: adultos y niños, cultos e ignorantes, ricos y pobres, justos y pecadores tienen acogida en el corazón de Cristo”.
Francisco indicó que “esta palabra del Señor nos llama a amarnos los unos a los otros, también si no nos entendemos, no siempre estamos de acuerdos… pero es precisamente ahí donde se ve el amor cristiano”. Este, señaló, es “un amor que se manifiesta también si hay diferencias de opinión o de carácter, pero el amor es más grande que estas diferencias”.
Se trata de “un amor redentor, liberado del egoísmo. Un amor que dona a nuestro corazón la alegría, como dice Jesús mismo: ‘Os he dicho estas cosas para que mi alegría sea en vosotros y vuestra alegría sea plena’”.
https://www.aciprensa.com/noticias/realicemos-pequenos-gestos-cotidianos-de-amor-al-projimo-alienta-el-papa-francisco-59581/
La pederastia en el Reino Unido
La pederastia en el Reino Unido, ¿reflejo de una sociedad enferma?
Políticos, músicos, deportistas y figuras del cine y la tele, entre los sospechosos en Reino Unido
El goteo constante de noticias sobre casos de pederastia en el mundo occidental constata que se este fenómeno es una plaga de nuestra sociedad. Además, constata que el escándalo que se produjo en torno a los casos de pederastia por parte de algunos miembros del clero en la Iglesia constituyó un escándalo farisaico porque el número de casos en relación a la incidencia del número de sacerdotes que hay era marginal.
Recientemente se ha producido una avalancha de denuncias en el Reino Unido. Un aluvión de casos de abusos de menores, cometidos en el pasado. Y entre los más de 1.400 sospechosos que están siendo investigados por la policía británica, hay figuras de la política, la música, el deporte, el mundo del cine, la televisión y responsables de instituciones, centros de acogida y cuidado de los niños.
“Los casos aumentan a diario. Estamos viendo un incremento sin precedente en el número de denuncias”, señaló el comisario Simon Bailey, a cargo de la llamada operación Hydrant, que desde el pasado verano trata de llegar al fondo de un sinfín de abusos cometidos por personas en situación de poder, según reportaba el diario El Periódico.
De acuerdo con lo desvelado por Bailey, entre los 1.433 sospechosos identificados hay 76 políticos, 43 personas de la industria musical, 135 profesionales de la televisión, el cine y la radio, y siete deportistas. La policía no ha facilitado sus nombres, pero sí ha indicado que 216 han fallecido ya. De todos los investigados, 666 habrían cometido sus agresiones en escuelas, hogares, hospitales e instituciones religiosas con los menores a su cargo. Las cifras son el resultado de las investigaciones llevadas a cabo por las fuerzas policiales de Inglaterra, Gales, Escocia e Irlanda del Norte.
El ‘caso Savile’
La policía espera recibir alrededor de 116.000 informes a finales de este año sobre los llamados “abusos históricos” a menores, un dosier que ha crecido un 71% desde el 2012. “Más y más policías están siendo incorporados a nuestros equipos, porque la demanda crece. Es lo que debemos hacer”, afirmó el comisario. Aunque no se ha precisado aún un número de posibles víctimas, los detectives estiman que pueden ser varios miles.
“No hay duda de que el caso de [Jimmy] Savile ha tenido su efecto”, comentó Bailey para explicar lo aplastante de las cifras. El famoso presentador de la BBC, condecorado y adorado, se reveló después de su muerte, hace tres años, como un absoluto depravado, autor de centenares de agresiones sexuales contra niños y adultos durante medio siglo. “En el pasado era más fácil para los que estaban en posición de poder y autoridad utilizar su influencia para silenciar a las víctimas”, señaló Bailey.
La operación Hydrant trata de coordinar un número creciente de investigaciones sobre delitos cometidos por todo el país en un pasado reciente. Como la operación Pallial, sobre abusos en escuelas y hogares de acogida del norte de Gales. O la operación Yewtree, con la mira puesta en celebridades del mundo del espectáculo. También está en marcha una investigación dentro de la propia fuerza policial, sospechosa de haber encubierto una red de pedofilia en el parlamento de Westminster en las décadas de 1970 y 1980. Scotland Yard optó por echar tierra al asunto.
Artículo originalmente publicado por Forum Libertas
Benedicto XVI contra los abusos de menores
La herencia de Benedicto XVI contra los abusos de menores
La valentía de enfrentarse a la crisis
Las raíces de esta tragedia se remontan en el tiempo –como demuestran los datos publicados recientemente por el nuevo promotor de justicia en la Congregación de la Doctrina de la fe, el padre Robert Oliver, en ocasión del aniversario del simposio “Hacia la curación y la renovación” alentado por Benedicto XVI – pero su explosión sucedió durante el pontificado de Ratzinger. “Al principio del escándalo, en los años ’80 el instinto de la Iglesia era la de encubrir y acallar (…) Así las raíces del problema fueron ignoradas, dejando que el problema creciera año tras año, hasta que se destapó en los primeros años del 2000 (…) alcanzando su punto álgido durante el papado de Ratzinger, con el riesgo de marcarlo definitivamente. En realidad el Papa Ratzinger –aunque tuvo muchas responsabilidades durante largos años al lado del Papa Wojtyla- lo ha hecho mucho mejor que su predecesor comenzando a afrontar la gravedad de la crisis” (La Repubblica, 19 de febrero).
