Es difícil conocer a una persona, pero es dificilísimo llegar a su corazón, y es casi imposible llegar a sus pensamientos. Qué hermoso es cuando una persona piensa en uno, cuando te dice palabras lindas, que son como música para nuestro corazón. Sientes que flotas, que estás en el espacio dentro de un sueño del cual no quieres despertar, donde se aglomeran sentimientos hermosos, y te haces estas preguntas: "¿será verdad, será un sueño, será una ilusión?". Será lo que tu quieras, con tal que seas feliz y que tu corazón se sienta pleno de alegría, despierta, despierta, mira que la vida es hermosa, cuando se mira con los ojos del corazón. Somos aves de paso, debemos dar lo mejor de nosotros, ser honestos, ser abiertos a la comunicación, expresar nuestros sentimientos francamente, ser nosotros mismos, sin ataduras de ningún tipo, en fin demostrar que existimos, que somos algo, que podemos dar felicidad con pequeños detalles, con sólo ser buenos amigos y siendo sinceros. Qué lindo es cuando alguien te escucha, cuando alguien te entiende, cuando alguien sale de su monotonía diaria y se transporta a otra dimensión, para encontrarse... Has encontrado en ti algo maravilloso que pocas personas lo pueden ver y sentir y es la sensibilidad de tu corazón... Y también lograste algo muy importante.... http://www.historiasyreflexiones.com/actitudes/autoestima/con-los-ojos-del-corazon.html
Con los ojos del corazón
Ser fiel en lo pequeño es cosa grande
Una historia sobre la dimensión expansiva de la virtud. Lo recordó un joven empresario. Es la frase de un conocido poeta alemán: "Si cada ama de casa barre diariamente el frente de su casa, la ciudad está limpia". Lo pequeño es pequeño; pero ser fiel en lo pequeño, es cosa grande. Gracias al orden del átomo pueden existir las galaxias. Por eso la mejor prueba de que alguien quiere, de veras, mejorar el mundo es que ponga en orden su escritorio o su cocina. Es la pequeña flama del cerillo que enciende cada uno en la oscuridad lo que hace que un estadio tenga luz de mediodía. ¿Qué sería de las montañas sin los granos de arena? El secreto de las operaciones complicadísimas de las gigantescas computadoras que calculan los viajes espaciales son las diminutas placas de silicio que se portan como minúsculos interruptores. "Mi país tiene el puente más grande del mundo, la torre más alta, la carretera más larga..." "Nosotros", respondía el interlocutor japonés, "tenemos niños, pinceladas, transistores, flores y arbolitos enanos... todo es pequeño; pero requiere una gran paciencia y hace crecer el espíritu. Así se despidió con una breve sonrisa y una leve caravana. O. Henry contaba el poder de una hoja de árbol. Aquel invierno, el pintor murió de pulmonía por pintarla, a la intemperie, en la ventana de la muchacha enferma. Ella aseguraba que al caer la última hoja del árbol moriría... pero la hoja nunca cayó. Son los granos de arena los que hacen el amplio arco de las ensenadas, la inmensidad de los desiertos y las enhiestas escarpaduras de las montañas... son una gran obra maestra del Creador y del hombre, su criatura.
Las semillas de la verdad
En un pueblo lejano, el rey convocó a todos los jóvenes a una audiencia privada con él, en la cual les daría un importante mensaje. Muchos jóvenes asistieron y el rey les dijo: "Os voy a dar una semilla diferente a cada uno de vosotros, al cabo de seis meses deberán traerme en una maceta la planta que haya crecido, y la planta más bella ganará la mano de mi hija, y por ende el reino". Así se hizo, pero había un joven que plantó su semilla y ésta no germinaba. Mientras tanto, todos los demás jóvenes del reino no paraban de hablar y mostrar las hermosas plantas y flores que habían sembrado en sus macetas. Llegaron los 6 meses y todos los jóvenes desfilaban hacia el castillo con hermosísimas y exóticas plantas. El joven estaba demasiado triste, pues su semilla nunca germinó, ni siquiera quería ir al palacio, pero su madre insistía en que debía ir pues era un participante y debía estar allí. Con la cabeza baja y muy avergonzado, fue el último en desfilar hacia el palacio, con su maceta vacía. Todos los jóvenes hablaban de sus plantas, y al ver a nuestro amigo soltaron en risa y burla. En ese momento el alboroto fue interrumpido por el ingreso del rey, todos hicieron su respectiva reverencia mientras el rey se paseaba entre todas las macetas admirando las plantas. Finalizada la inspección hizo llamar a su hija y llamó de entre todos al joven que llevó su maceta vacía. Atónitos, todos esperaban la explicación de aquella acción. El rey dijo entonces: "Este es el nuevo heredero del trono y se casará con mi hija, pues a todos ustedes se les dio una semilla infértil, y todos trataron de engañarme plantando otras plantas, pero este joven tuvo el valor de presentarse y mostrar su maceta vacía, siendo sincero, real y valiente, cualidades que un futuro rey debe tener y que mi hija merece". El hipócrita finge o aparenta ser lo que no es y sentir lo que no siente. Es un disfraz de cualidades y sentimientos contrarios a los que verdaderamente se tienen y llega incluso a engañarse a sí mismo, penando que en verdad posee las virtudes de que blasona.





