Hoy el reto del amor es estudiar historia
Sólo se ama lo que se conoce
Descubrí que no cabíamos todos en la mesa de mi celda. Sin hacer mucho problema, empecé a extender libros por el suelo. ¡Logré una magnífica visión panorámica!
Pasó el tiempo sin que me diese cuenta y la campana de vísperas me pilló sumergida en mi mar de papel. De un salto me levanté de la silla para cambiarme de ropa y ponerme el hábito. Como no tenía mucho espacio, mientras empezaba a vestirme, ya que tenía las manos ocupadas, quise ampliar mi hueco empujando los libros con los pies. Me acerqué al primero pero, inmediatamente, frené en seco.
-¡Uy, no! ¡Al Catecismo no le puedo tratar así! ¡Con lo que nos ha costado llegar a este libro no lo puedo mover arrastrándolo por el suelo!
Toda la tarde estudiando Concilios, documentos, crisis teológicas... me había cambiado los ojos: ¡creo que nunca había valorado tanto el Catecismo!
En ese momento se me hizo muy real la frase de san Agustín: "Sólo se ama lo que se conoce". Y, si la Historia puede ayudar a valorar un libro, ¡cuánto más la historia personal para amar a una persona! Por eso Jesucristo no se ha perdido ni un minuto de tu vida. Te quiere, te valora, entiende lo que pasa por tu mente y por tu corazón porque Él no ha estudiado tu historia; la ha vivido contigo. Eres tan importante para Él, pequeño libro, que ha dado su vida por ti. No eres un libro más. Eres SU libro.
Hoy el reto del amor es estudiar historia, pero historia en minúscula. Hoy en tu oración pídele a Cristo que te regale ver si tienes algún "libro" arrastrado por el suelo, al que no le das mucha importancia. Hoy te invito a interesarte por esa persona, por su situación, por sus ilusiones, por sus inquietudes. ¡Pídele a Cristo que te dé unos ojos nuevos para verla como Él la ve! ¡Feliz día!
VIVE DE CRISTO
Artículo originalmente publicado por Dominicas Lerma
http://www.aleteia.org/es/religion/contenido-agregado/hoy-el-reto-del-amor-es-estudiar-historia-5283356681961472
Sólo se ama lo que se conoce
Albert Einstein sí creía en Dios
"La dedicación a la ciencia conduce a un sentimiento religioso un tanto especial", escribió a una niña que le preguntó si los científicos rezan
Esta frase es del científico Albert Einstein: "Todo aquel que está seriamente comprometido con el cultivo de la ciencia, llega a convencerse de que en todas las leyes del universo está manifiesto un espíritu infinitamente superior al hombre, y ante el cual, nosotros con nuestros poderes debemos sentirnos humildes”.
Ahora, esta frase pronunciada por el fundador de la física contemporánea con su Teoría de la Relatividad, premio Nobel de Física en 1921, cobra aún más relevancia con el contenido de una carta con la que daba respuesta a una niña que le hizo la siguiente pregunta: "¿rezan los científicos?".
Según una información publicada en el diario La Vanguardia el pasado 1 de diciembre con el título Las diez cartas más sorprendentes de la historia, en el breve escrito que Einstein dirige a la niña, el científico afirma que "la dedicación a la ciencia conduce a un sentimiento religioso un tanto especial".
La creencia en un "espíritu superior"
Así pues, fruto de ese sentimiento, añade que quien se dedica "seriamente" a la ciencia "termina convencido de que algún espíritu se manifiesta en las leyes del universo, un espíritu muy superior al del hombre".
Estos son algunos de los fragmentos de esa carta, que data del 24 de enero de 1936, reproducidos por La Vanguardia sobre lo que Einstein contestó a la niña y que apunta a que el científico sí creía en Dios:
"Estimada Phyllis: (…) Los científicos creen que todo cuanto sucede, incluidos los asuntos de los seres humanos, se debe a las leyes de la naturaleza. Por consiguiente, un científico no tenderá a creer que el curso de los acontecimientos pueda verse influido por la oración, es decir, por la manifestación sobrenatural de un deseo. /
No obstante, hemos de admitir que nuestro conocimiento real de esas fuerzas es imperfecto, de manera que, al final, creer en la existencia de un espíritu último y definitivo depende de una especie de fe. Es todavía una creencia generalizada incluso ante los logros actuales de la ciencia. /
Al mismo tiempo, todo aquel que se dedica seriamente a la ciencia termina convencido de que algún espíritu se manifiesta en las leyes del universo, un espíritu muy superior al del hombre. Así, la dedicación a la ciencia conduce a un sentimiento religioso un tanto especial, sin duda muy diferente de la religiosidad de alguien más cándido. / Saludos cordiales, A. Einstein”.
Las diez cartas más sorprendentes de la historia son sólo una muestra de las Cartas memorables (Editorial Salamandra), una selección de más de cien misivas, tanto de gente anónima como de personajes célebres, que ha seleccionado el inglés Shaun Usher (St.Albans, 1978), un coleccionista de la correspondencia y responsable del blog Letters of Note.
En el libro aparecen escritos que van desde la reina Isabel II a Groucho Marx, pasando por Jack el Destripador, Fidel Castro, el sobrino de Hitler, Dostoievski, Charles Darwin, Mick Jagger, Leonardo da Vinci o el propio Einstein.
Quien lea ese libro se encontrará todo tipo de géneros: tragedia, por ejemplo en la carta en que Virginia Woolf le anuncia a su marido que se ha suicidado; recetas de cocina, como la de los bollitos que la reina Isabel II le envía al presidente de Estados Unidos, Eisenhower; divulgación científica, en la carta en que el científico Francis Crick le anuncia a su hijo el descubrimiento de la estructura del ADN, e incluso una solicitud de empleo, nada menos que de Leonardo da Vinci.
El texto reivindica, en la era del correo electrónico, el valor de la vieja institución de la carta, ya sea a mano, a máquina e incluso impresa desde un ordenador. La obra, de gran formato, incluye fotografías y reproducciones de las cartas.
http://www.aleteia.org/es/ciencia-y-medio-ambiente/contenido-agregado/albert-einstein-si-creia-en-dios-5874717563027456
Decálogo de amor para cambiar el mundo
El abecedario de la cruzada del amor
Hay un "decálogo del amor" que lo rezan todos los días miles de personas en todo el mundo, principalmente en Polonia, que fue redactado por el cardenal Stefan Wyszynski y lleva cómo título original: El abecedario de la cruzada del amor.
En él se concentran las actitudes del hombre en amar a Dios sobre todas las cosas y a los demás como a uno mismo.
El abecedario de la cruzada del amor
1.- Respeta a todas las personas porque Cristo vive en ellas. Sé sensible al otro, tu hermano.
2.- Piensa bien de todo el mundo, no pienses mal de nadie. Hasta en la persona más mala, intenta encontrar algo bueno.
3.- Habla bien de los demás, no hables mal del prójimo. Repara el daño que hayas hecho con la palabra. No siembres discordia entre la gente.
4.- Habla con todo el mundo en el lenguaje del amor. No levantes la voz. No digas palabras vulgares. No hagas daño. No hagas llorar. Tranquiliza a los demás y demuéstrales bondad.
5.- Perdónalo todo a todos. No guardes rencor. Siempre sé el primero en tender la mano para la reconciliación.
6.- Actúa siempre a favor del prójimo. Obra bien, Tal y como te gustaría que hicieran contigo. No pienses en lo que te deben a ti, sino en lo que tú debes a los demás.