Monseñor Charles Scicluna ha sido mucho más enérgico al reconocer la voluntad indudable de Benedicto XVI al enfrentar el problema. Monseñor Scicluna ha hecho frente al escándalo de la pedofilia durante 20 años como promotor de justicia de la Congregación para la Doctrina de la Fe, y hace poco fue nombrado obispo y volvió a Malta en calidad de auxiliar. “En el campo de la lucha contra los abusos sexuales cometidos por sacerdotes, Benedicto XVI nos deja una heredad permanente que marca el futuro de la Iglesia”, comentó Scicluna.
“No podemos volver atrás en este compromiso, porque –según dice Scicluna- la herencia que nos deja el Papa es, gracias a él, no solo una ley universal de la Iglesia sino una práctica que se convierte en Evangelio, legado de una Buena Noticia de una Iglesia que, no solo quiere la purificación de su interior, que quiere ser, como hace siglos, un ambiente seguro para nuestros niños y nuestros jóvenes”. “Benedicto XVI – recuerda- se ha comprometido con mucha valentía, en especial al romper la cortina de silencio que cubría muchos casos, siguiendo el principio de que la verdad nos hará libres”. Benedicto XVI “nos ha empujado a purificar el corazón para hacer que en el rostro de la Iglesia resplandezca su verdadera Santidad”, concluye Scicluna, para el que “la dificultad más grande que ha tenido la Iglesia ha sido la de entender las causas de esta plaga” (Radio Vaticana, 18 de febrero).
La ruta marcada por Benedicto XVI para una eficaz renovación en la Iglesia está explicado por la Agencia Agi que recuerda como: “Unos ochenta obispos fueron retirados en estos años por su estatismo culpable ante el fenómeno, por un Papa que ha puesto la cara y el corazón, y ha desafiado la desaprobación de altas personalidades de la Jerarquía (el decano del Colegio Cardenalicio habló al respecto de "habladurías") reuniéndose con las víctimas de los sacerdotes pedófilos, en el Vaticano y en distintos países (Estados Unidos, Australia, Malta, Gran Bretaña y Alemania). Estos encuentros han supuesto un sufrimiento personal considerable, las etapas de un “Via Crucis”, recorrido con gran dignidad y conmoción por un hombre ya anciano, que en la Iglesia siempre se había batido contra estos crímenes” (Agencia Agi, 19 de febrero).
Un recorrido que muestra que la renuncia al pontificado de Benedicto XVI no es el gesto más “revolucionario” del Papa. “Hoy que Joseph Ratzinger ha decidido "ocultarse del mundo y retirarse en oración", la potencia de esas palabras suyas - "yo me avergüenzo" - pronunciadas en el vuelo a EEUU y que sacudieron a la Iglesia y dieron luz verde a la denodada lucha del Papa contra la pedofilia, son un llamamiento a la conciencia más poderoso que cualquier norma canónica (Ecco di Bergamo, 18 de febrero).
http://www.aleteia.org/es/arte-y-espectaculos/especial/la-herencia-de-benedicto-xvi-contra-los-abusos-de-menores-299001
El ser humano ante el mal
¿Puede el ser humano parar el mal? ¿hasta dónde puede llegar su obstinación por dañar la vida de otro? Y si el ser humano no está dispuesto a cambiar ¿puede Dios hacer algo?
¿Puede el ser humano parar el mal? ¿hasta dónde puede llegar su obstinación por dañar la vida de otro? Y si el ser humano no está dispuesto a cambiar ¿puede Dios hacer algo? El mal no sólo produce un sufrimiento psíquico en los demás. También puede llegar a paralizarlos y convertirlos en víctimas. La Shoá nos revela que hay opciones que pueden llevarnos a un punto de no retorno si dejamos adormecer nuestras conciencias y nos entregamos al reino de la indiferencia.
Toda víctima suele preguntarse ¿por qué a mi? ¿por qué Dios lo permitió? Y si lo evita para algunos ¿por qué no para todos? Lo más usual es creer en un Dios retributivo que permite el mal como prueba de fe. Algo absurdo, al menos desde lo que nos revela la vida de Jesús. Ante la pregunta ¿dónde está Dios cuando alguien padece el mal?, Elie Wiesel responde: «tres cuellos fueron introducidos en tres lazos. ‘Viva la libertad’, gritaron los adultos. Pero el niño no dijo nada.¿Dónde está Dios? preguntó uno detrás de mí. Las tres sillas cayeron al suelo. Nosotros desfilamos por delante. Los dos hombres ya no vivían, pero la tercera cuerda aún se movía. El niño era más leve y todavía vivía. Detrás de mí oí que el mismo hombre preguntaba: ¿Dónde está Dios ahora? Y dentro de mí oí una voz que me respondía: ‘ahí está, colgado de la horca‘».
