Un(a) amigo(a), sin pensarlo busques, y ese alguien corra a tu lado. Sonrisas, para que cuando tus lágrimas escurran tras la cascada de tu mejilla en un día gris, sean las risas las que iluminen tus tristezas. Grandes sueños, para que cuando en tu mente exista un vacío, sean aquellos bosques cubiertos de invierno los que atrapen la atención de tu pensamiento.
La fuerza de unas manos, para que cuando tus tobillos se cansen, los hombros de alguien te sirvan de fuerza al andar. Un ramo de abrazos, para que cuando los tropiezos te dificulten el andar, sean los ánimos una esperanza que te ayuden a continuar. Una estrella joven, para que cada vez que el sol descanse, sea esa fiel luz la que te acompañe.
Un pedacito de humildad, para que cuando los éxitos engrandezcan tu persona, sea la sabiduría el aire mágico que te haga valorar lo que otros desprecian al llegar a una nueva orilla. Mi cariño sincero, para que cuando sientas que nadie te acompaña, recuerdes que en paisajes verdes o valles áridos mi pensamiento siempre te lleva de la mano.Un abrazo inmenso, para que cuando necesites sentir tus fuerzas sean éstos, el puerto de tus emociones. Un par de lágrimas, para que se alberguen entre tu alma y corazón; así, si en algún segundo la soberbia daña tu andar, sea una muestra de sensibilidad ajena la que te ayude a no cometer injusticias. Hoy quiero desearte... que compartas tus alegrías con los seres que amas, para que cuando creas que caminas en la soledad, mil angelitos resguarden tu mirada.
Hoy quiero obsequiarte... lo más bello que puedas recibir mientras transformas estas líneas en un espejo; donde la ternura que aquí encuentres y donde la belleza que aquí nazca, te dé la certeza de que no estás solo(a) en este lindo caminar de la VIDA.
Hoy Quiero Regalarte
En Tus Manos Esta
Cierto día, los miembros de un pueblo decidieron jugarle una broma al sabio de la entidad para saber hasta dónde llegaba su sabiduría ; pero no se les ocurría que hacer, hasta que un joven pensó en una idea. Y gritó:
¡La tengo, la tengo! Tengo dos preguntas que el sabio no podrá contestar. Todos los miembros del pueblo se acercaron para escuchar con curiosidad.
Colocaré una paloma entre mis manos y luego la pondré detrás de mi espalda para ocultarla, y así el sabio no se dará cuenta de lo que tengo; después le haré dos preguntas:
Primero le preguntaré. ¿ Señor, que tengo entre las manos?, y si adivina que es una paloma, después le cuestionaré: ¿está viva o muerta?, si me dice que está muerta, se la mostraré viva, y si me dice que está viva, la matare con mis manos, y se la entregaré muerta.
Y todos se mostraron alegres con esa idea.
Al día siguiente, fueron todos con el sabio del pueblo, y el joven le preguntó:
- ¿Señor, qué tengo entre las manos? El sabio contestó con un temple sereno:
Una paloma.
Sorprendido, el joven, volvió a preguntar:
¿Está viva o muerta la paloma?
El sabio se le quedo mirando, irradiando sabiduría y contestó:
La paloma representa tus sueños, tus anhelos, tu deseo de crecer y ser mejor en la vida, tu realización, la paz, la armonía que siempre habías deseado; en síntesis representa tu porvenir.
El futuro de la paloma, EN TUS MANOS ESTA.
Palabras Mágicas
Dos hombres, ambos muy enfermos, ocupaban la misma habitación de un hospital. A uno, se le permitía sentarse en su cama cada tarde durante una hora para ayudarle a drenar el liquido de sus pulmones. Su cama daba a la única ventana de la habitación.
El otro hombre tenía que estar todo el tiempo boca arriba. Los dos charlaban durante horas. Hablaban de sus mujeres y sus familias, sus hogares, sus trabajos, su estancia en el servicio militar, los lugares donde habían estado de vacaciones, etc. Y cada tarde, cuando el hombre de la cama junto a la ventana podía sentarse, pasaba el tiempo describiendo a su vecino todas las cosas que podía ver desde la ventana.
El hombre de la otra cama empezó a desear que llegaran esas horas, en que su mundo se ensanchaba y cobraba vida con todas las actividades y colores del mundo exterior. La ventana daba a un parque con un precioso lago, patos y cisnes que jugaban en el agua, mientras los niños lo hacían con sus cometas. Los jóvenes enamorados paseaban de la mano, entre flores de todos los colores del arco iris. Grandes árboles adornaban el paisaje, y se podía ver en la distancia una bella vista del final de la ciudad. Mientras el hombre de la ventana describía todo ésto con detalle exquisito, el del otro lado de la habitación cerraba los ojos e imaginaba la idílica escena.
Una tarde calurosa el hombre de la ventana describió un desfile que estaba pasando. Aunque el otro hombre no podía oír a la banda, podía verlo con los ojos de su mente, exactamente como lo describía el hombre de la ventana con sus mágicas palabras. Así pasaron días y semanas.
Una mañana, cuando la enfermera de turno entró al cuarto para bañarlos, encontró el cuerpo sin vida del hombre de la ventana, que había muerto placidamente mientras dormía. Se llenó de pesar y llamó a los ayudantes del hospital, para llevarse el cuerpo. Tan pronto como lo consideró apropiado, el otro hombre pidió ser trasladado la cama al lado de la ventana. La enfermera le cambió encantada y, tras asegurarse de que estaba cómodo, salió de la habitación.
Lentamente y con dificultad, el hombre se irguió sobre el codo, para lanzar su primera mirada al mundo exterior; por fin tendría la alegría de verlo él mismo. Se esforzó para girarse despacio y mirar por la ventana al lado de la cama... y se encontró con una pared blanca. El hombre le preguntó a la enfermera qué podría haber motivado a su compañero muerto, para describir cosas tan maravillosas a través de la ventana. La enfermera le dijo que el hombre era ciego y que no habría podido ver ni la pared, y le dijo:"Quizás sólo quería animarle a usted".
Es maravilloso el hacer felices a los demás, sea cual sea la propia situación. El dolor compartido hace mínima la pena, pero cuando se comparte la felicidad, es doble. Tú y solo Tú escoges la manera en que vas a afectar el corazón de otros y esas decisiones son de lo que se trata la vida.