7.- Compadécete activamente en el sufrimiento. Apresúrate con mucho gusto a ofrecer consuelo, consejo, ayuda y corazón.
8.- Trabaja honestamente, porque de los frutos de tu trabajo sacan provecho los demás, como tú te aprovechas del trabajo de otros.
9.- Participa en la ayuda social al prójimo. Ábrete a los pobres y a los enfermos. Comparte lo tuyo. Esfuérzate por fijarte en los necesitados a tu Alrededor.
10.- Reza por todos, incluso los enemigos.
Cardenal Stefan Wyszynski
http://www.aleteia.org/es/religion/contenido-agregado/quieres-cambiar-el-mundo-este-decalogo-del-amor-te-ayudara-a-transformar-tu-corazon-y-lo-cercano-5829707123654656
No olvidemos a los hijos del divorcio
El cardenal Schönborn recuerda como el momento más difícil de su vida la noche en que se enteró de que sus padres se iban a divorciar
¡Ya era hora! Cuando desde hace meses la atención se focaliza en el sufrimiento de los divorciados vueltos a casar que no pueden comulgar, entró en la sala del sínodo el de los “hijos del divorcio”, que parecía haber sido borrado del debate.
Repetidamente, destacó el portavoz vaticano Federico Lombardi en el briefing a la prensa el miércoles 10 de octubre, los padres ponentes han hablado de los numerosos “niños ping pong”: sus padres se los reenvían el uno al otro como una pelota y hablan con amargura del “novio de mi madre” o de “la amiguita de mi padre”.
Presente con su marido en el briefing con los periodistas –ambos son auditores en el sínodo-, Alice Heinzen (Estados Unidos, planificación familiar natural) habló de los comentarios de un joven con el que ella se encontró: “Mi padre tiene una amiga, mi madre un amigo, paso una semana con uno, una semana con el otro, es triste”.
Los hijos del divorcio, todavía mas pobres que sus padres
Al margen de los trabajos del sínodo, el cardenal Christoph Schönborn, que forma padre de los padres sinodales, habló de este tema a la cadena televisiva Sel et Lumière.
A título personal, dijo sin rodeos: “Me escandaliza que en el discurso eclesial se hable siempre de la cuestión de la misericordia para los divorciados que se han vuelto a casar… ¡pero primero la misericordia para los niños!”.
“No olvidemos a los que son todavía más pobres que los divorciados que se han vuelto a casar: sus hijos, que han sufrido el divorcio de sus padres”, insistió.
Como prueba de este sufrimiento, no dudó en ofrecer su testimonio personal: “Un día en un colegio, un joven me preguntó: ¿cuál ha sido el momento más difícil de su vida? Espontáneamente –se me escapó-, le respondí: La noche en que me enteré que mis padres se iban a divorciar”.
Y prosiguió: “Siempre les digo a los padres: ¿Acaso no habéis hecho cargar sobre las espaldas de vuestros hijos el peso de vuestro conflicto? ¿No les habéis tomado como rehenes?”.
El sufrimiento de toda una red familiar
El arzobispo de Viena también mencionó el sufrimiento de esos “viudos y viudas del divorcio” que son las parejas abandonadas que se han quedado solas porque no han podido -o querido, por convicción- rehacer su vida. “El Instrumentum laboris sólo les dedica una pequeña nota…”, lamentó.
Por otra parte recordó que cuando hay un divorcio en una familia, sufre toda la red familiar: padres, hermanos y hermanas, tíos,… y a menudo de manera dramática.
Hay que tener en cuenta este sufrimiento en la pastoral, parecen haber destacado los ponentes: debe haber una pastoral de niños de padres divorciados.
http://www.aleteia.org/es/sociedad/noticias/un-llamado-a-los-padres-sinodales-no-faciliteis-el-divorcio-5271461707120640
Investigaba a monseñor Romero y conoció a Jesucristo
Federico Hernández Aguilar, popular escritor salvadoreño
El escritor, columnista y director ejecutivo de la Cámara de Comercio de El Salvador, Federico Hernández Aguilar, ha sido durante años un gran entusiasta de la figura del ya beato arzobispo Óscar Romero. En una entrevista con Europa Press explicó la razón: gracias a Romero, él, que era ateo militante, encontró a Jesucristo.
"Durante 15 años fui ateo militante. Durante mi proceso de conversión, que fue relativamente largo, decidí enfrentar los prejuicios que tenía contra la Iglesia estudiando en primer lugar la figura y el mensaje de monseñor Romero", explicó Hernández Aguilar a la agencia de noticias española.
El Romero caricatura y el Romero real
Hernández se hizo dos preguntas: "¿Qué sé (o creo saber) de monseñor Romero?" y "¿Cuáles han sido mis fuentes?".
Se dio cuenta de que la imagen que tenía del arzobispo mártir "no era un retrato sino una caricatura".
Decidió "conocerlo de verdad" a través de la lectura de sus homilías, diarios, cartas pastorales, entrevistas y correspondencia. Cree que, como él, muchos salvadoreños no conocían al verdadero Romero, sino a una versión muy alejada del real.
Un referente de coherencia cristiana
Para este articulista prestigioso en la prensa salvadoreña Romero no solo es "el primer beato salvadoreño" sino también "un referente universal de coherencia cristiana, como católico primero, y como salvadoreño después".
Cree que el beato implica "una interpelación" y que "esa interpelación no es cómoda" pero piensa que con el paso del tiempo, "los manipuladores de Romero serán cada vez menos" y "las palabras del beato irán resonando con mayor integralidad y los prejuiciosos irán sufriendo una transformación interior que les ayude a superar sus recelos"
Valentía en tiempos violentos
"Es fácil hablar de los pobres y las víctimas cuando nadie va a calumniarte, tergiversarte o matarte por eso, pero en la época convulsa que vivió y especialmente durante los tres años en que estuvo a cargo de una Arquidiócesis igualmente dividida, hablar como él habló significaba poner la propia vida en la línea de fuego", subraya.
A su parecer, se necesita "un amor muy profundo por la vocación y una valentía muy heroica" para enfrentarse a eso pero, según recuerda, monseñor Romero "tenía miedo natural a morir" y "temblaba ante la posibilidad de una muerte violenta, que presentía cercana". Si se sobreponía era "porque veía a Cristo crucificado".
"¿Puede haber ejemplo más grande de amor en un país como El Salvador de aquellos años, partido por el odio, la intransigencia y la guerra civil?", se pregunta.
Las ideas de Chesterton
En otras ocasiones, en artículos en LaPagina.com.sv, Fernández Aguilar ha explicado otros elementos que le acercaron a la fe.
Por ejemplo, como muchos ateos y agnósticos, él pensaba que la variedad de creencias (¿un dios, muchos, cuál, por qué uno?) eran una prueba de lo absurdo de la creencia religiosa. Pero leyendo a otro ex-ateo, el escritor inglés G.K.Chesterton, entendió que el hecho de que varios discutan sobre cómo llegar a un sitio no significa que el sitio sea inexistente. "Es como si alguien concluyera que Cojutepeque no existe debido a que ochenta caminos distintos aseguran llevarnos a Cojutepeque", escribe el salvadoreño.
El dios-caricatura no es el Dios real
Con Dios le pasó algo parecido a lo que pasó con Romero: el Romero real no era como el Romero imaginado. Tampoco Dios, el Dios de los cristianos, se parecía a la caricatura que él había criticado.