¿Cómo aceptar esto? Hans Jonas sostiene que «si a pesar del mal se quiere mantener la fe en Dios, entonces sólo queda la eliminación de alguno de sus atributos clásicos: o bien la omnipotencia, o bien la bondad suprema». El imaginario religioso actual sigue sosteniendo la imagen de un Dios omnipotente que actúa con razones ocultas y permite ciertos hechos trágicos. Incluso, considera que la compasión es algo incompatible con la justicia divina. Sin embargo, para Jesús Dios hace lo que los poderosos no hacen: toma postura a favor de todas las víctimas y rechaza a los victimarios. Cabe la pregunta sobre la imagen que tenemos de Dios ¿Es la que nos enseñaron de pequeños? ¿un Dios sin rostro? ¿selectivo? (Cf. Regresar a Jesús de Nazaret, PPC).
El rabino Hugo Gryn contaba que «en los campamentos de concentración había descubierto a Dios, pero No el Dios de mi juventud. A ese lo perdí en los crematorios de Auschwitz cuando no hizo nada. Pero luego, cuando pude ver con claridad las distintas experiencias, entonces lo redescubrí. Y cuando miro retrospectivamente a mis experiencias y sufrimientos, y veo que aún estoy vivo, no me queda nada más a quien respetar en este mundo, sino a Dios».
El mal es causado y permitido por el mismo ser humano, fruto de un proceso de deshumanización que niega su dignidad humana y le hace olvidar su trascendencia. Ciertamente ahí no cabe el Dios de la vida que revela Jesús, sino la ceguera de quien deja de hacer el bien porque se habituó al mal. La libertad humana es todo un reto, pero conlleva consecuencias. Tanto así que Dios la respeta hasta el extremo.
Para contactar con Rafael Luciani: rlteologiahoy@gmail.com, @rafluciani
http://www.aleteia.org/es/religion/articulo/el-ser-humano-ante-el-mal-5840636812984320
¿por qué Dios siendo tan bueno, permite cosas tan malas?
ISIS, Boko Haram... ¿por qué Dios siendo tan bueno, permite cosas tan malas?
O más aun, ¿por qué permite que les ocurran a los inocentes?
Primero que nada, creo yo que la pregunta correcta no debería ser el porqué Dios permite este tipo de desgracias, sino, ¿por qué permite la muerte?
Todos los días mueren miles de personas, causando un profundo dolor en sus seres queridos, y también es cierto que cuando ocurre una catástrofe natural, un accidente o tal vez un atentado con miles de victimas, la sociedad se siente más conmovida, por lo que se deduce que el dolor se multiplica cuando lo sufren muchos a la vez. Sin embargo, Dios es el mismo cuando alguien muere de cáncer a los veinte años en la cama de un hospital, como también cuando alguien muere aplastado por una casa o un edificio que no soportó el temblor de la tierra.
¿Dios permite estas cosas? Ciertamente, permite que vivamos y muramos. ¿Es indiferente Dios frente al dolor de los que sufren? No. Y tanto es esto así, que Dios hizo aquello que ni la ciencia ni ningún ser humano puede hacer: vencer a la muerte, para que sea la vida quien tenga la última palabra.
Por la Revelación[1], somos conscientes de que la muerte es la consecuencia del pecado, y con esto no pretendo decir que aquellos que han muerto en terremotos o en cualquier otro desastre similar, están pagando algún pecado concreto. Pero Dios se hizo hombre y murió en la Cruz, para que todo aquel que crea en El, no muera sino que tenga vida eterna.
< >
Ciertamente, a esta certeza de la vida y de la muerte se llega tan solo por la fe. Cuando el hombre no tiene fe, en vez de acudir a Dios en busca de consuelo, sencillamente se rebela contra El, optando voluntariamente por un camino que lleva al sinsentido y al dolor sin consuelo.
“Para percibir la verdadera respuesta al “por qué” del sufrimiento, tenemos que volver nuestra mirada a la revelación del amor divino. Cristo nos hace entrar en el misterio y nos hace descubrir el “por qué” del sufrimiento, ya que Él le ha dicho todo al hombre en la cruz.”[2]
De tal manera que, profundizando en las palabras de san Juan Pablo II, podremos comprender que solamente en Jesucristo se podrán encontrar las verdaderas respuestas a todos estos acontecimientos, y para aquellos que reniegan de la explicación dada por el Cristianismo, sencillamente se los invita a dar una mejor explicación a la luz de la razón y la lógica. Siendo que, el sufrimiento puede ser explicado desde el punto de vista científico, sin embargo su sentido carece de explicación por parte de la ciencia, de allí que el hombre busca respuestas mas profundas.
El sufrimiento. Llamado a la conversión
"En aquel mismo momento llegaron algunos que le contaron lo de los galileos, cuya sangre había mezclado Pilato con la de sus sacrificios. Les respondió Jesús: « ¿Pensáis que esos galileos eran más pecadores que todos los demás galileos, porque han padecido estas cosas? No, os lo aseguro"; y si no os convertís, todos pereceréis del mismo modo. O aquellos dieciocho sobre los que se desplomó la torre de Siloé matándolos, ¿pensáis que eran más culpables que los demás hombres que habitaban en Jerusalén? No, os lo aseguro; y si no os convertís, todos pereceréis del mismo modo.» -Lucas 13:1-5
Decía pues, que el sufrimiento, el dolor y los desastres son causados por el pecado, que de cierta manera viene a significar el mal uso de la libertad del hombre al momento de tomar malas decisiones, que conllevan a consecuencias negativas para sí mismo y para el mundo que lo rodea, de tal manera que el argumento de culpar a Dios o pedirle cuentas por lo sucedido, no solo que es una postura irracional, sino que es absurda y cobarde.
