
Aarón y Abbey, llevaban casi un año de feliz matrimonio, cuando él le hizo un “obsequio” a Abbey que ella nunca deseó: un enorme perrito Chow, con patas del tamaño de pelotas de béisbol.
“Aarón, querido”, dijo Abbey con firmeza “los perros y yo somos enemigos naturales. ¡Sencillamente no sabemos llevarnos bien!”
“¡Pero Abs!”, dijo Aarón, llamándola con el nombre de su mascota con el fin de ablandarle el corazón, “Verás que pronto te acostumbrarás a él”.
Para ambos, era obvio que el perrito era un regalo para Aarón.
“Perri”, nombre que por fin decidieron ponerle al animal, vino a ocupar un lugar incómodo en el hogar. Habiendo decidido que el animal debía comprender su lugar como enemigo personal , Abbey emprendió una campaña silenciosa en contra del cachorro.
Perri captó de inmediato su resistencia y por un tiempo reciprocó robando toallas, despedazando zapatos y muebles y llevándose cualquier artículo pequeño que Abbey estuviera usando, una vez que esta le daba la espalda. El perrito hizo caso omiso a sus intentos por corregirlo y así transcurrió el primer año de Perri, como miembro de la familia.
Cierto día, Abbey notó un cambio en la actitud de Perri. Para su sorpresa, el cachorro comenzó a darle alegre bienvenida cada vez que llegaba a casa, rozando su mano con el hocico y lamiendo sus dedos en un amistoso “hola”. Cada vez que ella lo alimentaba, él se echaba un instante y la miraba con adoración antes de comenzar a comer. Para colmo, el perrito comenzó a acompañarla en sus caminatas matutinas, permaneciendo muy cerca para protegerla de otros perros, mientras ella transitaba por las desiertas calles.
Poco a poco, Abbey fue humillada por el amor de Perri, hasta lograr una tregua. Hoy día, dice que la persistencia de Perri le ha enseñado mucho sobre cómo amar a los enemigos. Ella dice que Perri está ganando la pelea, pero no se lo digan a Aarón.
¿Conoces a alguién, quizás un miembro de tu propia familia, que necesita algún tipo de expresión de tu amor, en vez de tu resistencia?
Fuente: Al Atardecer con Dios, Edit. UNILIT
Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos. Mateo 5:44
No es que sea con amor de perrito
Enfrentando a los Gigantes que nos atormentan!
Un científico encontró la primera evidencia arqueológica que sugiere que la historia bíblica de David matando al gigante filisteo Goliat sucedió en realidad.
Un fragmento de un cuenco de cerámica, aproximadamente del año 900 antes de Cristo, fue desenterrado en Tell es-Shafi. La excavación se ubica en el lugar de la antigua ciudad de Gath, que la Biblia menciona como la ciudad natal de Goliat.
La ceramica tiene una inscripción en arcaico semítico que dice ” Alwat” y ” Wit”, probablemente la interpretación filistea del nombre de Golia, dijo Aren Maeir, el arqueólogo que dirige la excavación. ” Es un hallazgo revolucionario”, dijo. ” Aquí tenemos una prueba preciosa de que el nombre de Goliat que aparece en la Biblia en el contesto de la historia de David y Goliat, no es una especie de recreación literaria posterior”.
La pieza no es lo suficientemente antigua para haber pertenecido al propio Goliat, pero es la primera vez que en la tierra de Israel se ha hallado el nombre de Goliat, o un nombre parecido a Goliat.
” No he hallado el esqueleto de Goliat con un agujero en la frente, pero es la primera prueba arqueológica de una localización filistea lo que da una fuerte credibilidad a la historia” , dijo el científico, también jefe del departamento de arquelogía en la Universidad de Barllan cerca de Tel Aviv.
Meir dijo: ” Hasta ahora la mayoría de lo que sabíamos sobre los filisteos es desde el punto de vista de la Biblia…Obtenemos una visión muy, muy subjetiva. Eran malas personas, bárbaros, no tenemos nada bueno sobre ellos” ” Cuando miramos a los filisteos desde el punto de vista arqueológico obtenemos pruebas de una cultura muy rica, dinámica, fascinante y avanzada”, dijo el científico.
Tomado de REU. Israel.
La Biblia no se equivoca. Cada día la ciencia comprueba que la Biblia tenía razón. No te apartes de este Libro y deja que ese libro te sane tu pasado, te aclare el presente y te guie en el futuro y te proyecte a la eternidad.
Un acto insignificante, puede ¡Cambiar la historia!
Su nombre era Fleming, un agricultor pobre de Inglaterra.
Un día, mientras trataba de ganarse la vida para su familia, escuchó a alguien pidiendo ayuda desde un pantano cercano. Inmediatamente soltó sus herramientas y corrió hacia el pantano.
Allí, enterrado hasta la cintura en el lodo negro, estaba un niño aterrorizado, gritando y luchando tratando de liberarse del lodo.
El agricultor Fleming salvó al niño de lo que pudo ser una muerte segura, lenta y terrible.
Al día siguiente, un carruaje muy pomposo llegó hasta los predios del agricultor inglés.
Un noble inglés, elegantemente vestido, se bajó del vehículo y se presentó a sí mismo como el padre del niño que Fleming había salvado.
—Yo quiero recompensarlo, —dijo el noble inglés—, Usted salvó la vida de mi hijo.
—No, yo no puedo aceptar una recompensa por lo que hice, —respondió el agricultor inglés, rechazando la oferta—, sólo hice lo que debía.
En ese momento el propio hijo del agricultor salió a la puerta de la casa de la familia.
—¿Es este su hijo? preguntó el noble inglés.
—Sí, —respondió el agricultor lleno de orgullo.
—Le voy a proponer un trato, déjeme llevar a su hijo y ofrecerle una buena educación. Si él es parecido a su padre, crecerá hasta convertirse en un hombre del cual usted estará muy orgulloso.
—El agricultor aceptó.
Con el paso del tiempo, el hijo de Fleming el agricultor, se graduó en la Escuela de Medicina de St. Mary’s Hospital en Londres, y se convirtió en un personaje mundialmente conocido.
Algunos años después, el hijo del noble inglés, cayó enfermo de pulmonía.
—¿Qué lo salvó? La Penicilina.
—El nombre del noble inglés? Randolph Churchill.
—El nombre de su hijo? Sir Winston Churchill, primer ministro británico durante la II Guerra mundial, y uno de los artífices de la resistencia inglesa, y del fin del nazismo.
—El nombre del hijo del agricultor, Alexander Fleming, descubridor de la Penicilina.
Un sólo acto “insignificante”, Cambió la historia?
Nuestros actos como cristianos jamás pasarán por desapercibidos, recuerda que Dios siempre estará presente para tornar nuestro granito de arena en grandes cosas.
No olvidemos que la manera en que nos comportemos afectará a los que nos rodean y aún más a nosotros mismos.
Refleja siempre a Jesús que vive en ti.