"De un ministro presbiteriano escocés, David Robertson, aprendí algo que me ha ayudado a medir el grado de ignorancia que comúnmente existe entre ateos y agnósticos sobre los aspectos más sencillos del cristianismo. “Cuando alguien me dice que no cree en Dios”, escribe Robertson, “por lo general le pido que me hable del Dios en el que no cree… Y yo termino diciéndole que, curiosamente, yo tampoco creo en ese Dios”. El resultado es previsible: la visión de muchos escépticos sobre la divinidad que niegan es tan distorsionada, tan distante de lo que el cristianismo realmente sostiene, que ni el propio creyente que les escucha podría suscribirla. No falla", explica Fernández Aguilar.
Romero, además, con su ejemplo de compromiso hasta el final, ejemplifica ese compromiso que asusta a muchos tibios o incrédulos. "El problema de fondo que algunos tienen con una verdad religiosa no es la verdad misma, sino el compromiso que viene con ella. Sabemos, por experiencia propia o ajena, que los encuentros con una verdad trascendente cambian de raíz la vida y las acciones de los hombres. ¡Y le tenemos pavor a esos cambios! Comprometernos con algo que está más allá de nuestros reducidos horizontes existenciales puede producirnos un vértigo atroz", escribió.
En el fondo, está la conciencia de nuestra propia caducidad. «Por eso es que el libertino Oscar Wilde, en su lecho de muerte, pidió la confesión de un cura. Por eso es que el incrédulo Anatole France, tomando la mano de su secretario en el último estertor, aseguró que nadie era tan infeliz como él. Por eso, en fin, el escéptico Jean Paul Sartre se atrevió a escribir, en el colmo de la desesperación intelectual, que el hombre es “una pasión inútil”».
Un Romero contra la idolatría política
Romero es también, para este autor, un signo que está muy por encima de ciertas idolatrías que los pueblos quieren rendir a sus líderes políticos. "Por mucho afecto y admiración que se les tenga a otras figuras —así sean las de quienes fundaron o dirigieron los partidos más votados en El Salvador—, nuestro obispo asesinado supera con creces a cualquiera de ellas. Detrás de las acciones de muchos grandes líderes salvadoreños hubo urgencias, valentía y hasta ideales generosos. Pero lo que hubo, y hay, tras la vida y la obra de Óscar Arnulfo Romero es un mensaje más abarcador, porque es intemporal y no le pertenecía a él, sino a Jesucristo", concluye.
Artículo originalmente publicado por Religión en Libertad
http://www.aleteia.org/es/religion/contenido-agregado/yo-era-ateo-pero-investigando-al-romero-real-mas-alla-de-las-caricaturas-descubri-a-jesucristo-5321864821866496?page=2
Matrimonio gay, derrota para la humanidad
Secretario de Estado vaticano: Matrimonio gay, derrota para la humanidad
El cardenal Parolin manifiesta su tristeza por el resultado del referéndum sobre el "matrimonio" homosexual en Irlanda
Muchos recuerdan la célebre frase del Papa Francisco ¿Quién soy yo para juzgar a los gais? (29 de julio de 2013), pronunciada para remarcar la dignidad y la acogida que se debe a todas las personas en el seno materno de la Iglesia. Sin embargo, otro cantar es que la Iglesia haya cambiado de opinión sobre la sacralidad del matrimonio entre hombre y mujer.
De hecho, así ha quedado de manifiesto en las últimas declaraciones del cardenal Pietro Parolin, el secretario de Estado del Vaticano, al comentar el voto mayoritario por el "sí" en el referéndum del matrimonio homosexual celebrado en Irlanda: ha manifestado que este resultado lo “ha dejado muy triste”.
“La Iglesia tiene que tomar en cuenta esta realidad en el sentido de reforzar su empeño evangelizador”, ha expresado en declaraciones a los periodistas al final de su intervención al premio internacional Economía y Sociedad de la Fundación papal Centesimus Annus en el Palacio de la Cancillería, en Roma.
Este fin de semana, Irlanda, un país fuertemente católico, ha dado un "sí" rotundo a los derechos del matrimonio entre personas del mismo sexo. Al respecto, el cardenal Parolin, el jefe de la diplomacia de la Santa Sede, ha añadido que este resultado no es “solamente una derrota para los principios cristianos, sino una derrota para la humanidad”.
El cardenal Pietro Parolin, Secretario de Estado del Vaticano Estos nuevos derechos para la comunidad gay en Irlanda son considerados como una liberación social de la nación, pero chocan directamente con los valores de la familia defendidos por la Iglesia católica basados en la unión entre hombre y mujer, y con la concepción de la procreación como un don y no como un derecho adquirido. No obstante, después del resultado de la consulta popular, el arzobispo de Dublín, Diarmuid Martin, ha declarado que no hay que negar la realidad.
Nuevo impulso a la evangelización a favor de la familia
"Por supuesto, como el obispo de Dublín se debe tener en cuenta esta realidad, pero en mi opinión también debemos fortalecer el compromiso y el esfuerzo de evangelizar", ha dicho el cardenal Parolin.
Ante una pregunta sobre el Sínodo Ordinario de la Familia que se celebrará en el Vaticano en octubre, ha declarado que "la familia es el centro para nosotros; debemos verdaderamente hacer de todo para defenderla, protegerla y promoverla, porque es el futuro de la humanidad y de la Iglesia".
Además, sobre los trabajos del Sínodo de los obispos sobre la familia que acaba de preparar el nuevo Instrumentum laboris que será usado, Parolin ha destacado que “atacar a la familia sería como quitar los fundamentos en la construcción del futuro”.
Supuesto embajador gay en el Vaticano
Sobre la cuestión del embajador francés ante la Santa Sede que aún no ha sido autorizado por el Vaticano debido a presuntas presiones del gobierno del presidente Hollande, el cardenal Parolin ha asegurado que el diálogo con París está aún abierto.
Varios medios de comunicación italianos han asegurado que el embajador no ha sido aceptado por los cánones del Vaticano debido a su supuesta tendencia homosexual.
Como informó Aleteia, contrariamente a las filtraciones aparecidas en la prensa, el candidato de Francia, Laurent Stefanini, no se ha visto rechazado por el Papa Francisco. Por esto, las palabras de Parolin parecen una vuelta al diálogo para definir la cuestión.
Iglesia católica irlandesa pide claridad legislativa: No casaremos parejas homosexuales
Voiviendo a las consecuencias del voto en Irlanda, el arzobispo de Dublín pidió el domingo 24 de mayo que se pongan “límites” legislativos al matrimonio homosexual, para que estas parejas no puedan exigir casarse por la Iglesia alegando discriminación.
“El matrimonio en la Iglesia también es un matrimonio civil y las parejas gays a las que se les negara podrían recurrir a los jueces acusándonos de discriminación si el legislador no pone límites”, advirtió el arzobispo.
“La Iglesia tiene una enorme tarea para transmitir su mensaje a los jóvenes. Tiene que hacer una revisión de la realidad", sustentó el arzobispo Martin.
En este sentido, el Think tank sobre religión y sociedad en Irlanda, Iona institute (http://www.ionainstitute.ie), en un comunicado, ha alertado sobre los riesgos que existen en materia de libertad de conciencia y libertad de religión ante la "nebulosa" legislativa que se crea después del "sí" a los matrimonios gay en el país.
http://www.aleteia.org/es/sociedad/noticias/secretario-de-estado-vaticano-matrimonio-gay-derrota-para-la-humanidad-5781835820826624
Vino a su casa
Vino a su casa y los suyos no le recibieron.
Todas las cosas han venido a la existencia gracias a Él.
Nada sin Él.
Ni tú, ni yo, ni los otros, ningún hombre.
Ni una hoja, ni una flor.