Habiendo citado el evangelio de Lucas, Cristo explica la realidad de estos acontecimientos, en donde no se trata de “pagar por un pecado concreto”, sino que todos en algún momento hemos de morir, siendo que éstos acontecimientos son para nosotros un llamado a la conversión, puesto que como se dice por allí: “nadie tiene la vida comprada”, por tanto no sabemos ni el momento, ni la forma en que hemos de morir, pero lo que si sabemos es que nos conviene convertirnos día a día para estar listos cuando ese momento llegue.
No vale la pena pues, rebelarse ante un Dios que es Amor por esencia, siendo que es El quien da respuesta a cada una de las preguntas mas esenciales del ser humano. No se trata de abandonar la ciencia o entregarse ciegamente a la fe, pues esto es algo que raya en el fanatismo o el fundamentalismo, sino que, se trata de obedecer a la lógica de un orden, en donde la ciencia tiene la capacidad de explicar aquello que puede ser medible, sin embargo en el momento en que la ciencia se topa con el limite, encontrará a la Religión para que pueda esclarecerse el camino.
De esta manera lo entendió Albert Einstein al decir que: «la ciencia sin la religión es coja; la religión sin la ciencia es ciega».
Finalmente, seria interesante también que, aquellos que se llevan las manos a la cabeza, horrorizados por presenciar la concepción errónea de un “Dios castigador y negligente”, se lleven las manos a la cabeza por las malas decisiones tomadas por el ser humano, comenzando por el aborto, que cobra mas vidas diarias que todas las catástrofes unidas de un solo año.
Twitter: @stevenneira
Cuenta de Ask: ask.fm/stevenneira
http://www.aleteia.org/es/religion/articulo/isis-boko-haram-por-que-dios-siendo-tan-bueno-permite-cosas-tan-malas-5795179579572224?page=2
Soy un homosexual en busca de Dios
Lo encuentro, después huyo y después me alcanza de nuevo, incluso en los lugares más oscuros.
Si hace tiempo se buscaba “Eliseo del Deserto”, la primera sugerencia que salía era “fake”, o sea “falso”, identidad tarocca. Eliseo del Deserto es el pseudónimo que uso para escribir. Soy un bloguero que gozó de cierta popularidad en verano de 2013, cuando escribí una carta al Papa Francisco. Eran los días de la Jornada Mundial de la Juventud en Río, y de la memorable rueda de prensa en la que dijo “quién soy yo para juzgar”.
Me sentí interpelado por el pontífice, porque soy homosexual y busco a Dios desde siempre, lo encuentro, después huyo y luego me alcanza de nuevo, incluso en los lugares más oscuros en los que me escondo. El Papa Francisco nos ha acostumbrado a oír hablar de estos lugares: son las periferias de la existencia. La mía es una periferia moral, de quien no se acepta, de quien intenta saciar su sed de amor en el sexo, de quien quisiera seguir a Dios, pero se siente un paria.
Así, me ofrecí voluntario. “Querido Papa Francisco, quiero ir yo a las periferias de la homosexualidad, para llevar la luz de Dios, ¡reza por mi!”; nunca recibí respuesta, pero desde ese día, de todo el mundo, chicos y chicas, hombres y mujeres que comparten mi misma situación, me escriben pidiéndome un consejo o sencillamente un poco de amistad.
No faltan los que no me soportan porque según ellos doy una imagen falsa del mundo gay. Les molesta también que escriba en el diario “La Croce” (diario católico italiano, n.d.t.), pero no puedo callar. Estoy aquí para revelaros el falso mito del mundo gay, falso a partir precisamente de la palabra que lo describe, “gay” (alegre), porque no hay serenidad ni alegría en él. Se necesita ostentar colores, brillos y alegría donde sólo hay una vorágine que llenar. Un mundo que es solo apariencia porque dentro no se puede estar, hace demasiado daño.
La homosexualidad, un argumento cada vez más incandescente. Un avispero que si no llevas cuidado te desencadena encima enjambres de avispas enfurecidas; como le sucedió a Guido Barilla, acusado de homofobia por haber declarado que quería poner en sus anuncios sólo modelos de familia tradicional, y obligado a un mea culpa público. Le escribí también una carta, muy criticada, donde le pedí perdón en nombre de la comunidad LGBT por las ofensas que había recibido.
Pero ¿el motivo de la lucha de los LGBT está totalmente equivocado? No. Aunque la homofobia es un falso mito, no lo es el bullying. Fenómeno que no se dirige exclusivamente contra los homosexuales, pero yo lo he sufrido, sé lo que significa. Estamos de acuerdo en que en las escuelas no es lícito promover la teoría de género, pero estoy convencido de que es necesario promover el valor de la diferencia, sin que esto menoscabe a otros, como sucede por ejemplo en las escuelas en las que se quita el crucifijo por respeto a las demás religiones.