Nada sin Él, porque en Él está la Vida
y la vida es el aire que respiramos,
el sol que nos ilumina.
La vida es la fuerza que llevamos dentro
y que nos empuja a caminar.
Vino a su casa
porque en Él el mundo palpita,
pero el mundo no le ha conocido.
El mundo sólo conoce aquello que es suyo, y él no es del mundo sino que es en el mundo.
Y el mundo no lo ha conocido.
Vino a su casa
y, aunque los suyos no lo han acogido, él se ha quedado.
Ha puesto entre nosotros su Tabernáculo
y de su plenitud, todos nosotros hemos recibido
gracia sobre gracia.
Él viene, viene cada día, y nosotros no le acogemos.
Está en medio nuestro y no lo reconocemos,
nos habla y no le entendemos.
Nuestro corazón está ofuscado,
nuestro entendimiento bloqueado y ciegos nuestros ojos.
Y no lo vemos ni lo sentimos.
Ni la carne, ni la sangre, nos dan el ser Hijos de Dios,
sino el hacer su voluntad.
http://www.motivaciones.org/MOTIV004/ctosevinoasucasa.htm
Sólo el humilde sabe amar
Autor: Padre Santiago Martín Huimos del servicio y procuramos ser servidos. "El que quiera ser grande, sea vuestro servidor; y el que quiera ser el primero, sea esclavo de todos. Porque el Hijo del hombre no ha venido para que le sirvan, sino para servir y dar su vida en rescate por todos". (Mc 10,42-45) Probablemente sea el instinto humano, deformado por el pecado original, el que nos lleva a pensar que el grande es el que manda y que el que sirve es inferior, es un pobre desgraciado. Por eso, porque el instinto está herido por el pecado, es por lo que huimos del servicio y procuramos ser servidos. Cristo, conocedor del alma humana, quiere salir al paso de esa desviación. Lo hace de dos maneras, con el ejemplo y con su enseñanza. Una y otra vez, y no sólo en aquella última cena en la que lavó los pies a los apóstoles, dio muestras de su actitud de servicio. En esta ocasión, tal y como cuenta el evangelista Marcos, lo quiso enseñar explícitamente, hablando de sí mismo (“el Hijo del hombre no ha venido para que le sirvan, sino para servir”) y diciendo a sus seguidores que ellos debían imitarle y hacer lo mismo. Se tratará, pues, de llevar a la práctica lo que el Maestro hizo y enseñó, pues ninguno es tan grande como Él y por lo tanto ninguno tiene que abajarse tanto y humillarse tanto como hizo Él. Se trata de servir y de hacerlo con alegría, sin quejarse, sabiendo que así se imita al Señor y se le ama en los hermanos. Claro que ese servicio debe ser inteligente, sin que se preste a abusos o pueda ser empleado para maleducar. Pero dentro de estos márgenes, lo que hay que hacer es teorizar menos sobre el servicio y servir más. Por amor a Cristo, con la ayuda de Cristo y como hizo María, la esclava del Señor. http://www.motivaciones.org/MOTIV004/ctosesoloelhumilde.htm
El poder de la imaginación
Cuenta una antigua leyenda, que en la Edad Media un hombre muy virtuoso fue injustamente acusado de haber asesinado a una mujer. En realidad, el verdadero autor era una persona influyente del reino y por eso, desde el primer momento se procuró un "chivo expiatorio" para encubrir al culpable. El hombre fue llevado a juicio ya conociendo que tendría escasas o nulas chances de escapar al terrible veredicto !! la horca!!. El juez, también complotado, cuidó no obstante, de dar todo el aspecto de un juicio justo; para ello dijo al acusado: "Conociendo tu fama de hombre y devoto del Señor, vamos a dejar en manos de él, tu destino" y continuó, "Vamos a escribir en dos papeles por separados las palabras "culpable" e "inocente". Tú escogerás y será la mano de Dios la que decida tu destino". Por supuesto, el mal Juez había preparado dos papeles con la misma leyenda, "culpable" y la pobre víctima, aún sin conocer los detalles se daba cuenta que el sistema propuesto era una trampa. No había escapatoria. El Juez convidó al hombre a tomar unos de los papeles doblados. Éste, respiró profundamente, quedó en silencio unos cuantos segundos con los ojos cerrados, y tomó uno de los papeles y llevándolo a su boca lo engulló rápidamente. Sorprendidos e indignados los presentes le reprocharon airadamente... "pero qué has hecho...?.!!! y ahora....? Cómo vamos a saber el veredicto...? "Es muy sencillo, respondió el hombre..." Es cuestión de leer el papel que queda, y sabremos lo que decía el que me tragué..." Con rezongos y bronca mal disimulada, debieron liberar al acusado, y jamás volvieron a molestarlo... Moraleja: Por mas difícil que se nos presente una situación , nunca dejemos de buscar la salida ni de luchar hasta el último momento. !!Seamos creativos!! Aún cuando todo parezca perdido, usemos la imaginación...!!! "En los momentos de crisis, solo la imaginación es más importante que el conocimiento".
Autor: Albert Einstein
No hay misericordia sin arrepentimiento
Martha, divorciada vuelta a casar convertida
Presentamos el esclarecedor testimonia de la señora Martha Gouveia, divorciada y vuelta a casar. Ella, como tantos otros, consideró que la Misericordia de Dios le daba una segunda oportunidad al conocer al hombre con el que rehízo su vida de nuevo, tras el fracaso de su primer matrimonio. Pero Martha, de profundas convicciones católicas, aun feliz en su segundo matrimonio, sentía en su interior la tristeza de no poder recibir el Cuerpo de Nuestro Señor en la Sagrada Eucaristía. Fue su deseo de hacer la voluntad de Dios lo que motivo su apertura a la Gracia Divina que la hizo ver que estaba en situación de pecado de adulterio, y que tanto ella como su marido estaban camino de la condenación. Comprendió el gran error de considerar la Misericordia de Dios como la aceptación de su situación de pecado, pues la Justicia Divina no puede aceptar el pecado. El Amor de Dios es Justo. Martha tomó la firme determinación de la salvación de su alma y la de su marido, y para ello optaron por la convivencia en perfecta castidad. Viviendo bajo el mismo techo, no comparten habitación, manteniendo entre ellos una verdadera relación fraternal. Recordamos este llamamiento de Martha: Hermanos divorciados vueltos a casar, la Palabra de Dios y sus enseñanzas no son negociables. No podemos obtener Misericordia si antes no la pedimos por medio del arrepentimiento, y con propósito de enmienda del pecado, que nos separa del amor de Dios, y que pone a nuestra alma en grave peligro de muerte eterna. Adelantelafe TIRANDO LAS REDES EN MI VIDA JUNTO A JESÚS PRESENTACIÓN HE AQUÍ QUE VENGO A HACE TU VOLUNTAD. Así por obediencia de un solo Dios, nos redime y salva. Estas palabras resuenan cada día en lo más profundo de mi corazón. Cuánto hay que aprender del Señor. Él, siendo el Verbo Encarnado, obedeció hasta las últimas consecuencias. Obedeció a su Padre Dios, se sometió a su madre y a su padre durante treinta años. Comienza su vida pública, y continúa siendo fiel y obediente a la voluntad del Padre. Siendo esta obediencia la que debería guiar nuestra vidas. Aceptó la cruz desde el mismo momento de la Encarnación, su nacimiento. Nació como el más