¿Los católicos tienen siempre razón? No. La indignación que exhiben algunos post en Facebook y Twitter da náuseas. Un católico no puede escandalizarse, porque debería saber que él no es mejor que los demás. Pienso siempre en santa Teresita, cuando escribía que si ella no tenía pecados graves en la conciencia era sólo porque la Misericordia de Dios la había preservado, y con todo se consideraba una gran pecadora.
Sostengo desde siempre la necesidad de manifestarse por la defensa de la libertad de expresión, por los derechos de la familia y de los niños; he participado en las reuniones de la Manif pour Tous y en las veladas de los Sentinelle in Piedi, pero creo que ha llegado el momento de ir más allá.
Noto que los corazones se endurecen cada vez más, enrocados en ideales cada vez más parecidos a ideologías, que nos llevan lejos de la esperanza y del amor que debemos en cambio seguir y testimoniar.
En algunos casos ya no encuentro ninguna diferencia entre la militancia LGBT y la militancia católica.
Precisamente en estos tiempos en los que el Papa quiere renovar el rostro de la Iglesia, también nosotros tenemos que cambiar de actitud. Perdonad la banalidad de la expresión, pero ¡tenemos que ser más simpáticos! Debemos sobre todo volver a esperar, también en este tiempo en el que parece que todo se derrumba.
Quisiera concluir esta presentación mía con las palabras que Elliot hizo pronunciar a Tomás Becket en su representación “Asesinato en la Catedral”. Palabras que dan sentido también a mi deseo de escribir en un diario que tiene un título comprometido: “La Croce”.
El arzobispo Tomás Becket, riñendo a los sacerdotes que querían cerrar las puertas de la catedral de Canterbury para defenderle de los enemigos que le querían matar, dice: “¡Desatrancad la puerta! (…) La Iglesia estará abierta, incluso a nuestros enemigos” “No estamos aquí para triunfar con la lucha, con la estratagema o la resistencia. Ni luchar con bestias, como hombres. Con la Bestia luchamos ya y fue conquistada. Sólo podemos conquistar ahora con el sufrimiento. Es la victoria más fácil. Ahora es cuando llega el triunfo de la Cruz. Ahora, abrid la puerta”.
Artículo publicado en italiano originalmente en el diario La Croce
http://www.aleteia.org/es/estilo-de-vida/articulo/soy-un-homosexual-en-busca-de-dios-5855474209521664?page=2
¿Cómo crecemos?
Crecerás cuando te decidas a cambiar interiormente y aprendas a dar frutos.
Todo ser humano es capaz de crecer interiormente cuando:
- No hay vacío de esperanza, ni debilitamiento de voluntad, ni pérdida de fe.
- Acepta la realidad y tiene aplomo de vivirla.
- Acepta su destino, pero tiene la voluntad de trabajar para cambiarlo.
- Asimila lo que deja por detrás, construyendo lo que tiene por delante y proyectando lo que puede ser el porvenir.
- Se supera, se valora, y sabe dar frutos.
- Abre camino dejando huellas, asimila, experiencias… ¡Y siembra raíces!.
- Se impone metas, sin importar comentarios, ni prejuicios; cuando da ejemplo sin importarle burlas, ni desdenes; cuando cumple con su labor, sin importarle los otros pareceres.
- Se es fuerte por carácter, sostenido por formación, y sensible por temperamento….! Y humano por nacimiento!.
- Enfrenta el invierno aunque pierda las hojas. Recoge flores aunque tengan espinas y marca camino aunque se levante el polvo.
- Es capaz de afianzarse con residuos de ilusiones, capaz de perfumarse, con residuos de flores….! Y de encenderse con residuos de amor…!
- Ayuda a sus semejantes, se conoce a sí mismo y da a la vida más de lo que recibe.
- Se planta para no retroceder… Cuando se defiende como águila para no dejar de volar….! Cuando se clava como ancla y se ilumina como estrella.
Entonces… ¡Uno crece!
Una historia de milagros
Todos los días suceden milagros, tener vida es uno de ellos…
res personas iban caminando por una vereda de un bosque; un Sabio con fama de hacer milagros, un poderoso terrateniente del lugar y, un poco atrás de ellos y escuchando la conversación, iba un joven estudiante -alumno del Sabio-.
Fue entonces cuando el poderoso dirigiéndose al Sabio dijo:
- Me han dicho en el pueblo que eres una persona muy poderosa y que incluso puedes hacer milagros.
- Soy una persona vieja y cansada… ¿Como crees que yo podría hacer milagros? -respondió-
- Me han dicho que sanas a los enfermos, haces ver a los ciegos y vuelves cuerdos a los locos… esos milagros solo los puede hacer alguien muy poderoso.
- ¿Te referías a eso?… Tú lo has dicho, esos milagros solo los puede hacer alguien muy poderoso… no un viejo como yo. Esos milagros los hace Dios, yo solo pido se conceda un favor para el enfermo, o para el ciego, y todo el que tenga la fe suficiente en Dios puede hacer lo mismo.
- Yo quiero tener la misma fe para poder realizar los milagros que tú haces… muestrame un milagro para poder creer en tu Dios.
Ante la insistencia de aquél hombre poderoso, el Sabio aceptó mostrarle tres milagros. Y así, con la mirada serena y sin hacer ningún movimiento le preguntó:
- ¿Esta mañana volvió a salir el sol?
- Si, claro que si.
- Pues ahi tienes un milagro….. el milagro de la luz.
- No, yo quiero ver un verdadero milagro, oculta el sol, saca agua de una piedra…. mira, hay un conejo herido junto a la vereda, tócalo y sana sus heridas.
- ¿Quieres un verdadero milagro? No es verdad que tu esposa acaba de dar a luz hace algunos dias?.
- ¡Si! Fue varón y es mi primogenito.
- Ahi tienes el segundo milagro…. el milagro de la vida.
- Sabio, tu no me entiendes, quiero ver un verdadero milagro…
- ¿Acaso no estamos en época de cosecha? Hay trigo y sorgo donde hace unos meses solo habia tierra…
- Si, igual que todos los años.
- Pues ahí tienes el tercer milagro…
- Creo que no me he explicado. Lo que yo quiero…
Sus palabras fueron cortadas por el Sabio, quien convencido de la obstinación de aquel hombre y seguro de no poder hacerle comprender la maravilla que existe en todo aquello que le había mostrado señaló:
- Te has explicado bien, yo ya hice todo lo que podia hacer por ti… Si lo que encontraste no es lo que buscabas, lamento desilusionarte, yo he hecho todo lo que podía hacer.
Dicho esto, el poderoso terrateniente se retiró muy desilusionado por no haber encontrado lo que buscaba. El Sabio y su alumno se quedaron parados en la vereda. Cuando el poderoso terrateniente iba muy lejos como para ver lo que hacían el Sabio y su alumno, el Sabio se dirigió a la orilla de la vereda, tomó al conejo, soplo sobre el y sus heridas quedaron curadas; el joven estaba algo desconcertado:
- Maestro te he visto hacer milagros como este casi todos los días, ¿Por qué te negaste a mostrarle uno al caballero?, ¿Por que lo haces ahora que no puede verlo?
- Lo que el buscaba no era un milagro, sino un espectáculo. Le mostré tres milagros y no pudo verlos. Para ser rey primero hay que ser príncipe, para ser maestro primero hay que ser alumno… no puedes pedir grandes milagros si no has aprendido a valorar los pequeños milagros que se te muestran día a día. Cuando aprendas a reconocer a Dios en todas las pequeñas cosas que ocurren en tu vida, ese día comprenderás que no necesitas más milagros que los que Dios te da todos los días sin que tú se los hayas pedido. Entonces te darás cuenta de que Su Misericordia sobrepasa con sus milagros más de lo que tú podrías imaginar o pedir.
http://encuentra.com/reflexiones_de_valor/una_historia_de_milagros_14366/
Ponerse en el lugar de los demás
Este breve relato habla por sí solo de la importancia de saber tratar a la gente. De cómo podemos ser una oportunidad para quien parece no merecerla.
«Había un joven que llevaba tres o cuatro minutos paseando una y otra vez por delante de la oficina y mirando al interior. Por fin —cuenta William Saroyan— entró y fue al mostrador. Spangler lo vio y salió a atenderlo. El joven sacó un revólver del bolsillo derecho del abrigo y lo sostuvo con mano temblorosa: “Déme todo el dinero. Todo el mundo está matando a todo mundo, así que no me importa matarlo a usted. Ni tampoco me importa que me maten. Estoy nervioso y no quiero problemas, así que déme todo el dinero deprisa”.
»Spangler abrió el cajón del dinero y sacó el dinero de diversos compartimentos. Colocó el dinero, billetes, paquetes de monedas y monedas sueltas, sobre el mostrador, delante del chico: “Te daría el dinero de todos modos, pero no porque me estés apuntando con un arma. Te lo daría porque lo necesitas. Ten. Es todo el dinero que hay. Cógelo y luego toma un tren a casa. Vuelve con los tuyos. Yo no informaré del robo. Pondré el dinero de mi bolsillo. Aquí hay unos setenta y cinco dólares.”
»Esperó a que el chico cogiera el dinero, pero el chico no lo tocó. “Lo digo en serio, coge el dinero y vete. Lo necesitas. No eres ningún criminal y no estás tan enfermo como para no poder curarte. Tu madre te está esperando. Este dinero es un regalo que yo le hago. Si lo coges no serás un ladrón. Tú coge el dinero, guarda ese arma y vete a casa. Tira el arma en alguna parte, así te sentirás mejor.”
»El joven volvió a guardarse el arma en el bolsillo del abrigo. Luego se tapó la boca con la mano temblorosa que había estado sosteniendo el arma: “Lo que tendría que hacer es pegarme un tiro”. “No digas locuras —dijo Spangler, mientras juntaba todo el dinero y se lo daba al joven—, aquí está el dinero, cógelo, vete a casa y ya está. Si quieres, deja el arma aquí conmigo. Ten tu dinero. Si necesitas usar un arma para conseguir dinero, entonces es tuyo. Sé cómo te sientes porque yo me he sentido igual. Todos nos hemos sentido igual. Los cementerios y las prisiones están llenos de buenos chicos norteamericanos que han tenido mala suerte y han vivido malas épocas. No son criminales.”