humilde. Experimentó la persecución, fue perseguido, y así continuó en obediencia hasta el momento de su Pasión y muerte. De igual manera, creo firmemente, que nosotros sus hijos adoptivos de Dios, mediante las gracias del santo Bautismo y ratificada por la muerte en la Cruz de Jesús, tenemos que ser fieles y obedientes a los mandatos de Dios Padre. Fieles a nuestra fe, a nuestra Santa Madre Iglesia, fieles al santo Evangelio de Nuestro Señor; y ese darle Gloria a Dios, donde Él, así mismo se sometió a su Santísima Madre. Muchos dicen que la conversión, cuando llega a un alma, llega como un viento impetuoso, como un fuego que calienta el alma y que penetra cada rincón de nuestro ser, siendo por sí una gracia, un inmenso regalo de Nuestro Padre, que es inmensamente misericordioso. Abatida por una niñez bastante accidentada y carente de muchísimas cosas básicas y elementales en la vida de cada ser humano, con una juventud mucho más accidentada, aún llena de muchísimos conflictos, desamor y mala fe de las personas que me rodeaban en esos primeros años de mi vida, como por una fuerza ajena a la mía y por una presencia que desconocía a profundidad, recuerdo haber tenido una sola conversación con un Dios que creía conocer y al que imploré ayuda y guía. Él no sólo escuchó mi oración sin que a su manera le dio respuesta como sólo Él puede responder: ESCRIBIENDO EN RENGLONES TORCIDOS. MI VIDA EN MI PAIS Nací en Honduras. Siendo hija única por adopción de mis padres, crecí en el calor de una familia sumamente de tradiciones católicas, donde el rezo del Rosario era el mejor de los complementos al final del día. Fui creciendo en medio de muchas cosas que contradecían los deseos de mi corazón. Crecía viendo injusticias, dolor, abusos de toda índoles, emocionales y físicos; sin embargo, esa presencia que siempre estuvo me llenaba de fuerzas y esperanza. Llegué a pensar que sólo soñaba. Me llenaba el escribir mucho sobre el día a día de mi vida, dejando plasmado en mis escritos mis deseos, mis ilusiones, mis tristezas y mis alegrías. Era como un desahogo a lo que ni alma tanto anhelaba, paz, amor, respeto. De la niñez llego a la juventud, la cual fue sumamente accidentada y llena de tantos tropiezos y sinsabores. Sin embargo, al final d la tarde dedicaba esa oración interior, colocándome ante Dios comprendía que estaba ante UN TU DIVINO YO HUMANO, ser persona creada a imagen de Dios. MI PRIMER MATRIMONIO. Llegaron los sueños de formar una familia, mía sola mía. Estaba tan llena de sueños, soñaba en los hijos que Dios me enviara, soñaba la mujer, madre y esposa perfecta. Los sueños de ser sólo sueños se convirtieron en una realidad símbolo de esperanza y del amor de Dios por mí. Sería demasiado largo poder escribir cada detalle de mi vida, pero fue el comienzo de lo que sería después. Llegó ese día tan soñado, me casé con la persona que en aquel momento conquistó mi corazón. Era… inmensamente feliz, era la persona perfecta. Le daba gracias a Dios por haber escuchado mi oración, aquella oración que un día en un tono el Señor contestó. Salí de mi país, me despedí de mis padres, a los que amaba entrañablemente, y de mi hermanita menor, también adoptada, para comenzar una nueva vida que estaba llena de sueños, promesas, y quizá de muchas conquistas. Nació mi primer hijo, y comenzaron, a raíz de su nacimiento, los problemas en nuestro matrimonio. Fueron quince años, siendo los primeros de mucha alegría y de acontecimientos inolvidables. Le daba gracias a Dios, siempre por el regalo que me había dado, MI FAMILIA. Una familia que estaba dispuesta a amar, cuidar y guiar siempre. Llena de sueños de ser la esposa amable, afable, fiel y abnegada que pudiera ser. Sin embargo, ese sueño se fue desvaneciendo a medida que avanzaban los años. La persona que un día prometió amarme, respetarme, serme fiel y estar junto a mí y, de igual manera, yo con él, ya no existía. Dejó de ser mi más hermoso sueño para convertirse en un sueño triste y lleno de muchísimas cosas, que en aquel momento era incapaz de comprender. Mi matrimonio estaba lleno de resentimientos, de heridas profundas. El abuso físico y emocional fueron mis compañeros por muchos años. Aún recuerdo cómo mi hijo mayo me preguntaba, mamá esto o por qué aquello. Era una situación muy difícil, la soledad, la tristeza, la desesperanza, comenzó a inundad mi corazón. Sin embargo, aquella presencia siempre podía sentirla. Me acercaba siempre a la iglesia, nunca la abandoné, ni en mis peores momentos. Me refugié en mi Santísima Madre, y en aquel Rosario que aprendí desde niña, el que mi madre me enseñó. NUEVO MATRIMONIO. TRISTEZA POR NO RECIBIR AL SEÑOR. Muchas cosas pasaron en mi vida, cosas duras de explicar. Y llegó el momento de YO NO PUEDO MÁS. Había decidido ese día separarme de mi esposo y pedirle el divorcio. Y así lo hice. Humanamente estaba devastada, no únicamente por el fracaso de mi matrimonio, sino por el sufrimiento de mis hijos, que eran pequeños entonces. Fue una etapa bastante dura, de muchos cambios, la mayoría tristes y desalentadores. Pensé entonces que por qué no rehacer mi vida. Pensé que me lo merecía. Conocí a la persona que ahora comparte mi vida y la vida de mis hijos. Decía entonces: gracias Señor porque lo has puesto en mi camino. Cuánto me amas Señor. Sin embargo, no podía entender que Dios no puede actuar en todo aquello que significa pecado. Me casé de nuevo. Siendo los primeros años de una alegría indescriptible. Ambos tenemos una hija en común, que es un regalo, el mejor regalo de amor de Dios, a pesar de mi miseria. Pasaron los años y nuestras vidas continuaron en la misma perspectiva. Todo estaba bien, sin embargo cada vez que asistía a la Santa Eucaristía mi corazón se llenaba de pena, de mucha tristeza, no podía recibirle a Él, al SEÑOR. Mantenía siempre mi mirada baja, y muchas veces observaba cómo las demás persona recibían la Sagrada Comunión con tanta alegría. Hablaba con Dios y le decía: SEÑOR TU SABES QUE TE AMO, SE QUE TU SABES SEÑOR LO QUE HA SIDO MI VIDA, SE QUE TU ME PERDONAS Y QUE COMPRENDES MI SITUACIÓN. Esas eran mis palabras para el Señor. De nuevo me contestará a su manera, como sólo Él sabe hacer. LE AMAS, a lo que contesté. Sí, Señor, TU SABES QUE LE AMO. Él es bueno, cree en ti, también te ama, es buen proveedor, un buen padre, esposo y ama a mis hijos. DE NUEVO ÉL CON SU DULCE VOZ HABLÓ A MI ALMA Y PREGUNTÓ: ¿ME AMAS? Le contesté, SÍ SEÑOR, TE AMO, TU SABES QUE TE AMO. Él de nuevo se dirigió a mi alma y dijo: SI LE AMAS DÉJALE, ¿acaso no comprendes que eres responsable de tu salvación ya de él? Fueron momentos, segundos diría para ser más precisa, de desconcierto, estaba en una encrucijada, y no tenía la respuesta en ese momento. Seguidamente se dirigió de nuevo a mi alma y me dijo claramente y amorosamente, YO SIEMPRE HE ESCUCHADO CON MUCHO AMOR TUS ORACIONES, SI CONFIAS EN MI ABANDÓNATE EN MI, YO PONDRE EN TU CORAZÓN LO QUE TENDRÁS QUE HACER. INQUIETUD ANTE LA VERDAD DE DIOS. LUCHA INTERIOR. En ese momento estaba como alejada y ajena a un mundo terrenal, era como estar en otra dimensión, no podría expresarlo. Regresé a casa. Eran muchas las preguntas que había en mí, y no encontraba el camino, la respuesta. Entonces pedí al Señor que me guiara y me dijera qué debía hacer. Seguidamente escuché la predicación, recuerdo, de un sacerdote, el padre Wilson Salazar Hernández. Estaba desglosando los diez mandamientos; cada palabra que él exclamaba en aquella predicación era como un taladro que agujereaba mi alma en lo más profundo. Sentí un fuego, un malestar, en lo más profundo de mi corazón. Esa inquietud continuó en medio de mi lucha interior al reconocer la Verdad, la única Verdad, que el Señor en ese momento me estaba mostrando. Yo no podía aceptar lo que Dios me estaba pidiendo, simplemente porque pensaba que Él, siendo tan Misericordioso y Amoroso, me perdonaba y que había sido Él el que me había permitido conocer al padre de mi hija, y de hacer una familia juntos. Me resistía a esa idea y a esa revelación de Dios mismo. Decidí, entonces, acudir a un sacerdote. Le expliqué lo que estaba aconteciendo en mi vida, esperando yo que me mostrara la Misericordia de Cristo a mi manera. Me dijo, muy sencilla y claramente y muy amorosamente, la Iglesia nunca te rechaza, jamás lo hará porque es Madre, de igual manera Dios mismo. Por tanto, respaldado por el Magisterio de la Iglesia, y en las enseñanzas de Nuestro Señor, yo no puedo darte la absolución, y mucho menos confesarte. Para ello, es imprescindible que te acerques a tu Parroquia, hables con el que dirige tu Parroquia, le expongas tu caso para ver si estás cualificada para una nulidad. Eso es como primera posible solución, que puede ser muy larga y tediosa por lo que implica. Segundo, que te divorcies de tu actual pareja. Hay una tercera, la más difícil, pero no imposible, la castidad. La Iglesia, porque es misericordiosa, de esta opción a las personas que como tú están en esta situación, y que están dispuestos a vivir bajo la vigilancia de la Iglesia, si dar motivo al escándalo al vivir en plena castidad y fraternidad. FIRME DETERMINACIÓN POR LA SALVACIÓN DE MI ALMA. CASTIDAD. Pasaron los días, y de nuevo en una Santa Eucaristía, hablando con el Señor, escuché su dulce Voz en mi corazón confirmándome de nuevo que confiara en Él, que me abandonara en Él. Terminó la Santa Eucaristía, y estaba muy decidida a hablar con mi esposo, lo que me animó en todo momento a tomar una determinación. Hablé con mi esposo y le expuse mis inquietudes. Para mi sorpresa, y para Gloria de Dios, él comprendió, y aunque no fue fácil, ni para él ni para mí, decidimos optar por la castidad. Decidimos aceptar la propuesta de Dios, que nos invita al amor, pero no un amor prostituido por las cosas del mundo, sino por el amor puro, verdadero, como el Amor de Dios. Decidimos ambos embarcarnos con Jesús, sabiendo que a pesar de las muchas tempestades de nuestra vida, Él siempre estará con nosotros. Hace más de un año, casi dos, desde que ambos tomamos esa determinación. Lo hicimos porque Dios, en su Amor y en su Misericordia, nos enseñó que Él nos ama, que Él nos comprende, pero que no podemos ser como ladrones que se saltan la cerca y robar como los salteadores. Que tenemos que acogernos a Él, y echar las redes como Pedro, ahí donde Él nos lo dice. LA PALABRA DE DIOS NO ES NEGOCIABLE. A mis hermanos en la misma situación les exhorto, en el nombre de Jesús, a tirar las redes con Jesús, a confiarse sólo en Él. Es maravilloso amar a Dios en la pureza, tratando, a pesar de nuestras imperfecciones; de amar a un Dios que nos ama tanto que murió por nosotros, y que sólo quiere la salvación de nuestras almas; que un día nos espera en el Cielo. Quisiera recalcar que nos ha sido de mucho apoyo fijarnos en el ejemplo de la Sagrada Familia. Hermanos divorciados vueltos a casar, la Palabra de Dios y sus enseñanzas no son negociables. No podemos obtener Misericordia si antes no la pedimos por medio del arrepentimiento, y con propósito de enmienda del pecado, que nos separa del amor de Dios, y que pone a nuestra alma en grave peligro de muerte eterna. Humildemente creo que aunque el fallo del próximo Sínodo de la familia sea a favor de otorgar los sacramentos a las personas en esta situación, y si es ratificada por el Papa Francisco, al final es cuestión de fidelidad a Dios y a sus Mandamientos, a sus enseñanzas, que no pueden ser borradas bajo ninguna circunstancia por muy dolorosa que ésta sea en la vida de los fieles. Es cuestión de conciencia, es cuestión de obediencia, es cuestión de cuánto amamos a Dios, de cuánto somos fieles al Evangelio de Nuestro Señor, y a las enseñanzas de la Tradición magisterial de nuestra Madre Iglesia. La salvación del alma es cosa individual, es una decisión personal. Y para terminar piensen, hermanos, CUÁNTO AMAMOS AL SEÑOR, CUÁNTO CREEMOS EN SU PRESENCIA EN LA SANTA EUCARISTÍA, PRESENCIA VIVA, REAL. Vale la pena apostarle a un Jesús que ha dado todo por nosotros, y que sigue dando cada día la salvación y la vida eterna a la que somos llamados. Depende de tu obediencia y fidelidad, depende de abandonar el pecado y lanzarte con plena confianza en sus brazos y en su promesa. Todos somos llamados a ser santos. Por la impureza de la carne y por la desobediencia entran todos los pecados, llevando a las almas al precipicio. El amo de este mundo lo sabe, y no desea tu salvación. Únicamente renunciando y haciéndonos libres de las cosas de este mundo seremos capaces de amar y de vivir una vida plena en Dios. Que Dios les bendiga. Martha Gouveia Franciscanos de María. Ontario. Canadá.
http://www.adelantelafe.com/martha-divorciada-vuelta-a-casar-convertida-no-hay-misericordia-sin-arrepentimiento/
De lo que hay en el corazón habla la boca
¿Quieres saber qué amas?
Mira de qué hablas y en qué piensas.
Una desgracia es tener
el corazón seco y atrapado
por el dinero y las cosas.
Cuanto más cerca este tu corazón
de la expresión mas elevada de la vida,
mas vivirás.
Hay una escala de menos a más:
Cosas, (dinero), plantas, animales,
hombre (belleza, bondad. Sabiduría)
Dios...
¿En que escalón estas?
¿En que piensas que hablas mas?
El amor a todo es bueno.
Desde las cosas a Dios.
Pero lo malo es quedarse estancado,
detenido en algún escalón inferior
sin ascender,
seguir adelante.
Detenerse es dejar de crecer dejar de vivir.
Tu boca halara de lo que ames,
de lo que viva.
Y tus palabras y pensamientos
serán la expresión
de lo que hay en tu corazón
http://www.motivaciones.org/MOTIV002/ctose88.htm
Pregúntale a la estrella
Autor: Padre Justo López Melús
En la vida hay dos maneras de reaccionar frente a las realidades concretas. Unos contemplan melancólicamente las situaciones penosas de muchas personas, y se lamentan porque son tantas que no las van a poder remediar. Otros, en cambio, van más allá de las lamentaciones, se dejan de utopías y empiezan a actuar.