»El joven se sacó el arma del bolsillo y se la pasó por encima del mostrador a Spangler, que la metió en el cajón del dinero: “No sé quién es usted, pero nadie me ha hablado nunca como me ha hablado usted. No quiero el arma y no quiero el dinero, y sí, me voy a casa. Vine hasta aquí gorreando el dinero y volveré gorreando.”
»”Ven aquí y siéntate”, le dijo Spangler. El joven fue a la silla contigua a la mesa de Spangler. Éste se sentó sobre la mesa. El chico tenía tuberculosis. Hablaron un rato. “Nada tiene sentido para mí. No me gusta la gente. No los quiero cerca de mí. No confío en ellos. No me gusta la forma en que viven ni la forman en que hablan ni las cosas en las que creen ni la forma en que se empujan los unos a los otros. Simplemente estoy cansado y harto y asqueado. No me interesa nada. No puedo darle las gracias lo bastante por lo que ha hecho usted y por la clase de ser humano que es usted, pero tengo que decirle que si usted me hubiera sido hostil le habría pegado un tiro. No he entrado aquí armado en busca de dinero. He entrado aquí con un arma para averiguar si usted era un hombre decente de verdad. Durante mucho tiempo he despreciado a todo el mundo, y de pronto, a miles de kilómetros de casa, en una ciudad extraña, he encontrado a un hombre decente. No me lo podía creer. Tenía que averiguarlo. Quería que fuera cierto, porque llevo años diciéndome: «Quiero conocer a un solo hombre no corrompido por el mundo para poder estar yo también no corrompido, y así poder vivir y creer.» No estaba seguro la primera vez que nos vimos pero ahora sí. No quiero nada más de usted. Ya me ha dado todo lo que quiero. No me puede dar nada más.”»
Este breve relato habla por sí solo de la importancia de saber tratar a la gente. De cómo podemos ser una oportunidad para quien parece no merecerla. De que muchos hombres tienen unas razones misteriosas que le empujan a obrar de una manera equivocada, pero pueden cambiar. Siempre es mejor no hacer juicios precipitados, descubrir lo que realmente el otro necesita, ponernos en su lugar, situarnos dentro de sus sentimientos. Así seremos más justos.
Hacer Familia nº 151, X.06
http://www.interrogantes.net/
http://encuentra.com/reflexiones_de_valor/ponerse_en_el_lugar_de_los_demas_14382/
No juzgues a nadie antes de tiempo
Muchas veces somos rápidos en opinar y juzgar a los otros, sin conocer la realidad que vive.
Cultivemos la prudencia y misericordia.
Un médico entró en el hospital de prisa después de haber sido llamado a una cirugía urgente. Él contestó a la llamada lo antes posible, se cambió de ropa y se fue directamente al bloque de la cirugía. Encontró el padre del niño ir y venir en la sala de espera para el médico. Una vez al verlo, el padre gritó: “¿Por qué tomaste todo este tiempo por venir? ¿No sabes que la vida de mi hijo está en peligro? ¿No tienes sentido de la responsabilidad?”
El médico sonrió y dijo: “Lo siento, yo no estaba en el hospital y me vine lo más rápido que pude después de recibir la llamada… Y ahora, me gustaría que se calme para que yo pueda hacer mi trabajo”
“¿Que me calme? ¿Qué pasaría si fuera su hijo el que estuviera en esta habitación ahora mismo? ¿Estarías calmado?” Si su hijo se estuviera muriendo ahora qué harías? “, Dijo el padre enojado
El médico volvió a sonreír y contestó: “Vamos a hacer todo lo posible, con la gracia de Dios.”
“Dar consejos cuando no estamos en cuestión es tan fácil”, murmuró el padre.
La cirugía se llevó algo más de una angustiosa hora; al final el médico salió feliz: “¡Gracias a Dios! ¡Su hijo se ha salvado!”
Y sin esperar la respuesta del padre el doctor muy apurado mira su reloj y sale corriendo. Mientras se marchaba le dijo “Si tiene alguna pregunta, diríjase a la enfermera.”
“¿Por qué el es tan arrogante? No podía esperar algunos minutos mas para preguntarle sobre el estado de mi hijo?”
La enfermera respondió, con lágrimas en su rostro: “El hijo del doctor murió ayer en un accidente de carretera, y el medico estaba en la funeraria cuando usted le llamó para que realizara la cirugía de su hijo. Ya le salvó la vida a su hijo, déjelo ir. Se fue corriendo para terminar el entierro de su hijo.”
Nunca juzgues a nadie.
-
Fuente: FrayNelson.com
http://www.pildorasdefe.net/post/reflexiones/IHS.php?id2=no-juzgar-otros-antes-tiempo
Disfraces de la soberbia
Conoce los 8 disfraces de la soberbia y cómo desenmascararla
Si la soberbia enseña la cara, su aspecto es repulsivo, por eso una de sus estrategias más habituales es esconderse, disfrazarse y confundir.
Un escritor va paseando por la calle y se encuentra con un amigo. Se saludan y comienzan a charlar. Durante más de media hora el escritor le habla de sí mismo, sin parar ni un instante. De pronto se detiene un momento, hace una pausa, y dice: "Bueno, ya hemos hablado bastante de mí. Ahora hablemos de ti: ¿qué te ha parecido mi última novela?".