Estaba un escritor junto al mar y vio cómo un joven recogía las estrellas de mar que las olas lanzaban a la orilla, y las devolvía a su elemento, pues sabía que, si quedaban sin agua, en la marea baja morirían.
— No tiene sentido lo que haces —le dijo el escritor—. Hay miles de estrellas de mar en el Pacífico que se quedarán en seco y no podrás salvarlas a todas.— ¿Qué no tiene sentido lo que hago? — le replicó el joven— ¿Por qué no le haces la misma pregunta a las estrellas de mar que acabo de salvar?
Y los dos se dedicaron durante un buen rato a salvar estrellas.
Tú no puedes hacer todo en el mundo, pero hay algo que sólo puedes hacer tú.
http://www.motivaciones.org/MOTIV001/ctose1255.htm
Se digno de confianza
Autor: L.Ronald Hubbard
A menos que uno pueda tener confianza en la integridad de aquellos que le rodean, uno mismo corre un riesgo. Cuando aquellos con los que uno cuenta le decepcionan, su propia vida puede volverse desordenada e incluso su propia supervivencia puede ser puesta en peligro.
La confianza mutua es el pilar fundamental más firme de las relaciones humanas. Sin ésta, toda la estructura se viene abajo.
El ser digno de confianza es un bien altamente estimado. Cuando lo tiene, uno es considerado valioso. Cuando lo ha perdido, a uno se le puede considerar inservible.
Uno debería lograr que otros a su alrededor lo demuestren y lo merezcan. Como consecuencia se volverán mucho más valiosos para ellos mismos o para otros.
El respeto de uno hacia otro está basado , en una pequeña medida, en si la persona mantiene o no su palabra. Hasta los padres , por ejemplo, se sorprenderían de la medida en que desmerecen ante la opinión de sus hijos, cuando una promesa no se cumple.
A la gente que cumple con su palabra se le tiene confianza y se le admira. A la gente que no lo hace, se le considera irresponsable y hay hasta quienes les llame basura. Aquellos que rompen su palabra frecuentemente, nunca obtienen otra oportunidad.
Una persona que no cumple con su palabra puede encontrarse pronto enredada y atrapada en toda clase de «garantías» y «restricciones», y hasta puede encontrarse a sí misma aislada de las relaciones normales con otros. No hay auto-exilio más completo de los compañeros de uno que el dejar de cumplir las promesas una vez hechas.Uno nunca debería permitir que otro dé su palabra a la ligera. Y uno debería insistir en que, cuando se hace una promesa, ésta se debe cumplir. La vida de uno mismo puede volverse muy desordenada al tratar de asociarse con gente que no cumple con sus promesas. No es cosa del azar.
El camino a la felicidad es mucho más fácil de recorrer con gente en la que uno puede confiar.
http://www.motivaciones.org/MOTIV004/ctosesedignodeconfianza.htm
Amor a la verdad
Autor: Francisco Fernández Carvajal
I. Puede ocurrir que en algunas situaciones tengamos que sufrir la calumnia o la difamación –o sencillamente una contrariedad- por ser veraces, por ser fieles a la verdad; en otras, serán quizá mal interpretadas nuestras
palabras o nuestras actuaciones. Y el Señor quiere de sus discípulos, de nosotros, que
hablemos siempre con claridad, abiertamente: Lo que os digo en la oscuridad, decidlo a plena luz; y lo que escuchasteis al oído pregonadlo desde los terrados. (Mateo 10, 24-33). Los que seguimos a Cristo hemos de
proclamar la verdad a plena luz, sin temor a que Su doctrina sea opuesta a las que están de moda en el ambiente. En la sociedad en la que vivimos habremos de hablar con seguridad, con la firmeza que da siempre la verdad, de muchos temas de gran trascendencia para la familia, la sociedad, la dignidad de la persona:
indisolubilidad del matrimonio, libertad de enseñanza, doctrina de la Iglesia sobre la transmisión de la vida humana, dignidad y belleza de la pureza, sentido grandioso de la virginidad y celibato por amor a Cristo,
consecuencias de la justicia social con relación a gastos inconsiderados, a salarios injustos...
II. El amor a la verdad nos llevará a ser sinceros, en primer lugar, con nosotros mismos, a mantener una conciencia clara, sin engaños, a no permitir que se empañe con errores admitidos, con ignorancias culpables, con miedos a profundizar en las exigencias personales que la verdad lleva consigo.
Si con la ayuda de la gracia somos sinceros con nosotros mismos, lo seremos con Dios, nuestra vida se llenará de claridad, de paz y de fortaleza, y podremos ser sal y luz en medio de las tareas seculares, como el Señor espera de nosotros.
III. En un mundo en donde imperan la mentira y el disimulo, debemos los cristianos ser veraces que huyen de la mentira más pequeña. Se trata de aborrecer la mentira en todas sus formas, de decir la verdad entera; y
cuando por prudencia o caridad no se puede, entonces callaremos, pero no inventaremos recursos formalistas que tranquilicen falsamente la conciencia. Muchos enemigos de la Iglesia propalan rumores injuriosos, y otros muchos los creen, juzgando sin indicios suficientes, informando incluso a la opinión pública sobre esa
base. Pidamos a nuestra Madre que nuestra conversación sea siempre veraz, propia de un hijo de Dios
Fuente: Colección "Hablar con Dios" , Ediciones Palabra.
Resumido por Tere Correa de Valdés Chabre
Recibido de: encuentra.com
Un Camino A La Destrucción
Pocas veces usa la Biblia un término más fuerte que éste para describir la reacción de Dios ante un comportamiento pecaminoso. Dios aborrece la mentira. Es como decir que le revuelve el estomago; que lo enferma. Por esa razón Él no puede mantener una relación con una persona que miente. “El Señor aborrece los labios mentirosos” (Proverbios 12:22)
Estoy seguro que Dios aborrece de esa forma la deshonestidad a causa de su consecuencia: porque destruye a las personas. Proverbios 15:4 dice: “La lengua que brinda consuelo es árbol de vida; la lengua insidiosa deprime el espíritu”.
Constantemente vemos a personas que tienen el corazón destrozado por las mentiras, los engaños y las verdades distorsionadas. En muchos de estos casos si retrocedes hasta la raíz de sus angustias descubrirás un rastro de deshonestidad. Tal vez haya comenzado con una leve distorsión de la verdad absoluta, pero con frecuencia ese primer paso deshonesto lleva a formas más profundas de engaño y a mentiras más descaradas. A lo largo del camino, la persona deshonesta comienza a experimentar la inevitable decadencia de su relación con Dios y con los demás, ya sea en el hogar, en la escuela, en el trabajo, en el vecindario o en la iglesia.
¿Has mentido últimamente? ¿Has dicho algunas inofensivas medias verdades? ¿Exageras la verdad? ¿Minimizas la verdad? ¿Confiesas un pecado que cometiste como si fuera menos grave? ¿Sugieres que no fue tan grave? ¿Alteras la verdad para dejar mal parado a alguien? ¿Recuerdas como te sentiste la última vez que dijiste una mentira? Algunos de nosotros sentimos una especie de náusea en el estomago o un pequeño cosquilleo en la nuca
De todas maneras, uno aprende con el tiempo que mentir es un asunto sucio. Siempre lo será, porque fuimos creados a imagen de un Dios que dice la verdad. En el centro del carácter de Dios está la esencia de la pureza que le hace incapaz de engañar. Por esa parte de pureza que hay en nuestra propia esencia, el acto de mentir siempre nos resultará antinatural e incongruente. Siempre habrá esa sensación incómoda en nuestro estomago. No hemos sido creados para mentir.