Es un ejemplo gracioso de actitud vanidosa, de una vanidad bastante simple. De hecho, la mayoría de los vicios son también bastante simples. Pero en cambio la soberbia suele manifestarse bajo formas más complejas que las de aquel fatuo escritor. La soberbia tiende a presentarse de forma más retorcida, se cuela por los resquicios más sorprendentes de la vida del hombre, bajo apariencias sumamente diversas. La soberbia sabe bien que si enseña la cara, su aspecto es repulsivo, y por eso una de sus estrategias más habituales es esconderse, ocultar su rostro, disfrazarse. Se mete de tapadillo dentro de otra actitud aparentemente positiva, que siempre queda contaminada.
Te presentamos a continuación 8 disfraces habituales de la soberbia para que sepas identificarla
1) Unas veces se disfraza de sabiduría, de lo que podríamos llamar una soberbia intelectual que se empina sobre una apariencia de rigor que no es otra cosa que orgullo altivo.
2) Otras veces se disfraza de coherencia, y hace a las personas cambiar sus principios en vez de atreverse a cambiar su conducta inmoral. Como no viven como piensan, lo resuelven pensando como viven. La soberbia les impide ver que la coherencia en el error nunca puede transformar lo malo en bueno.
3) También puede disfrazarse de un apasionado afán de hacer justicia, cuando en el fondo lo que les mueve es un sentimiento de despecho y revanchismo. Se les ha metido el odio dentro, y en vez de esforzarse en perdonar, pretenden calmar su ansiedad con venganza y resentimiento.
4) Hay ocasiones en que la soberbia se disfraza de afán de defender la verdad, de una ortodoxia altiva y crispada, que avasalla a los demás; o de un afán de precisarlo todo, de juzgarlo todo, de querer tener opinión firme sobre todo. Todas esas actitudes suelen tener su origen en ese orgullo tonto y simple de quien se cree siempre poseedor exclusivo de la verdad. En vez de servir a la verdad, se sirven de ella —de una sombra de ella—, y acaban siendo marionetas de su propia vanidad, de su afán de llevar la contraria o de quedar por encima.
5) A veces se disfraza de un aparente espíritu de servicio, que parece a primera vista muy abnegado, y que incluso quizá lo es, pero que esconde un curioso victimismo resentido. Son esos que hacen las cosas, pero con aire de víctima ("soy el único que hace algo"), o lamentándose de lo que hacen los demás ("mira éstos en cambio...").
6) Puede disfrazarse también de generosidad, de esa generosidad ostentosa que ayuda humillando, mirando a los demás por encima del hombro, menospreciando.
7) O se disfraza de afán de enseñar o aconsejar, propio de personas llenas de suficiencia, que ponen a sí mismas como ejemplo, que hablan en tono paternalista, mirando por encima del hombro, con aire de superioridad.
8) O de aires de dignidad, cuando no es otra cosa que susceptibilidad, sentirse ofendido por tonterías, por sospechas irreales o por celos infundados.
¿Es que entonces la soberbia está detrás de todo? Por lo menos sabemos que lo intentará. Igual que no existe la salud total y perfecta, tampoco podemos acabar por completo con la soberbia. Pero podemos detectarla, y ganarle terreno.
¿Cómo detectar la soberbia, si se esconde bajo tantas apariencias?
La soberbia muchas veces nos engañará, y no veremos su cara, oculta de diversas maneras, pero los demás sí lo suelen ver. Si somos capaces de ser receptivos, de escuchar la crítica constructiva, nos será mucho más fácil desenmascararla.
El problema es que hace falta ser humilde para aceptar la crítica. La soberbia suele blindarse a sí misma en un círculo vicioso de egocentrismo satisfecho que no deja que nadie lo llame por su nombre. Cuando se hace fuerte así, la indefensión es tal que van creciendo las manifestaciones más simples y primarias de la soberbia: la susceptibilidad enfermiza (sentirnos ofendidos por todo y por todos), el continuo hablar de uno mismo, las actitudes prepotentes y engreídas, la vanidad y afectación en los gestos y el modo de hablar, el decaimiento profundo al percibir la propia debilidad, etc.
Hay que romper ese círculo vicioso. Ganar terreno a la soberbia es clave para tener una psicología sana, para mantener un trato cordial con las personas, para no sentirse ofendido por tonterías, para no herir a los demás..., para casi todo. Por eso hay que tener miedo a la soberbia, y luchar seriamente contra ella. Es una lucha que toma el impulso del reconocimiento del error. Un conocimiento siempre difícil, porque el error se enmascara de mil maneras, e incluso saca fuerzas de sus aparentes derrotas, pero un conocimiento posible, si hay empeño por nuestra parte y buscamos un poco de ayuda en los demás.
Busquemos a Jesús, es el maestro perfecto de la virtud de la humildad. Estudiemos el Evangelio para imitar sus palabras "Aprended de mí que soy manso y humilde de corazón y encontraréis reposo para vuestras almas" (Mateo 11,29).
Fuente: Alfonso Aguiló Pastrana | ConoZe.com
Editado por PildorasdeFe.net
http://www.pildorasdefe.net/post/conocetufe/IHS.php?id2=disfraces-soberbia-identificar-desenmascarar