Por lo tanto la única opción razonable para cualquiera de nosotros es dejar de mentir. Si alguna vez distorsionamos sutilmente la verdad (¿y quien no lo ha hecho?), debemos decir: ?Desde hoy en adelante me propongo de corazón, con la ayuda de Dios, hablar solamente la verdad, siempre y en cada situación, por el resto de mi vida?. Este compromiso seguramente mejorará nuestra relación con Dios y con los demás. Pero tenemos que tener la voluntad de tomar esta determinación y decir: “basta, no más verdades a medias. No más exageraciones. Ya no más manipulación de la realidad con palabras. ¡No más mentiras!”
http://www.palabrasdevida.org.ve/2012/07/un-camino-a-la-destruccion/
Cosas Que No Cambian
Todos, casi sin excepción, tenemos una o varias personas en nuestra vida a quienes podemos llamar “mentores”. Son esas personas que nos han influenciado en forma positiva. Los recordamos por sus palabras y acciones que nos han marcado, enseñándonos un camino más excelente, modelando un estilo de vida digno de ser imitado. No eran hombres y mujeres que estuvieran por encima de todo, sino que dedicados a su ministerio mantenían una línea recta y honesta en todo lo que hacían.
Una característica casi general de un mentor es el reconocimiento de lo transitorio de la vida. Como escribió Santiago: “¿Qué es su vida? Ustedes son como la niebla, que aparece por un momento y luego se desvanece”. (Santiago 4:14). Nuestro tiempo en esta vida está predeterminado antes del nacimiento, y es tan corto que cada minuto puede marcar la diferencia en la vida de muchas personas. Esto nos recuerda la importancia de vivir de una manera digna de nuestra fe y así poder ser un factor de cambio positivo en la vida de las personas que nos rodean.
En otras palabras, vivir de manera que otros puedan ver en nosotros a un “mentor”. Tenemos el privilegio de transmitir valores eternos a futuras generaciones: el respeto a la autoridad, la integridad personal, los pensamientos sanos, las palabras puras, un estilo de vida santo, el compromiso con Cristo, el amor por la familia y el servicio incondicional. Las cualidades del carácter maduro no están a la merced del tiempo.
La vida ciertamente es como neblina. Aunque demos la apariencia de seguridad, nuestra vida está marcada por la incertidumbre, la adversidad, la brevedad. Con mucha más razón deberíamos tratar de lograr la perspectiva correcta para vivirla. El caminar con Dios hace justamente eso. No garantiza que viviremos más tiempo pero si nos ayuda a vivir mejor, más profundamente y más ampliamente. Ya que no sabemos nada del día, de la semana, ni del año que tienes por delante, entrégate nuevamente a aquel que conoce los tiempos y las sazones.
Dios te Bendiga!!!
http://www.palabrasdevida.org.ve/2013/03/cosas-que-no-cambian/
Responsabilidad
¿Eres consciente de todas las cosas que sabes? Un adolescente, ya sabe hoy muchas más cosas sobre el universo de las que sabían en su tiempo Platón, Pitágoras e incluso Galileo.
Newton dijo una vez que si había llegado a ver tan lejos era porque estaba sobre hombros de gigantes. Quería decir que gracias a todos los antes que él habían estudiado, investigado e inventado, él mismo pudo avanzar tanto.
Nuestra generación se aprovecha de todo el arte, la ciencia y la cultura de las generaciones anteriores. Pero también tiene la responsabilidad de dejar un mundo mejor a las generaciones siguientes. Y tú, yo y todos tenemos esa responsabilidad. Piensa de cuántas formas distintas puedes colaborar a dejar un mundo mejor detrás de ti mismo.
¿Pero que es la Responsabilidad?
No te olvides que el concepto del valor de la responsabilidad significa asumir las consecuencias de todos aquellos actos que realizamos en forma consciente e intencionada.
http://www.tusreflexiones.com/responsabilidad/
Piensa en los Demás
Piensa en una persona mayor a la que quieras mucho… La persona que más quieras en este mundo. Puede ser tu madre o tu padre o alguno de tus abuelos, etc.
Imagínate a esa persona querida en su trabajo de todos los días, con sus compañeros o sus amigos. Imagina que estas personas con las que pasa la mayor parte del día no le tratan nada bien. Se ríen de tu ser querido, le desprecian, y le hacen el vacío. Cuando quedan para tomar el café o para salir no le avisan y tiene que estar siempre solo o sola. Cuando esta persona a la que quieres tanto habla, nadie le presta atención y le miran con un gesto de superioridad, como diciendo “ya está hablando el tonto o la tonta esta”
Nadie cuenta con él o ella para nada, nunca nadie le pregunta qué tal estás o le dirige una palabra de cariño.
¿Cómo crees que se sentiría? No hace falta mucha imaginación para decir que se sentiría muy triste, muy solo o sola y con mucho dolor.
Imagina también que cuando esta persona llega a casa y le preguntas qué tal le ha ido el día, te dice con una sonrisa que muy bien, para no preocuparte. Y sin embargo está llorando por dentro.
¿Cómo te sentirías tú? ¿Qué piensas de esas personas que, aunque no sea físicamente, están maltratando a esa persona que tanto quieres?
Y ahora piensa… ¿Y tú? ¿Has hecho alguna vez que alguien se sienta así, con tus palabras, tu desprecio, tus gestos o tu falta de atención?
Todos somos personas, todos tenemos los mismos sentimientos. Y los que creen que son los “guay” y que eso les da derecho a decidir quiénes merecen respeto y quiénes no, son los que más daño hacen a su alrededor.
No te olvides nunca de esto: Antes de actuar y antes de hablar, PIENSA EN LOS DEMÁS.
http://www.tusreflexiones.com/piensa-en-los-demas/
Iguales en Dignidad
Pobres o ricos, altos o bajos, feos o guapos, de piel clara u oscura, la lista de las diferencias y la diversidad entre personas es interminable. Pero en ella nunca deberíamos incluir buenos o malos. ¿Quién de nosotros es tan superior a todos los demás como para poder calificar a otro de malo?
Todos los seres humanos, por encima de cualquier diferencia, tenemos algo que nos une: la dignidad de ser personas.
Estas son grandes palabras que hemos oído muchas veces y que ya sabemos. De hecho, ninguno de nosotros despreciamos o consideramos menos a una persona de otra raza, o de otra religión o de otro país. Pero sin embargo no ponemos tanta atención a la hora de no discriminar a alguien porque no es popular, o porque viste de una forma que no está de moda, o porque sencillamente no “mola” según nuestros criterios.
Si fracasamos en estas pequeñas cosas cotidianas con las personas con quienes estamos todos los días no podemos decir que, a nivel de toda la humanidad, vemos a todos iguales y con los mismos derechos.
Los grandes principios y las grandes palabras, casi nunca nos comprometen a nada. Es en las cosas pequeñas y próximas en las que podemos y debemos trabajar para hacer un mundo mejor.
Debemos prestar mucha atención a cómo tratamos a los demás, no sólo a los amigos, sino a todos, especialmente a aquellos a los que casi nadie trata bien.
http://www.tusreflexiones.com/iguales-en-dignidad/
Temía, pero ahora ....
Temía que me rechazaran y reconocí que la mayoría de los rechazos están en mi propia exageración.
retenerlo ó soltarlo.





